¿Vida Después de la Muerte?
¿Podemos saber si hay vida después de la muerte? ¿Qué método usaríamos para averiguarlo?
El
método experimental, utilizado para cuestiones científicas, no es adecuado para evaluar ECM. Es imposible en emergencias médicas establecer las condiciones controladas y la repetibilidad requeridas. Los científicos tampoco tienen máquinas que lean la mente para evaluar las experiencias mentales/espirituales. Y encontrar voluntarios para experimentos de ECM sería difícil.
El
método de las experiencias tiene distintas opiniones. Las ECM pueden proveer información útil, pero la mente nos puede engañar. Sueños, fantasías, alucinaciones, viajes de drogas, ebriedad, estados de conmoción - todos pueden evocar imágenes mentales que parecen reales pero no lo son.
Algunos sugieren un
método espiritual para evaluar estos fenómenos. ¿Y si pudiéramos encontrar una autoridad espiritual, alguien con credenciales confiables, que nos diga la verdad acerca de los temas referidos a la vida después de la muerte?
Después de la muerte de Mike, les expliqué a los hombres en nuestro grupo que una cantidad cada vez mayor de hombres y mujeres instruidos cree que Jesucristo es una autoridad espiritual confiable. Hace un tiempo, yo mismo era escéptico con relación al cristianismo, pero examinando las evidencia de la resurrección de Jesús me convenció que Él podía ser confiado. Encontré que la resurrección de Cristo era uno de los hechos de la historia mejor comprobados.

Si Jesús murió y volvió de la muerte, Él podría decirnos con precisión cómo era la muerte y la vida después de la muerte. El hecho que Él había predicho con exactitud Su propia resurrección nos ayuda a creer que Él nos dirá la verdad acerca de la vida después de la muerte. ¿Qué dijeron Jesús y aquellos a quienes Él enseñó acerca de este tema?
¿Cómo es la Vida Después de la Muerte?
1. Jesús indicó que la vida después de la muerte será personal
Nuestras personalidades no serán aniquiladas. No nos fundiremos en el gran océano impersonal de la conciencia cósmica, como algunos proponen. Seguiremos existiendo. No nos volveremos ángeles, como sugieren otros. Los ángeles son "espíritus ministradores" enviados para servir a los creyentes en Cristo. Son seres espirituales ya creados, distintos de los humanos. En el momento en que Jesús murió en la cruz Él exclamó, "Padre, en tus manos encomiendo tu espíritu" (Lucas 23:46).
Antes de esto, un ladrón que colgaba de una cruz al lado de la Suya le dijo, "Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino." Jesús le contestó, "De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lucas 23:42-43).
Jesús creyó que Su propio espíritu iba a ir con Dios. Él también creía que el ladrón (aparentemente el alma o el espíritu del ladrón) estaría con Él en el cielo el mismo día. Claramente, Jesús no estaba pensando en la muerte como aniquilación sino como separación del cuerpo físico.
En otra parte, Jesús implicó que nuestras personalidades de alguna forma permanecen intactas después de la muerte. Una vez dijo, "Vendrán muchos... y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos" (Mateo 8:11).
Abraham, Isaac y Jacob - los antepasados de la nación judía - habían muerto siglos antes. Sin embargo, Jesús, hablando de un hecho futuro, los mencionó por nombre. Implicó que sus personalidades se mantendrían.
¿Alguna vez se preguntó si usted podrá ver a sus seres queridos que han partido cuando se muera? Aparentemente, aquellos que participan de la vida eterna podrán reconocerse unos a otros. El Rey David, quien reinó sobre la antigua nación de Israel alrededor del año 1000 a.C., habló de estar con su hijo muerto otra vez. Los discípulos de Jesús tuvieron un vistazo de Moisés y Elías, dos héroes de Israel que habían muerto un tiempo atrás, y los reconocieron.
2. Jesús enseñó que la vida eterna sería relacional
La vida en el cielo estará enfocada en una relación personal con Él y en relaciones significativas entre nosotros. Estas serán las relaciones más cálidas y enriquecedoras que podríamos tener jamás.
Antes de morir, Jesús les prometió a Sus discípulos que un día estarían con Él nuevamente: "Voy... a preparar un lugar para vosotros. Y... vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis" (Juan 14:2-3).
Pablo, un creyente en Jesús del primer siglo, escribió acerca de su "deseo de partir y estar con Cristo" (Filipenses 1:23).
Jesús definió la vida en el cielo cuando dijo, "Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3). En otras palabras, la vida eterna involucrará llegar a conocer mejor a Dios y el sentido de la vida.
3. La vida eterna será agradable
Pablo también escribió, "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó... son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Corintios 2:9).
Juan, el discípulo de Jesús, escribió, "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor" (Apocalipsis 21:4). Otro escritor del Nuevo Testamento nos alienta a "[poner] los ojos en Jesús... el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz... y se sentó a la diestra del trono de Dios" (Hebreos 12:2). La vida eterna con Dios será un gozo que desafía una descripción y excede nuestra imaginación.
4. La vida después de la muerte será eterna
No terminará nunca. ¿Alguna vez miró una película que era tan buena que no quería que terminara jamás?
¿Alguna vez saboreó un postre tan dulce que quería que durara y durara? ¿Tuvo alguna vez una relación tan gratificante que deseó que continuara para siempre? La vida eterna será así de buena, ¡y mejor! Nunca terminará. "Dios nos ha dado vida eterna;" escribió Juan, "y esta vida está en su Hijo" (1 Juan 5:11).
Jesús enseñó que la vida eterna involucra todo lo positivo y nada de lo negativo. Dios nos ama y desea lo mejor para nosotros, ahora y por la eternidad.
Qué triste que algunas personas no aprovechan todo lo que Él ha provisto.