weno esto lo vi en el discovery i me sorprendio mucho asi que me di
a la tarea de buscar info i transmitirla...
como ven segun los cientificos el cromosoma Y podria extinguirse
i solo nacerian mujeres en todo el mundo...
la unica especie sobre la tierra es un lagarto
donde todas las embras se aparea y una sumula ser hombre
para su reproduccion lo mismo pasaria con las mujeres
se lo imaginan OMG...
Para las feministas más acérrimas podría ser el paraíso soñado. En cambio, para gran parte de las mujeres sería -“pese a todo”- una soberana lata ¿Se imagina el mundo poblado casi exclusivamente por féminas o, peor aún, perpetuar la especie sin interferencia de nuestros partners masculinos, sino sólo a través de la clonación u otros avances genéticos?
Bryan Sykes, uno de los más connotados especialistas en genética del mundo, experto en teorías evolutivas y docente de la Universidad de Oxford, lanzará en los próximos días un nuevo y polémico libro: La Maldición de Adán (Adam’s Curse), donde postula que los hombres están condenados a extinguirse en el futuro por la debilidad del cromosoma Y, mientras que las mujeres tendrán que reproducirse artificialmente, prescindiendo de los “machos” para la preservación de la especie.
¡Calma, calma! Eso pasará sólo en unos 125 mil años o unas 5 mil generaciones más, según los cálculos del vanguardista científico, quien basa su tesis en las altas tasas de infertilidad masculina actuales (7%), las que a su juicio llegarán a un 99% en miles de años más, debido a la mutación y debilitamiento constante del cromosoma masculino Y.
X caníbal
Pero eso no es todo. Según datos proporcionados en exclusiva a La Nación por Laura Sherlock, jefa de prensa de la editorial Transworld, encargada de publicar el libro, el texto de Sykes indaga en temas tan candentes como: ¿hay una causa genética para la promiscuidad de los hombres?, ¿hay realmente un gen de la homosexualidad? Sherlock sostiene que “las conclusiones del investigador sorprenderán a muchos y sin duda despertarán controversias”. En especial su tesis sobre cómo “generación tras generación el cromosoma X -que forma a la mujer- está tomando el poder e incluso está canibalizando partes del cromosoma Y”.
De acuerdo a los datos aportados por Sherlock, el doctor Sykes sostiene en su obra “que el cromosoma Y, símbolo genético de masculinidad, lejos de ser vigoroso y robusto está decayendo a un ritmo tan furioso que los hombres están enfrentando el riesgo real de extinguirse”.
Ello porque, a juicio del científico, el genoma femenino está, lenta pero constantemente, haciéndose más fuerte y superando al cromosoma Y. El investigador muestra que la infertilidad masculina está en aumento: 7% de los hombres es infértil o subfértil y un 2% por ciento de ese 7% ya ha sufrido una mutación genética del cromosoma Y.
“El cromosoma Y”, argumenta Sykes, “se está derrumbando frente a nuestros ojos. ¿Podemos hacer algo para evitar lo que aparece como inevitable? ¿O estamos destinados confiarnos en un número finito de espermios congelados que estén libres de esa mutación?”.
El propio Sykes se responde y propone un camino: crear nuevos huevos, pero sólo con el ADN de dos mujeres, es decir, ADN extraído del núcleo de la célula de una mujer fundido con el del óvulo de otra para crear un embrión. A falta de cromosoma Y, sólo nacerán mujeres y así sucesivamente.
Científicos chilenos discrepan
Los más connotados genetistas y expertos ligados al área en Chile coinciden en que no existe evidencia científica alguna que indique que el cromosoma Y vaya a extinguirse. Basándose en los datos preliminares del libro de Sykes, lanzan sus argumentos.
Carlos Valenzuela, investigador del programa de Genética Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explicó a La Nación que “el ser humano puede desaparecer por una guerra nuclear, por pestes o porque deje de reproducirse por una norma anticoncepcional antes que todas las modificaciones del cromosoma Y”.
Agrega además que los cromosomas sexuales diferenciados aparecieron hace cientos de millones de años y han permanecido así con algunas modificaciones. “Debe haber coevolución entre los cromosomas sexuales, por lo que los cambios en el cromosoma Y son coadaptativos con los del X. La pareja permanecerá o cambiará de tal forma que a pesar de que no reconozcamos la diferencia cromosómica, molecularmente deberá estar garantizada la reproducción sexuada de la especie. Por otra parte esto puede pasar en 500.000 años y en ese tiempo la especie habrá cambiado no sólo en los cromosomas sexuales sino que en todo el genoma”, dice.
El genetista de la Universidad Católica Manuel Santos sostiene que la evidencia para afirmar que el cromosoma Y del hombre se está debilitando “es demasiado light”. “No basta la evidencia de aumento de casos de infertilidad masculina relacionada con el cromosoma Y para plantear que los hombres, lenta pero ineludiblemente, están condenados a la extinción. La separación de individuos de una población en sexos diferentes tiene un sinnúmero de ventajas evolutivas”, dice el experto.
En tanto, Tito Ureta, médico cirujano y docente de la Facultad de Ciencias Biológicas de la U. de Chile, aclara que no conoce la argumentación del autor acerca de la supuesta debilidad del cromosoma Y o si ha tomado en cuenta algunos aspectos evolutivos. “Si hay infertilidad, los individuos afectados no dejarán descendencia y sólo la tendrán los machos normales fértiles que, por lo tanto, dejarán descendencia también normal y se reestablece el equilibrio”, dice.
Respecto al futuro agrega que “lo que ocurra en 125 mil años sólo es ciencia-ficción. Yo ni siquiera me atrevo a predecir lo que ocurrirá en ciencia en 25 años más. Todos los avances actuales han ocurrido en los pasados 20 años y, en general, eran casi impredecibles.
Por otra parte, muy pocas especies se mantienen eternamente y la expectativa de vida estimada de las especies animales no sobrepasa los 4 millones de años. El humano moderno se originó hace aproximadamente 200 mil años. La especie humana dentro de 4 millones de años ya habrá dado origen a otra especie, quizás muy parecida, y creado una nueva civilización, ojalá no la misma”, concluye.
Clonación en vez de espermios
Respecto a la solución planteada por Sykes -óvulos formados de ADN de dos mujeres- Santos asegura que carece de fundamento científico, ya que biológicamente está demostrado que para el desarrollo normal de un mamífero se requiere de ambos complementos cromosómicos: materno y paterno. “Cuando en ratones se construyeron cigotos ginogenéticos (usando sólo cromosomas femeninos) o androgenéticos (usando sólo cromosomas masculinos) no hubo desarrollo embrionario normal. Por extensión, uno podría afirmar que para que se desarrolle un ser humano normal se requiere de un padre (que aporte los 23 cromosomas paternos) y una madre (que aporte los 23 cromosomas maternos). Ello desde el punto de vista ético es extraordinariamente significativo”.
En ese caso, ¿podría la clonación asegurar la reproducción de la especie? Valenzuela dice que la clonación, tal como la conocemos hoy -por transferencia nuclear- no puede reemplazar a la reproducción sexuada porque es mucho más ineficiente en cantidad y en calidad. “La genética sí puede ayudar e incluso erradicar las causas de infertilidad y no tan sólo las radicadas en el cromosoma Y”.
Ureta concuerda con su colega: “La clonación mejorada es una solución parcial posible, pero no es evolutiva y por lo tanto, ineficaz”.
muy buena informacion
podriamos extinguirnos waaaaaaaaaaaaaa
saludos![]()



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