Página 1 de 3 123 ÚltimaÚltima
Mostrando resultados 1 a 20 de 45
Like Tree4Likes

Discusión: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

  1. Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #1
    Historiador HM Array Avatar de Shadσw Fσrєrunnєr®
    Registrado
    agosto-2007
    Location
    Creando una historia alternativa de Halo
    Posts
    1,957

    Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    Halo Cryptum


    Los Forerunners, una raza enigmatica, hasta ahora se nos han presentado como una civilización pacifica, la cual habia alcanzado un desarollo tecnologico increible la cual gobernaba la galaxia en paz.

    El universo de Halo se a centrado en la guerra Humano-Covenant, mostrando a los Forerunners solo como la raza extinta, la cual existio hace cien mil años y la cual se sacrifico ante el primer ataque del Flood.

    Ahora en esta trilogía de libros, conoceremos mas de la cultura Forerunner, conciendo mas haya de la causa de su extinción.

    Composición del Libro:

    La Historia de los Forerunners.
    Cuarenta y dos capitulos.

    Forma de Trabajo:
    La dinamica de trabajo sera intentar publicar 1 capitulo semanal y despues mas rapido para acabar lo antes posible. Los capitulos se comenzaran a publicar cuando ya se tengan los primeros 6 capitulos traducidos, para tener un respaldo de tiempo entre los capitulos publicados y los que esten traduciendo, por si hay algun retraso por algun integrante del equipo, pero este se va intentar recuperar para mantener ese respaldo. Yo me encargare de llevar la revisión de los capitulos, por si se les paso algun error o hay que hacer alguna aclaración de lo que habla el capitulo.

    La publicación seria igual como se llevo en First Strike

    </Recalco, no se usaran programas de traducción para evitar una pesima traducción, los del equipo se han comprometido que saben ingles/>

    Los capitulos se los ire enviando a los respectivos traductores, por MP.

    Por lo pronto cerrare el tema, y lo reabrire hasta que ya se publiquen los primeros capitulos.
    Esperemos que despegue bien este proyecto
    [/COLOR]Saludos

    MEGAUPLOAD - The leading online storage and file delivery service El Libro
    Editado por KronosWarrior en 08-nov-2011 a las 18:30



    "Lo héroes muertos regresan. El antiguo enemigo ha despertado de su letargo. ¿Estás listo para el final?"
    Saga Reclamador

  2. La Historia Forerunner

    #2
    Historiador HM Array Avatar de Shadσw Fσrєrunnєr®
    Registrado
    agosto-2007
    Location
    Creando una historia alternativa de Halo
    Posts
    1,957

    La Historia Forerunner

    "El pacífico es alguien sin guerra fuera ni en su interior."
    —El Manto, Quinta Permutación del Número del Didáctico.
    LA HISTORIA FORERUNNER (la historia de mi gente) ha sido contada muchas veces, con mayor y mayor idealización, hasta que apenas la reconocía.

    Algunos de los ideales eran reales obviamente. Los Forerunners eran sofisticados por encima de todos los demás imperios y poderosos casi por encima de la medida. Nuestra ecúmene abarcó tres millones de planetas fértiles. Habíamos alcanzado los máximos en conocimiento tecnológico y físico, al menos desde el tiempo de los Precursores, quienes, como algunos dicen, nos hicieron a su imagen, y premiaron a esa imagen con su aliento.

    Los hilos de los que tiraremos en esta parte de la historia (la primera de tres) son viaje, atrevimiento, traición y destino.

    Mi destino, el destino de un necio Forerunner, se vio acompañado una noche de los destinos de dos humanos y de la larga línea-mundial de un gran líder militar... esa noche en la cual puse en movimiento las circunstancias que desencadenaron la oleada final de los repulsivos Flood.

    Así que sea contado este relato, así que sea contado cierto.
    Editado por Shadσw Fσrєrunnєr® en 14-mar-2011 a las 22:22



    "Lo héroes muertos regresan. El antiguo enemigo ha despertado de su letargo. ¿Estás listo para el final?"
    Saga Reclamador

  3. Capitulo 1

    #3
    Historiador HM Array Avatar de Shadσw Fσrєrunnєr®
    Registrado
    agosto-2007
    Location
    Creando una historia alternativa de Halo
    Posts
    1,957

    Capitulo 1

    UNO
    SOL•EDOM HACIA ERDE-TYRENE


    LA TRIPULACIÓN DEL BARCO cubrió los fuegos, desacopló el motor de vapor, y alzó el cuerno de calliope desde el agua. El burbujeante mecanismo de reloj murió con una serie de clics y tristes gemidos; no había estado funcionando bien para empezar.

    A veinte kilómetros, el pico central del Cráter Djamonkin se alzaba a través de la ceniza azul-gris, su punta estaba contorneada por el último oro rojizo del poniente sol. Una única y brillante luna se alzó resplandeciente y fría detrás de nuestra embarcación. El lago en el interior del cráter se ondulaba alrededor del casco de maneras en las que nunca el agua había sido movida por el viento o la marea. Bajo los inflamientos y espiras, chisporroteando con la puesta de sol reflejada y la luna, un pálido merse se retorcía y burbujeaba como los lirios en el estanque de mi madre. Esos lirios, sin embargo, no eran flores pasivas, sino durmientes krakens que crecían en los bajíos de los tallos gruesos. Diez metros de largo, sus engordados y musculares extremos estaban cercados con negros dientes de la longitud de mi antebrazo.

    Navegamos por encima de un jardín de exclusivistas y auto-clonadores monstruos. Cubrían por completo el suelo inundado del cráter, merodeando justo por debajo de la superficie y siendo muy defensivos de su territorio. Solo los barcos que cantaban la canción tranquilizadora que los merse usaban para mantener la paz entre ellos mismos, podían cruzar esas aguas sin ser molestados. Y ahora parecía que nuestras canciones estaban fuera de fecha.

    El joven hombre al que conocía como Chakas cruzó la cubierta, agarrando su sombrero de hojas de palmera y sacudiendo la cabeza. Permanecíamos de pie lado con lado y mirábamos fijamente por encima del riel, observando al merse retorciéndose y agitándose. Chakas (de piel de bronce, parcialmente calvo, y totalmente distinto a la imagen bestial de los humanos que mis tutores habían impreso sobre mí) agitaba la cabeza en espanto. —Se quejan de que están usando los cantos más nuevos —susurró él—. No deberíamos movernos hasta que se den cuenta.

    Miró a la tripulación en la proa, ocupados con argumentos susurrados. —Me aseguraste que eran los mejores —le recordé yo.
    Me miró con ojos que parecían ónice pulido y barró su mano entre una gruesa mecha de pelo negro que colgaba de la espalda de su cuello, cortada perfectamente cuadrada. —Mi padre conocía a sus padres.

    —¿Confías en tu padre? —pregunté.

    —Por supuesto —dijo él—. ¿Tú no?

    —No he visto a mi padre real en tres años —dije yo.

    —¿Es eso triste, para ti? —preguntó el joven hombre.

    —Me envió allí —apunté a un brillante punto rojizo en el negro cielo—. Para aprender disciplina.

    —¡Shh... shhaa! —El Florian (una variedad más pequeña de humano, de la mitad de la altura de Chakas) correteó desde la popa con los pies descalzos para unirse a nosotros. Nunca había conocido una especie que variara tan ampliamente y que mantuviera un nivel tal de inteligencia. Su voz era suave y dulce, e hizo delicadas señales con sus dedos. En su emoción, hablaba demasiado rápido para que yo lo entendiera.

    Chakas interpretó. —Dice que necesitas quitarte tu armadura. Está perturbando al merse.

    Al principio, esa no era una sugerencia bienvenida. Los Forerunners de todo tipo vestían armaduras de asistencia-corporal durante mucho tiempo de sus vidas. La armadura nos protege tanto física como médicamente. En emergencia, puede suspender a un Forerunner hasta el rescate, e incluso proporcionar alimento durante un tiempo. Le permitía a los Forerunners adultos conectar con el Dominio, desde donde todo el conocimiento Forerunner puede fluir. La armadura es una de las razones principales por la que los Forerunners viven tanto. También puede actuar como amigo y consejero.

    Consulté mi ancilla, la inteligencia y memoria incorpórea de la armadura... una pequeña figura azul en el fondo de mis pensamientos.

    —Estaba anticipado —me dijo ella—. Los campos eléctricos y magnéticos, aparte de los generados por las dinámicas naturales del planeta, conducen a esos organismos a una furia salpicada. Es por eso por lo que el barco está potenciado por un sistema de vapor primitivo.

    Me aseguró que la armadura no sería de ningún valor para los humanos, y que en cualquier grado podría protegerse contra su uso indebido. El resto de la tripulación observaba con interés. Sentía que sería un asunto delicado. La armadura se apagaría, por supuesto, una vez que me la quitara. Por el bien de todos, tendría que ir desnudo, o casi. Conseguí convencerme a la mitad de que eso solo mejoraría la aventura.
    El Florian se puso a trabajar alcanzándome una pareja de sandalias de lengüeta usadas para taponar fugas.

    ***

    De todos los hijos de mi padre, yo era el más incorregible. De por sí no era mala señal ni siquiera inusual. Los Manipuladores de la promesa suelen mostrar rebelión temprana... el sello en metal bruto desde el cual la disciplina de una proporción perfecta es honrada y definida.

    Pero yo excedí incluso la amplia paciencia de mi padre; me negué a aprender y avanzar a lo largo de cualquiera de las curvas Forerunner adecuadas: entrenamiento intensivo, otorgamiento de mi proporción, mutación a mi próxima forma, y finalmente, adopción en una naciente tríada... donde podría escalar al cenit de la madurez.

    Nada de eso me atraía. Estaba bastante más interesado en aventuras y tesoros del pasado. La gloria histórica centelleaba mucho más brillante en mis ojos; el presente parecía vacío.

    Y así al término de mi sexto año, frustrado más allá de su aguante por mi testarudez, mi padre me vendió a otra familia, en otra parte de la galaxia, lejos del complejo de Orión donde mis gentes habían nacido.
    Durante los últimos tres años, el sistema de ocho planetas alrededor de una estrella amarilla menor (y en particular, el cuarto, un seco y rojizo desierto llamado Edom) se convirtió en mi hogar. Llámalo exilio. Llámalo escape. Yo sabía que mi destino se encontraba en algún otro lugar.

    Cuando llegué a Edom, mi padre-de-intercambio, siguiendo la tradición, equipó mi armadura con una de sus propias ancillas para educarme en las formas de ser de mi nueva familia. Al principio pensaba que esa nueva ancilla sería la cara más obvia de mi adoctrinamiento... solo otro eslabón en mi prisión, dura y no simpática. Pero ella pronto probó completamente que era algo más, a diferencia de cualquier otra ancilla que hubiera experimentado.

    Durante mis largos períodos de enseñanza y ejercicio regimentado, me sacó, trazó mi dura rebelión de vuelta a sus raíces... pero también me mostró mi nuevo mundo y mi nueva familia en la clara luz de la razón imparcial.
    —Eres un Constructor enviado para beber entre Mineros —me dijo ella—. Los Mineros están situados por debajo de los Constructores, pero son sensibles, orgullosos y fuertes. Los Mineros conocen los brutos e interiores caminos de los planetas. Respétalos, y ellos te tratarán bien, te enseñarán lo que saben, y te devolverán a tu familia con toda la disciplina y habilidades que un Manipulador necesita para avanzar.

    Después de dos años de servicio generalmente implacable, guiando mi reeducación mientras al mismo tiempo aliviaba mi sofocante existencia con un ingenio claramente seco, llegó a percibir un patrón en mis preguntas. Su respuesta fue inesperada.

    La primera señal del extraño favor de mi ancilla era su apertura de los archivos de mi familia-de-intercambio. A las ancillas se les encarga el mantenimiento de todas las grabaciones y librerías, para acceso fácil a cualquier información que un miembro de la familia pudiera necesitar, aunque fuera antigua y oscura. —Los Mineros, como sabes, cavan hondo. El tesoro, como tú lo llamas, está frecuentemente en su camino. Recuperan, graban, arreglan el asunto con las autoridades correspondientes... y continúan. No son curiosos, pero sus grabaciones son a veces muy curiosas.

    Pasé horas muy felices estudiando las viejas grabaciones, y aprendí mucho más sobre los remanentes Precursores, así como de la arqueología de la historia Forerunner.

    Allí era donde recogí indicios de conocimiento desaprobado u olvidado en cualquier otro lugar... no siempre una prueba de verdad, pero deducido de eso y esa pequeña probabilidad.

    Y en ese año siguiente, mi ancilla me midió y juzgó.

    Un seco y polvoriento día, mientras escalaba la gentil pendiente del mayor volcán de Edom, imaginando que en la vasta caldera estaba oculto algún gran secreto que podría rescatarme en los ojos de mi familia y justificar mi existencia (mi manifiesto común sobre fugas sin sentido) ella rompió el código ancilla de una manera horrible.

    Confesó lo que había hecho una vez, un millar de años antes, siendo parte del séquito del Bibliotecario. Por supuesto, yo sabía del Trabajador de la Vida más grande de todos. No era del todo ignorante. Los Trabajadores de la Vida (expertos en cosas vivientes y medicina) estaban situados debajo de Constructores y Mineros, pero justo encima de guerreros. Y el rango más alto de Trabajador de la Vida es Moldeador de Vida. El Bibliotecario era uno de los únicos tres Trabajadores de la Vida honrados con ese rango.
    La memoria de la ancilla de su tiempo con el Bibliotecario había sido supuestamente borrada cuando la fundación del Bibliotecario se la vendió a mi familia-de-intercambio, como parte de un intercambio cultural general; pero ahora, completamente re-despertada en su pasado, parecía que estaba preparada para conspirar conmigo.

    Ella me dijo: —Hay un planeta a un viaje de solo unas pocas horas desde Edom donde podrías encontrar lo que buscas. Hace nueve mil años, el Bibliotecario estableció una estación de investigación en este sistema. Sigue siendo un tema de discusión entre los Mineros, quienes por supuesto están en desacuerdo. La vida siempre es mucho más resbaladiza que rocas y gases.

    Esa estación estaba situada en el tercer planeta del sistema, conocido como Erde-Tyrene: un lugar abandonado, oscuro, retirado, y tanto el origen como el depósito final de la última de las especies degradas llamada humano.

    Los motivos de mi ancilla, tal como parecían, eran incluso más pervertidos que los míos. Cada pocos meses, una nave se elevaba de Edom para llevar suministros en dirección hacia la estrella hasta Erde-Tyrene. Ella no me informó precisamente de lo que encontraría allí, pero a través de indicios y pistas me llevó a decidir que era mayor.

    Con su ayuda, me abrí pasó a través de los laberínticos pasillos y túneles hasta la plataforma de envío, me metí de contrabando a mí mismo en la estrecha nave, reinicié los códigos para ocultar mi masa extra... y nos levantamos hacia Erde-Tyrene.

    Ahora era mucho más que un simple Manipulador rebelde. Me había convertido en un secuestrador, un pirata... ¡Y estaba asombrado con lo fácil que era! Demasiado fácil, tal vez.

    Aun así, no podía creer que una ancilla podría llevar a un Forerunner a una trampa. Eso era contrario a su diseño, su programación... todo sobre su naturaleza. Las ancillas servían a sus señores fielmente todas las veces.
    Lo que no podía predecir era que yo no era su señor, y que nunca lo había sido.

    ***

    Me desnudé de mala gana, desenrollando la espiral de mi torso, después mis protectores de hombros y brazos, y finalmente los protectores de las piernas y las botas. La delgada y pálida pelusa en mis brazos y piernas se erizó en la brisa. Mi cuello y orejas me picaron de repente. Después, todo me picó, y tenía que esforzarme para ignorarlo.

    La armadura asumía una pérdida del molde de mi cuerpo mientras se desplomaba sobre la cubierta. Me preguntaba si la ancilla se volvería ahora inactiva, o lo que fuera con lo que continúe en sus propios procesos internos. Era la primera vez que había estado sin su guía en tres años.

    —Bien —dijo Chakas—. La tripulación te lo guardará de manera segura para ti.

    —Estoy seguro de que lo harán —dije yo.

    Chakas y el pequeño Florian (en su propio lenguaje, especímenes, respectivamente, de chamanune y hamanune) se mezclaron en la fila, donde se unieron a los cinco miembros de la tripulación que ya estaban allí y argumentaron en bajos susurros. Algo más alto y el merse podría atacar, cantara o no el barco la canción correcta. Los merse odiaban muchas cosas, pero odiaban especialmente el exceso de sonido. Tras las tormentas, se decía que estaban perturbados durante días, y el paso por encima del largo interior se volvía imposible.

    Chakas volvió, agitando la cabeza. —Van a intentar poner canciones de tres
    lunas pasadas —dijo él—. Los merse rara vez inventan canciones nuevas. Es una especie de ciclo.

    Con una fuerte sacudida, el barco giró sobre el eje del mástil. Yo caí sobre la cubierta y me acosté al lado de mi armadura. Había pagado bien a los humanos. Chakas había oído historias extrañas sobre antiguas zonas prohibidas y estructuras secretas dentro del Cráter de Djamonkin.

    Mis investigaciones entre los archivos de los Mineros me habían llevado a creer que había una decente probabilidad de que hubiera un tesoro real en Erde-Tyrene, quizás el más buscado por todos, el Organon... el dispositivo que podría reactivar todos los artefactos Precursores. Todos ellos parecían encajar conjuntamente... hasta ahora. ¿Dónde había sido guiado incorrectamente?

    Tras una excursión a través de sesenta años luz y un segundo, un viaje trivial de cien millones de kilómetros, podría no acercarme nunca a mi meta final.

    El merse rompió la superficie a nuestro lado de estribor, flexionando
    abanicos grises-púrpuras y derramando cintas de agua. Podía oír largos dientes negros royendo el casco de madera.

    ***

    El viaje desde Edom hasta Erde-Tyrene llevó unas largas y aburridas cuarenta y ocho horas, entrando en el slipspace aunque fuera considerado innecesario para un viaje de suministración rutinario a través de una distancia tan corta.

    Mi primera vista del planeta, a través de la abierta porta de la nave de suministro, reveló un orbe brillante y parecido a una joya de verdes, marrones y profundos azules. Mucho del hemisferio norte estaba perdido en nubes y glaciar. El tercer planeta se encontraba pasando un período de profundo enfriamiento y témpanos de hielo en expansión. Comparado con Edom, que había pasado hace mucho desde su mejor eón, Erde-Tyrene era un descuidado paraíso.

    Ciertamente desperdiciado en los humanos. Le pregunté a mi ancilla sobre la verdad de sus orígenes. Me respondió según la mejor de la investigación Forerunner, los humanos habían surgido por primera vez en Erde-Tyrene ciertamente, pero hacía más de cincuenta millones de años habían trasladado su civilización interestelar a lo largo del exterior del brazo galáctico, quizás para volar libres del control Forerunner. Las grabaciones de esas eras eran escasas.

    La nave de suministración aterrizó en la estalación de investigación principal al norte de Marontik, la mayor comunidad humana. La estación estaba automatizada y vacía salvo por una familia de lémures, quienes habían establecido su residencia en unos barracones abandonados hace mucho. Parecía como si el resto de la civilización se hubiera olvidado de ese lugar. Yo era el único Forerunner en el planeta, y me parecía bien.

    Atravesé a pie el último tramo de pradera y llanura y llegué al mediodía a las afueras llenas-de-basura de la ciudad.

    Marontik, localizada en la confluencia de dos grandes ríos, difícilmente era una ciudad completa según los estándares Forerunner. Chozas de madera y cabañas de barro, algunas de tres o cuatro pisos de altura, estaban organizadas a ambos lados de callejones derivándose en otros callejones, sin serpentear en una dirección en particular. Esta apelotonada colección de primitivas casuchas se dispersaba por docenas de kilómetros cuadrados.

    Hubiera sido fácil perderse para un joven Forerunner, pero mi ancilla me guió con certera habilidad.

    Deambulé por las calles durante muchas horas, una curiosidad menor para los habitantes pero nada más. Pasé una puerta que se abría a unos pasajes subterráneos de los cuales se alzaban nocivos olores. Unos críos con harapos salieron a través de la puerta y me rodearon, cantando: —Hay partes de Marontik solo para los ojos de alguien así... ¡El fallecido en el examen! ¡Antiguas reinas y reyes preservados en ron y miel! ¡Han esperado siglos por ti!

    Aunque eso me dio un vago hormigueo, ignoré a los niños. Se fueron tras un rato, y nunca me sentí en peligro. Parecía que esos seres rudamente vestidos, desaliñados y que arrastraban las piernas tenían alguna experiencia con Forerunners, aparte de un poco de respeto. Eso no le molestó a mi ancilla. Aquí, dijo ella, las reglas genéticamente impresas del Bibliotecario incluían docilidad hacia los Forerunners, cautela contra extraños, y discreción con todos los demás.

    El cielo sobre Marontik estaba frecuentado por primitivas naves aéreas de todos los tamaños y colores, algunas realmente horrendas en su pretensión... docenas de globos de aire caliente rojos, verdes y azules atados con cables juntos, de los cuales colgaban grandes plataformas tejidas con cañas del río, llenas de mercaderes, viajeros, y espectadores así como bestias menores destinadas, supuse, a convertirse en comida. Los humanos comen carne.

    Las plataformas con globos proveían un regular y vertiginoso medio de transporte... y así, por supuesto, mi ancilla me instruyó para que pagara un pasaje al centro de la ciudad. Cuando advertí que no tenía vale, me guió a un escondite oculto en una subestación cercana, cientos de años de antigüedad pero sin ser perturbada por los humanos.

    Esperé en una plataforma elevada y pagué la tarifa ante un escéptico agente, que miraba por encima del vale con desdén. Su fina cara y sus precipitantes, pequeños y brillantes ojos estaban sobreoscurecidos por un alto sombrero cilíndrico hecho de pelaje. Solo después de hablar con un compañero oculto en una jaula de mimbre aceptó mi pago y me dejó subir a bordo del siguiente transporte crujiente, balanceante, y más ligero que el aire.

    El viaje duró una hora. La plataforma con globos llegó al centro de la ciudad al tiempo en que la noche caía. Las luces encendidas por todas las sinuosas calles. Se alzaban largas sombras. Estaba rodeado de exuberancia antropoide.

    En el mercado más grande de Marontik, como me había informado mi ancilla, había tenido en años pasados un colectivo de guías humanos, algunos de ellos podrían seguir conociendo las rutas a los centros de la leyenda local. Pronto, todos los humanos estarían dormidos (una condición con la que había tenido poca experiencia) así que tendríamos que darnos prisa. —Si es aventura lo que buscas —dijo ella—, aquí es donde la encontrarás con mayor probabilidad... probablemente si consigues sobrevivir a la experiencia.

    En un laberíntico desastre de callejones, el cual funcionaba tanto de pasarelas como de canales, encontré el antiguo escaparate de piedras del río de la matriarca de los guías. Medio-escondidos en las sombras, iluminados por una única vela que colgaba de un gancho en la barba, una mujer enormemente gorda, acampada en una pieza de tela suelta, vergonzosamente pura, me premió con abierta sospecha. Tras realizar un puñado de ofertas que encontré ofensivo, incluyendo una visita guiada de las catatumbas subterráneas llenas de humanos muertos, tomó el último de mis vales y me llevó a través de un arco con trapos colgados hasta un joven miembro del gremio, que tal como ella dijo, estaría dispuesto a ayudar.

    —Hay tesoro en Erde-Tyrene, joven Forerunner, —añadió ella en un suave barítono— tal como has deducido sin dudar a través de cautelosa investigación. Y yo tengo precisamente al chico perfecto para ti.

    Fue allí, en las húmedas sombras de una choza de cañas, donde conocí a Chakas. Mi primera impresión del humano medio-desnudo y de piel bronceada, con su grasienta mecha de pelo negro, no fue favorable. Continuó observándome, como si nos hubiéramos encontrado antes... o tal vez estuviera buscando un punto débil en mi armadura. —Me encanta resolver misterios —dijo Chakas—. Yo, también, busco el tesoro perdido. ¡Es mi pasión! Seremos amigos, ¿no?

    Sabía que los humanos, como seres inferiores, eran mentirosos y tramposos. Aun así, tenía pocas opciones. Mis suministros estaban a su límite. Unas pocas horas después, me llevó a través de calles de campos negros hacia otro vecindario, lleno de hamanune, y me presentó a su compañero, un Florian con un hocico grisáceo. Rodeado por una multitud de diminutos jóvenes y dos ancianas hembras inclinadas (creo que) el Florian estaba rellenando con desfachatez la última de las cenas de frutas y platos con golpeada y deformada carne cruda.

    El Florian dijo que sus ancestros habían frecuentado una vez una isla con forma de anillo en el centro de un gran e inundado cráter. Lo llamaban Djamonkin Augh... Agua del Hombre Grande. Allí, tal como dijo él, un sitio maravilloso seguía escondiendo muchas antigüedades.

    —¿De los Precursores? —pregunté.

    —¿Quiénes son?

    —Señores antiguos —dije yo—. Anteriores a los Forerunners.

    —Tal vez. Muy viejo —el Florian me examinó astutamente, después golpeó sus labios contra la peluda espalda de su mano.

    —¿El Organon? —pregunté.

    Ni Chakas ni el Florian estaban familiarizados con ese nombre, pero no descartaron la posibilidad.

    ***

    La tripulación se separó y abrió la escotilla en la caja de calliope. El hamanune (su cabeza apenas nivelada con mi cadera) agitó sus alzadas manos. Con la ayuda de sus pequeños y diestros dedos, se insertaron en una abertura de madera distinta, sujeta por unas pequeñas clavijas de cuerno, entonces reseteó el mecanismo de arranque y dobló los interiores de las cuerdas, sacó dando vueltas el cuerno que transmitía la música hacia el agua, unió el tubo de vapor, y rebobinó el resorte que le daba energía a todo.

    Chakas caminó en popa, aún preocupado. —La música calma las flores salvajes —dijo el chamanune, calloso dedo en su labio—. Ahora esperaremos y observaremos.

    El Florian corrió de vuelta para agacharse detrás de nosotros. Serpenteó una mano alrededor de los desnudos tobillos de su amigo. El cráneo del pequeño hombre contenía menos de una tercera parte del de Chakas, y aun así tuve problemas decidiendo quién era más listo... o más veraz.

    ***

    En mi búsqueda de tesoros, había centrado mis estudios en antiguas grabaciones Forerunner, y lo poco que había aprendido de la historia humana no hacía que me sintiera cómodo sobre revelarla a mis guías.

    Hace cien mil años, los humanos habían librado una guerra con los Forerunners... y perdieron. Los centros de civilización humana habían sido desmantelados y los humanos mismos desevolucionaron y se rompieron en muchas formas, algunos decían como castigo... pero más probablemente porque eran una especie naturalmente violenta.

    El Bibliotecario, por alguna razón, se había adherido a la causa humana. Mi ancilla lo explicó como una forma una penitencia, o que a petición del Bibliotecario (las grabaciones eran inciertas) el Concilio la había puesto al cargo de Erde-Tyrene y que ella había movido a los últimos humanos allí. Bajo su cuidado, algunos de los humanos reevolucionaron tercamente. Yo no podría decir si eso era cierto o no. Todos parecían degradados para mí.

    Desde esa estirpe de semillas, durante más de nueve mil años, más de veinte variedades de humanos habían migrado y formado comunidades alrededor de este mundo mojado de agua. Ocres de Huskies y marrones k’tamanune vagaban por las latitudes norteñas y bordeaban afiladas capas de hielo. Esos moradores de sombras glaciares se envolvían ellos mismos en duramente tejidas fibras y pelaje. No lejos de ese mar interior dentro de un cráter, a lo largo de una imponente cadena montañosa, flacos y ágiles b’ashamanune correteaban a través de praderas ecuatoriales y saltaban en espinosos árboles para esquivar depredadores. Algunos elegían construir toscas ciudades, como luchando por readquirir grandeza pasada... y fallando miserablemente.

    Debido a fuertes similitudes en nuestra estructura genética natural, algunos sabios Forerunner pensaban que los humanos podían ser una especie hermana, también modelada y dotada de vida por los Precursores. Era posible que el Bibliotecario intentara probar esas teorías.

    Dentro de muy poco, evolucionados o no, podría haber pronto siete humanos menos en la colección del Bibliotecario... y un Forerunner menos.

    ***

    Nos sentamos cerca del punto más ancho de la cubierta, lejo del bajo rail. Chakas hizo formar sus dedos en una cuna, después hizo que cambiaran en un ejercicio que se había negado categóricamente a enseñarme. Su torcida sonrisa era tan parecida a la de un niño Forerunner. El pequeño Florian nos observaba con un poco de diversión.

    Los merse hicieron un triste y húmedo sonido silbante y arrojaron chorros de agua. Su rocío olía a algas podridas. Vistas desde lejos, las criaturas que rodeaban nuestro barco eran ridículamente simples, un poco más avanzados que la jalea de peine que nadaba en las cristalinas paredes del palacio de mi padre-de-intercambio, en ese rojizo punto a cien millones de kilómetros de distancia. Y aun así, se cantaban entre ellos... hablando en suaves y musicales murmullos a través de las largas noches, después disfrutaban silenciosos el moteado sol como si durmieran.
    En raras ocasiones, el océano del cráter se enturbiaba con breves guerras de merse marinos, y fragmentos de brillante carne llegaban a lejanas playas durante semanas...

    Puede que hubiera más para esos ciegos krakens de lo que un Manipulador podía juzgar. El Bibliotecario podría haber tenido un papel al traerlos a Erde-Tyrene... para crecer en el Cráter Djamonkin, donde también servirían a sus propósitos, tal vez resolviendo incógnitas biológicas a su propia y extraña manera, usando sus propias canciones genéticas...

    ¿Estaba imaginándolo, o estaba la molienda debajo y la agitación alrededor hundiéndonos lentamente?

    La luna se estableció. Las estrellas fueron grandes durante un tiempo. Después de ofuscaron a su estado anterior, llenando el cuenco del cráter de extremo a extremo.

    Chakas clamó que oyó el gentil lengüetazo de las olas en una playa. —Los merse están tranquilos ahora, creo —añadió optimistamente.
    La tripulación decidió que podría ser hora de tirar la tuerca y engranar el motor. De nuevo hicimos progresos hacia adelante. No podía ver mucho más allá del rail excepto por tres explosiones de fosforescencia. El agua, lo poco que podía ver de ella, aparecía calmada.

    Chakas y el Florian murmuraron oraciones humanas. El Florian terminó sus oraciones con una corta y dulce melodía, como el canto de un pájaro. Habría sido fiel a mi educación, incluso ahora podría estar contemplando los dictados del Manto, repitiendo silenciosamente las Doce Leyes de Hacer y Mover, permitiéndole a mis músculos flexionarse acorde a esos ritmos hasta que me balanceara como un pimpollo...

    Pero allí estaba, siguiendo falsas esperanzas, asociándome con los desacreditados y los bajos... Y podría también haber seguido nadando en un dentado mar, mi cuerpo sin desarrollar rallado por monstruos sin mente.
    O caminando en una desértica playa alrededor de una isla sagrada en el medio del viejo cráter de un asteroide, inundada eras antes con fresca agua tan pura que se secaba sin residuos.

    Desafío, misterio, peligro desenfrenado y belleza. Eran merecedores de toda vergüenza que fuera lo suficientemente sabia para que yo la sintiera.
    Como un Manipulador, seguía pareciéndome más a Chakas que a mi padre. Seguía pudiendo sonreír pero pensaba que estaba por debajo de mí. A pesar de todo, en mis pensamientos no podía dejar de verme a mí mismo más alto, ancho, fuerte... como mi padre, con su larga y pálida cara, su corona de pelo y pelaje de la nuca desteñida de blanco con raíces púrpuras, dedos capaces de rodear un melón shrop... y suficiente fuerte para aplastar su dura cáscara en pulpa.

    Esa era mi contradicción: no confiaba en nada sobre mi familia y mi gente, aún soñaba con mutar en una segunda-forma... mientras mantenía mi joven e independiente actitud. Por supuesto, nunca parecía ocurrir de esa manera.
    El piloto se dirigió a popa con una renovada confianza. —Los merse piensan que somos uno de ellos. Deberíamos alcanzar la isla anillo en menos de una bengala.

    Los humanos contaban el tiempo usando mechas de cera atadas con lazos que brillaban cuando eran tocadas por una llama ascendente. Incluso ahora, dos de la tripulación encendían faroles con toscos palos.

    ***

    En la neblina, algo grande golpeó la proa. Me pillé a mí mismo en una media-estacada y estabilizado contra un ancho y lento columpio de popa. Chakas saltó hasta sus pies, sonriendo de oreja-a-oreja. —Esa es nuestra playa —dijo él.

    La tripulación dejó caer una tabla en la negra arena. El Florian correteó por la arena el primero. Bailó en la playa y levantó sus dedos.

    —¡Shhh! —advirtió Chakas.

    De nuevo intenté recuperar mi armadura, y de nuevo el voluminoso miembro de la tripulación bloqueó mi camino. Otros dos se acercaron lentamente, manos fuera, y me guiaron hacia Chakas. Se estremeció ante mi preocupación. —Tienen miedo de que incluso desde la playa, pudiera enfadar al merse.

    Tenía pocas posibilidades. Podrían matarme ahora, o podría morir de alguna causa más tarde. Cruzamos la rampa a través de la neblina. La tripulación permaneció en el barco... así como mi armadura. Tan pronto como habíamos desembarcado, el barco dio la vuelta sobre el agua, se giró sobre sí, y nos dejó en la llovizna y oscuridad sin nada salvo tres pequeñas bolsas de provisiones... comida humana solo, suficientemente comestible si sujetaba mi nariz.

    —Estarán de vuelta en tres días —dijo Chakas—. Tiempo de sobra para inspeccionar la isla.

    Cuando el barco se había ido y ya no podíamos oír la resoplante palpitación de su canción, el Florian bailó una vez más. Claramente, estaba extático de caminar de nuevo en la isla anillo de Djamonkin Augh. —¡La isla lo esconde todo! —dijo él, después chiteró una ondulante risa y señaló a Chakas—. El chico no sabe nada. Busca el tesoro y muere, a menos que vayas a donde yo voy.

    El Florian sacó expresivos labios rosas y alzó sus manos sobre su cabeza, pulgar y dedo índice en círculo.

    Chakas no parecía afectado por el juicio del Florian. —Tiene razón. No sé nada de este lugar.

    Yo estaba demasiado aliviado de haber escapado de los merse para sentir mucha irritación. Sabía que no se podía confiar en los humanos; eran formas degradadas, sin duda alguna sobre ello. Pero algo sentía auténticamente extraño sobre esa playa, esa isla... Mis esperanzas se negaron a descubrirlo.

    Caminamos por el interior unos pocos metros y nos sentamos en una roca, sufriendo escalofríos en la humedad y el frío.

    —Primero, cuéntanos por qué estás de verdad aquí —dijo Chakas—. Cuéntanos sobre los Forerunners y los Precursores.

    En la oscuridad, no podía ver nada sobre las palmeras, y más allá de la playa, nada más que un débil brillo de las dejadas de las olas rompiendo. —Los Precursores eran poderosos. Dibujaron líneas a través de muchos cielos. Algunos dicen que hace tiempo moldearon a los Forerunners a su imagen.

    Incluso el nombre que nos habíamos dado a nosotros mismos, «Forerunner», implicaba un efímero e impermanente lugar en el Manto... aceptando que no éramos más que un estadio en el gobierno del Tiempo de Vida. Que otros vendrían después de nosotros. Otros... y mejores.

    —¿Y nosotros? —preguntó el Florian—. ¿Hamanune y chamanune?

    Sacudí la cabeza, negándome a encarar esa historia... o creerla.

    —Estoy aquí para descubrir por qué se fueron los Precursores —continué—, cómo podríamos haberles ofendido... y posiblemente encontrar el centro de su poder, su fuerza, su inteligencia.

    —Oh —dijo Chakas—. ¿Estás aquí para descubrir un gran regalo y complacer a tu padre?

    —Estoy aquí para aprender.

    —Algo para probar que no eres tonto. HaloMexico —Chakas abrió la bolsa y alcanzó pequeños bolillos de denso y negro pan hecho de aceite de pescado. Comí pero no disfruté nada de él. Durante toda mi vida, otros habían juzgado que era un tonto, pero picaba cuando animales degradados llegaban a la misma conclusión.

    Chasqueé un guijarro en dirección a la oscuridad. — ¿Cuándo empezamos a buscar?

    —Demasiado oscuro. Primero, iniciemos un fuego —insistió el Florian.

    Reunimos ramas y pedazos de palmera medio-deteriorados y erguimos un fuego. Chakas parecía dormitar. Después se despertó y me sonrió. Bostezó y se estiró y miró por encima del océano. —Los Forerunners nunca duermen
    —observó él.

    Eso era suficientemente cierto... mientras vistiéramos armadura.

    —Las noches son largas para ti, ¿no? —preguntó el Florian. Había hecho rodar su pan de aceite de pescado en redondas y pequeñas pelotas y las había colocado en líneas en la suavidad de una cristalina roca negra. Entonces las suspendió en el aire y, una a una, cayeron en su boca, golpeando sus amplios labios.

    — ¿Mejor así? —pregunté.

    Él puso una cara. —El pan de pescado apesta —replicó—. La harina de fruta es mejor.

    La neblina se había levantado pero seguía nublando el cráter entero. El amanecer no estaba lejos. Me acosté sobre mi espalda y miré hacia arriba hacia el cielo que se volvía gris, en paz por primera vez que podía recordar. Era un tonto, había traicionado a mi Manípulo, pero estaba en paz. Estaba haciendo lo que siempre había soñado que haría.

    —Daowa-maad —dije. Ambos humanos alzaron sus cejas... eso hizo que parecieran hermanos. Daowa-maad era un término humano para el bamboleo y tirón del universo. En realidad se traducía bastante pulcramente en el habla del Constructor Forerunner: «Caes tanto como el estrés te corrompa».

    —¿Sabes de eso? —preguntó Chakas.

    —Mi ancilla me enseñó.

    —Esa es la voz en sus ropas —le dijo Chakas al Florian, totalmente-acertado—. Una mujer.

    — ¿Es hermosa? —preguntó el pequeño.

    —No tu tipo —dije yo.

    El Florian terminó la última bola redondeada de pan de aceite de pescado y puso otra cara remarcable. Tantos músculos expresivos. —Daowa-maad. Cazamos, crecemos, vivimos. La vida es simple... la cursamos —hurgó a Chakas—. Empieza a gustarme este Forerunner. Dile todos mis nombres.
    Chakas tomó un profundo aliento. —El hamanune sentado a la derecha junto a ti, el cual respira olores de aceite de pescado y pan viejo, su apellido es Perseguidor-del-Día. Su nombre personal es Alzador de la Mañana. Su nombre largo es Perseguidor-del-Día Hace Caminos Largo-Estirado Alzador de la Mañana. Largo nombre para un bajo compañero. Le gusta ser llamado Alzador. Allí. Está hecho.

    —Todo bien, todo cierto —dijo Alzador, satisfecho—. Mis abuelos construyeron paredes aquí para protegernos y guiarnos.

    —Lo verás después de la salida del sol. Ahora... demasiado oscuro. Buen momento para aprender nombres. ¿Cuál es tu verdadero nombre, joven Forerunner?

    Un Forerunner que revelaba su verdadero nombre de uso a cualquiera fuera del Manípulo... y a humanos, además... Delicioso. Un perfecto ladrón-de-pulgares para mi familia.

    —Nacidoestelar —dije—. Nacidoestelar Efectúa Eterna Duración, Forma Cero, Manipulador sin probar.

    —Un bocado —dijo Alzador. Abrió sus ojos a lo ancho, se acercó, e hizo esa llena, curvada de labios y maliciosa sonrisa que indicaba una vasta diversión Florian—. Pero tiene un buen sonido ondulante.

    Yo me eché hacia atrás. Me estaba acostumbrando más y más a su rápida y aguda habla. —Mi madre me llama Nacido —dije.

    —Acortar es mejor —dijo Alzador—. Nacido lo es.

    —El día está por llegar. Más cálido dentro de poco, y brillante —dijo Chakas—. Arrastren los pies y arañen. No queremos que nadie encuentre huellas.

    Sospechaba que si alguien de Edom me estaba buscando, o si los observadores del Bibliotecario decidían comprobar desde la órbita, desde un drone, o con un sobrevuelo directo, nos encontrarían sin importar cómo escondiéramos nuestras huellas. No le dije nada a mis acompañantes, sin embargo. En mi corto tiempo en Erde-Tyrene ya había aprendido una importante verdad... que entre los pobres, los oprimidos, y los desesperados, la tonta valentía está para ser saboreada.

    Yo era obviamente tonto, pero, aparentemente, mis dos compañeros pensaban ahora que podría ser valiente. Barrimos nuestras huellas usando una fronda de palmera de la vegetación en la orilla. — ¿Cómo de lejos del centro de la isla? —pregunté.

    —Piernas más largas, viaje más corto —dijo Alzador—. Fruta a lo largo del camino. No comas. Te da todas las carrerillas. Guárdalas para mí.

    —Estará bien —me confió Chakas a mí—. Si nos deja alguna para nosotros.

    —No vamos a la montaña —dijo Alzador. Empujó a través de la vegetación—. No necesitamos cruzar un lago interior. Un laberinto, un poco de neblina, una espiral, después un salto o dos. Mi abuelo solía vivir aquí, antes de que hubiera agua.

    Más y más curioso. Sabía que de hecho (de nuevo, gracias a mi ancilla) que el cráter había sido inundado y el lago plantado con merse hacía cien años.

    — ¿Cuántos años tienes? —pregunté.

    Alzador dijo: —Doscientos años.

    —Para su gente, solo un muchacho —dijo Chakas, después hizo un chasqueante sonido son la lengua y las mejillas—. Pequeño amigo, largas vidas, memorias más largas.

    El Florian relinchó. —Mi familia creció en las islas de todas partes. Hicimos paredes. Mi madre vino de aquí antes de que conociera a mi padre, y ella le dijo, y él me dijo, una canción-chasqueante y mira fijamente-silbando. Así es como sabremos el camino.

    — ¿Canción-chasqueante?

    —Eres privilegiado —dijo Chakas—. Los hamanune no suelen revelar esas verdades a forasteros.

    —Si son ciertas —dije yo.

    Ninguno lo tomó ofensivo. Los humanos que había conocido parecían remarcablemente insensibles. O más bien, las declaraciones de un Forerunner significaban poco en un mundo que pensaban que era suyo.
    La luz del día llegó al fin, y rápidamente. El cielo fue del melodioso naranja al rosa y al azul en unos pocos minutos. De la estrecha jungla no provenía ningún sonido, ni siquiera el del crujido de las hojas.

    Había experimentado pocas islas en mi corta existencia, pero nunca había sabido de ninguna de ellas que estuviera tan tranquila como una tumba.

    ____________
    *Forerunner significa «precursor», «antepasado» en español.



    "Lo héroes muertos regresan. El antiguo enemigo ha despertado de su letargo. ¿Estás listo para el final?"
    Saga Reclamador

  4. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #4

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DOS

    SEGUÍ EL PERSISTENTE y rápido ritmo del pequeño humano, hubo una breve paz al rozar y pasar los desnudos, escamosos troncos de varias palmas, cubiertos con erizadas y ramificadas coronas. La maleza no era gruesa pero era abundante -demasiado abundante. Las vías, de todas maneras, eran invisibles para mí.

    Chakas siguió unos pasos más atrás, manteniendo una leve sonrisa, como si se preparara para desatar una broma sobre nosotros dos. Yo aún no había aprendido a leer las expresiones humanas con confianza. Sonreír podría significar diversión leve. También podría ser preludio a la agresión.
    El aire era húmedo, el sol estaba en lo alto, y nuestra agua -transportada en tubos hechos de una especie de tallo de hierba grueso- estaba caliente. También se estaba acabando. El hamanune pasó uno de los últimos tubos. Los Forerunners no pueden contraer enfermedades humanas-o cualquier otra enfermedad, si llevan puesta la armadura-pero sólo de mala gana compartí el líquido caliente.
    Mi buen humor se desvaneció. Algo extraño e inesperado estaba en el aire. ... Sin mi armadura, fui descubriendo instintos en los que no sabía que podía confiar. Antiguos talentos, viejas sensaciones, ocultos hasta ahora por la tecnología.
    Nos detuvimos. El Florian notó mi creciente irritación. "Haz un sombrero", dijo a Chakas, moviendo los dedos. "El Forerunner tiene el pelo delicado como de cristal. El sol quema su cabeza. "

    Chakas levantó la vista, protegiéndose los ojos y asintió con la cabeza. Me miró, agachó la cabeza, antes de cortar un tronco desnudo. A mitad de camino, saco una rama seca y la arrojó hacia abajo.
    El pequeño estaba contento de sí mismo.
    Vi a Chakas terminar su lento ascenso. En la parte superior, sacó un cuchillo de su cinturón de cuerda y cortó una rama verde, también dejándola caer.
    Luego inició su descenso, saltando a la segunda mitad y aterrizó sobre sus piernas flexionadas con un amplio movimiento. En señal de triunfo, llevó la mano a su boca y con los labios hizo un sonido musical.

    Nos detuvimos en la sombra del árbol mientras tejía la cobertura para mi cabeza. Los Forerunners son aficionados de los sombreros -cada forma, cada tipo, y el Manipulador tenía sus propios diseños ceremoniales, usados sólo en ocasiones especiales. En un día durante la Temporada Grand Star, sin embargo, todos usan el mismo estilo de sombrero. Nuestros sombreros son mucho más dignos y hermosos de lo que Chakas finalmente me entregó. Sin embargo, me lo puse en mi cabeza -y encontré que encajaba.
    Chakas puso las manos sobre sus caderas y me estudió con semblante crítico. "Bien," juzgó.

    Continuamos por horas hasta que llegamos a un pequeño muro montado desde piedras de lava cortadas con precisión. La pared empujó entre los árboles. Desde arriba, describió una curva sinuosa como una serpiente arrastrándose por la selva.
    Riser se sentó en la pared, cruzó las piernas, y masticó una hoja verde de la izquierda, arriba de mi sombrero. Volvió la cabeza lentamente, grandes ojos cafés se movieron a la derecha e izquierda, y la sacó de sus labios. El hamanune no tenía barbilla -nada que ver con el rasgo prominente que hizo que Chakas se pareciera a mi clase. Pero el pequeño humano compensó esto con sus elegantes labios móviles.
    "Los Antiguos hicieron esto, más antiguos que el abuelo", dijo, acariciando las piedras. Arrojó a un lado la hoja verde, se puso de pie y se equilibró en la pared, con los brazos extendidos. "Tú sigue. Sólo hamanune camina en la parte superior. "

    Riser corrió a lo largo de la parte superior. Chakas y yo seguimos a cada lado, apartándonos de la maleza y evitando los ocasionales y agresivos crustáceos terrestres que se mantuvieron al margen esperando por quien sea, agitando sus poderosas garras. Estuve a punto de caminar a través de ellos... hasta que recordé que no tenía armadura. Esas garras podrían quitar una parte de mi pie. ¡Qué vulnerable estaba ante todo! La emoción de la aventura estaba empezando a agotarse. Los dos humanos no habían hecho nada claramente amenazador, pero ¿por cuánto tiempo podría contar con eso?
    Tuvimos un mal momento informándonos con el pequeño Florian.
    A unos cientos de metros más adelante, la pared se ramificó. Riser se detuvo en el momento para estudiar la situación. Movió su brazo derecho. La carrera continuó. A través de gruesos árboles a nuestra izquierda, vi la playa interior. Habíamos atravesado el anillo. Más allá se alzaba el pico central, rodeado por el lago interior de la isla anillo, el conjunto formaba una clase de objetivo del tiro con arco en el cráter.

    Me pregunté si alguien vivió en esas aguas también.
    Mi mente vagaba. Tal vez un poderoso y antiguo buque Precursor se había estrellado desde el espacio, y el pico central fue un efecto de olas de roca fundida rodando hacia adentro antes de solidificarse. Deseé ahora haber pasado más tiempo escuchando los cuentos de mi padre de cómo los planetas se formaron y cambiaron, pero yo no compartía su fascinación de Minero por la tectónica, excepto donde se pueda mostrar u ocultar el tesoro.
    Ciertos artefactos Precursores tuvieron edad suficiente para ser reciclados una y otra vez en cientos de millones de años, arrastrados hacia abajo despostillándose y empujados arriba de nuevo a través de volcanes o respiraderos. Indestructibles… Fascinantes. Y por ahora, inútiles.
    Chakas fue bastante atrevido para golpearme. Me alejé cobardemente. “No harías eso si todavía tuviera mi armadura,” dije.
    Sus dientes rechinaron. ¿Estaba volviéndose más agresivo, o sólo era esta su forma de mostrar afecto? No tuve manera de juzgar.

    “Por aquí,” Riser llamó de donde había corrido más adelante.
    Nos abrimos paso a través de un campo particularmente denso de árboles verdes ramificados con troncos rojos brillantes y bifurcaciones. El Florian estuvo esperando por nosotros donde la larga, baja pared tenía un fin abrupto. Más allá de la capa estaba una sencilla llanura blanca, el lago interior de una parte, con su playa formando una línea de negro y gris, y selva en el otro. Una vez más el pico central fue revelado, desnudo de vegetación, como un pulgar negro muerto avanzando del centro pálido azul-verdoso del destino.

    “De acuerdo, joven Forerunner,” dijo Chakas, desde detrás de mí. Me volví rápidamente, creyendo por un momento que estaba a punto de acuchillarme. Pero no - el humano color bronce simplemente apuntó a través del desierto blanco. “Tú preguntaste. Te trajimos aquí. Tu responsabilidad, no la nuestra. Recuerda eso.”
    “No hay nada aquí,” dije, mirando a través de las llanuras. Las olas de calor rompían el contorno del otro lado del desierto en débiles destellos.
    “Mira de nuevo,” sugirió Riser.

    En la base de los destellos, lo que parecía más agua era en realidad el aire refractado. Pero a través de los destellos, me pareció ver una línea de grandes, voluminosos simios… enormes simios blancos, indudablemente de lo más bajo de la locura del Bibliotecario. Ellos iban y venían con el espejismo -y entonces se detuvieron, no vivos pero sí congelados: tallados en piedra y colocados en las llanuras como piezas en un juego de mesa.
    Un viento refrescante susurró hacia el exterior desde el pico negro, disipando el calor, y las figuras de los simios desaparecieron.
    No era un espejismo, después de todo. Algo más engañoso.
    Me agaché a recoger un poco de suelo. El coral y la arena blanca se habían mezclado con fina ceniza volcánica dura. Toda la zona olía ligeramente a fuego antiguo.
    Miré entre los guías humanos, sin palabras.
    "Caminemos", sugirió Riser.

    La caminata hasta el centro del blanco desierto tomó más tiempo de lo que esperaba, pero pronto me di cuenta de que estábamos atravesando un Baffler (“Reflector”)-un lugar protegido por distorsiones geométricas-, o por lo menos un Dazzler (“Deslumbrador”), protegido por espejismos.
    Un Forerunner al parecer había decidido hace mucho tiempo que el desierto debía estar oculto de ojos curiosos. Me protegí los ojos y alcé la vista a la tapa azul del cielo. Eso significaba que probablemente no podía ser visto desde arriba, tampoco.
    Los minutos se volvieron una hora. No hemos podido mantener una línea recta. Fuimos caminando más probablemente en círculos. Aun así seguimos. Mis pies, calzados con sandalias humanas mal ajustadas, crujían ligeramente. Ásperos granos cavaron en mis delicadas suelas y se deslizaron entre los dedos de mis pies.

    Los dos humanos demostraron una gran paciencia y no se quejaron. Chakas llevó al hamanune a sus hombros cuando se hizo evidente que los pies descalzos del pequeño sufrían con la arena caliente.
    El último de los tubos el agua dejó de servir. Riser la arrojó a un lado con el abandonado mimbre (fibra vegetal de la familia de los sauces), a continuación, me miró, cubriendo y descubriendo sus ojos con una mano. Pensé que esto era un signo de vergüenza, pero lo hizo de nuevo, entonces me dio una mirada severa.
    Chakas explicó. "Él quiere que te cubras tú mismo. Eso ayuda."
    Me cubrí los ojos.
    "Sigue caminando," dijo Chakas. "Si te detienes, podríamos perderte."
    No pude evitar levantar mis manos para mirar. "No mires. Camina a ciegas ", insistió Riser.
    "Estamos caminando en círculos," le advertí.
    "¡Parecen círculos!" entusiasmó Riser.
    El sol les estaba afectando. Me sentía como si estuviera a cargo de un par de humanos estropeados por el calor.
    "¡Izquierda!", gritó Chakas. "¡Izquierda, ahora!"
    Dudé, levanté mis manos, y vi a mis dos guías -varios pasos delante de mí- desapareciendo abruptamente, como si se los hubiera tragado el aire vacío. Me habían abandonado en el centro de la llanura, rodeado de arena blanca y selva lejana. A mi derecha se alzaba una masa borrosa que podría o no ser el pico central.

    Me preparé para lo peor. Sin armadura, sin agua, iba a morir aquí, en cuestión de días.
    Chakas reapareció a mi izquierda. Me tomó del brazo –lo sacudí soltándolo instantáneamente- y se quedó atrás como un aplanado corte, sus extremidades sueltas y pareciendo que iba a aletear. Parpadear no consiguió aclarar esta aparición. "Haz lo que quieras", dijo. "Gira a la izquierda, o ve a casa. Si puedes encontrar una manera de salir de aquí. "
    Luego desapareció de nuevo.
    Lentamente volteé a la izquierda, di un paso... y sentí a mi cuerpo entero temblar. Ahora estaba en un pasillo negro inferior curvado hacia la derecha y luego a la izquierda, rodeado a ambos lados de tierra blanca arenosa. Por lo tanto, había sido un Baffler y no un Dazzler. Un Forerunner había ocultado este lugar hace mucho tiempo, utilizando tecnología obsoleta, como si esperara que la vieja tecnología pudiera ser penetrada por los inteligentes y persistentes humanos.
    Adelante, claramente visible ahora, no los blancos simios pero sí doce trajes de batalla Forerunner de tamaño medio, organizados en un amplio óvalo de aproximadamente cien metros a través del eje longitudinal. Yo gasté largas horas estudiando viejas armas y naves, para distinguirlas mejor de los hallazgos más interesantes. Reprimiendo mi decepción, yo las reconocí como esfinges de guerra- dirigidas en la batalla por los Guerreros -Siervos en los tiempos antiguos pero ahora sólo encontradas en museos. Anticuadas, sin duda, y posiblemente todavía activas y poderosas -pero de ningún interés para mí de cualquier modo. “¿Eso es todo lo que tienen para mostrarme?” pregunté, indignado.
    Chakas y Riser se mantuvieron fuera de alcance, colocándose en posturas de reverencia, como si fueran a orar. Extraño. Humanos orando a antiguas armas.
    Volví mis ojos de vuelta al círculo congelado. Cada esfinge de guerra era de diez metros de alto y veinte de largo -más grandes que los trajes Forerunner contemporáneos que sirven para la misma función. Una alargada cola recibió carga y poder, y desde esta, se extendió al frente, rozando un torso grueso y redondo. Encima del torso, sutilmente integrado con el diseño curvilíneo completo, se encontraba una cabeza abstracta con una cara obstinada, altiva -una cabina de mando.

    Di un paso adelante, decidido a cruzar el tramo restante del piso entre el pasillo y los blancos “gigantes” organizados alrededor del centro del desierto.
    Chakas levantó sus brazos cruzados y suspiró. “Riser, ¿cuánto tiempo han estado estos monstruos aquí?”
    “Por largo tiempo,” dijo Riser. “Antes de que el abuelo volara para colonizar la luna.”
    “Él quiere decir, más de mil años,” interpretó Chakas. “¿Lees antiguos escritos Forerunner?” me preguntó.
    “Algunos,” dije.
    “A este lugar no le gustan los humanos," dijo Riser. Él tiró hacia atrás sus labios y sacudió su cabeza vigorosamente. “Pero el abuelo atrapó abejas en una cesta.…”
    “¿Le estás diciendo el secreto?” Chakas preguntó en desánimo.
    “Sí,” Riser dijo. “Él no es inteligente, pero es bueno.”
    “¿Cómo puedes decirlo?”
    Riser mostró sus dientes y sacudió su cabeza vigorosamente. “El abuelo puso abejas en una cesta grande. Cuando ellas zumben fuerte, detente y lleva la cesta por este camino, luego por ese. Cuando paren de zumbar, vaya por allí.”
    “¿Quieres decir, hay detectores -detectores infrarrojos?” pregunté.
    “Así es,” Riser coincidió con un gesto. “Las abejas saben. Si sobrevives, deja caer piedras para que así otros puedan seguir… tan lejos como tú lo hagas.”
    Ahora que supe qué buscar, yo vi -a través del deslumbro- que estaba en realidad roto, dejando líneas de pequeñas piedras marcando de manera uniforme la arena blanca.
    Riser nos guió a lo largo de este camino irregular, pausando de vez en cuando para hablarse a sí mismo, hasta que estuvimos sólo a unos cuantos metros de la esfinge más cercana. Hice una pausa en su sombra, luego me incliné y me acerqué a tocar la alta, blanca superficie, agujerado con siglos de escombros de batalla y polvo de estrellas. No hubo respuesta. Permaneció inerte.
    Elevándose por encima de mí, sus rasgos frunciendo el ceño todavía eran impresionantes. "Están muertos,” dije.
    La voz de Riser tomó un tono de cierta reverencia. "Cantan", dijo. "El abuelo escuchó."

    Saqué mi mano de nuevo.
    "Él dijo que estos son los trofeos de la guerra. Importantes para el gran viejo. Alguien los puso aquí para vigilar, observar, esperar."
    "¿Qué guerra, me pregunto?" Chakas preguntó, y me miró como si yo pudiera saber.
    Yo lo sabía. O lo sospechaba fuertemente. Las esfinges eran cerca de la edad adecuada para ser de la guerra humanos-Forerunner, hace diez mil años más o menos. Pero todavía no me sentía cómodo hablando de esto con mis guías.
    Riser dejó el pasillo y caminó con cuidado alrededor de la unidad de combate. Fui el próximo, observando los lisos puntos de la bifurcada cola del traje, los túneles abiertos en cada lado, eran sin duda, para los propulsores. No hubo puntos de orientación visibles. En el lado opuesto, noté que los contornos de los manipuladores se retractaron y cruzaron sus escudos.

    "Bloqueados durante miles de años," dije. "Dudo que sean cualquier cosa."
    "No para mí ", dijo Riser, mirando hacia el humano más joven, más alto con los labios expandidos.
    "Para él, tal vez," dijo en voz baja Chakas, agitando en el centro del óvalo, una franja vacía de arena distorsionada. "O ella."
    "¿Él o ella?" le pregunté.
    "¿Quién te escogió? ¿Quién te guió? "Chakas preguntó.
    "¿Te refieres al Bibliotecario?" le pregunté.
    "Ella viene a nosotros cuando nacemos", dijo Chakas, su cara oscura con indignación y algo más. "Ella vela por nosotros a medida que crecemos, conociendo el bien y el mal. Ella disfruta de nuestros triunfos y alegrías a nuestro paso. Todos sentimos su presencia. "
    "Todos lo hacemos", afirmó Riser. "Hemos estado esperando el momento justo, y justo por el tonto correcto."
    Sin duda, bajo su protección, estos humanos se habían vuelto arrogantes y presumidos. Pero no había nada que yo pudiera hacer. Los necesitaba. "¿Ella está por ahí?", pregunté, señalando el pico central.
    "Nosotros nunca la vemos", dijo Chakas. "No sabemos dónde está. Pero ella te envió, estoy seguro de eso."
    Mi ancilla. Tenían más razón de lo que podrían saber. “Ella debe ser muy poderosa en efecto, para arreglar todo esto.” Pero mi voz carecía de convicción.
    “La suerte es su método,” dijo Chakas.
    Una vez más los antiguos Forerunners estaban planeando para guiar mi vida.
    Riser flexionó y agitó la mano en lo que parecía un espacio vacío de arena. Este movimiento apartó una niebla baja, revelando por un momento una única masa grande y plana de lava negra. “Ideales para paredes.”
    Pasamos por encima de la roca en el ovalo central rodeado por las esfinges. De repente, sentí un escalofrío –un conocimiento de que estaba en un espacio sagrado no para los humanos, pero sí para algún otro poder.
    Algo grande y viejo estaba cerca, un Forerunner, de eso estaba seguro, pero ¿de qué tipo? Dadas las esfinges, un guerrero- siervo, parecía más probable.
    Pero ¿Qué viejo?
    Desde las guerras humanas. Hace diez mil años.

    "No más de aquí," dijo Riser. "No es valiente como abuelo. Sigue. Yo me quedo".
    "Siga las piedras y las rocas", dijo en voz baja Chakas. "Cuando las rocas paren, ningún ser humano ha seguido y vivido. Mas no puedo hacer, no puedo hacerlo, ni Riser. "El joven hombre sudaba, con los ojos desenfocados.
    El universo Forerunner tiene una rica historia de las imposibilidades que se convirtieron en realidad. Me considero un pragmático, un realista, y que se encuentra la mayoría de estas historias insatisfactorias y frustrantes, pero nunca con miedo. Ahora no sólo irritado, me daba miedo, mucho más miedo de lo que sentía en la nave.
    Cuando los Forerunners mueren -generalmente por accidente o, en raras ocasiones, durante la guerra - se aprobó realizar ceremonias, antes de que sus restos sean eliminados, asociadas a las actividades de su cargo, para terminar con una antorcha de fusión o un cortador de planetas.
    En primer lugar, los últimos recuerdos del Forerunner se abstraen de su armadura, que conserva unas pocas horas de los patrones mentales del ocupante. Esta esencia reducida en un espectro, arranque de la personalidad, y no un ser completo, se coloca en un tiempo-bloqueado en un Durance. El cuerpo entonces se incendia en una ceremonia solemne y asistiendo sólo unas relaciones estrechas. Un poco de plasma de la inmolación se conserva por el nombrado Maestro del Manto, que asegura junto con la esencia de la Durance.
    La Durance entonces se da a los miembros más cercanos de la familia del Forerunner fallecido, que se encargan de asegurarse de que nunca se abusara de él. Un Durance tiene una vida media de más de un millón de años. Las familias son muy protectoras de esos lugares. En los manuales de la busqueda de tesoros que había leído en los últimos años, los solicitantes suelen ser advertidos a observar las señales y evitar estos lugares. Tropezar con el Durance de alguna familia definitivamente sería considerado un sacrilegio.
    "Este mundo es una vergüenza", murmuré. "A los Forerunners no les gustaría ser enterrados aquí."
    Chakas apretó la mandíbula y me miró.
    "Es un disparate", insistí. "No hay probabilidad de que alguien este enterrado aquí. Además, ¿qué tesoro habría cerca de una tumba? "Seguí, dibujando mis arrogantes palabras hacia este punto más fuerte. "Y si nunca conocieron a la bibliotecaria, cómo..."
    "Cuando te conocí, supe que eras el indicado", dijo Chakas. "Ella viene a nosotros desde el nacimiento"
    "Usted dice eso".
    "Y nos dice lo que debemos hacer."
    "¿Cómo podría saber cómo es?"
    Chakas descartó este. "Le debemos nuestras vidas a la Bibliotecaria, todos nosotros."

    Un Modelador de Vida tan poderoso como la bibliotecaria ciertamente tenía los medios para imponer un orden genético desde generaciones de duración sobre los objetos de su estudio. Tal obligación en el pasado habría sido necesaria. Algunos estudiantes del Manto incluso creen que los Forerunners habían impuesto gestas sobre Forerunners…
    Estaba lamentando más y más haber dejado mi armadura en la nave. Necesitaba desesperadamente preguntarle a mi Ancilla que era lo que estos seres esperaban de mí. "¿Qué harán si me voy a casa ahora y renuncio a esta misión?"
    Detrás de nosotros, Riser resopló. Chakas sonrió. Esta sonrisa no parece de humor, ni un preludio de la agresión, pero es desprecio, creo. "Si somos tan débiles y nuestro mundo es tan lamentable, a que le temé?"
    "Las cosas muertas", dijo Riser. ”La muerte Forerunner. Nuestras muertes son amistosas."
    "Bueno, mis padres pueden permanecer en el suelo y me gustaría ser lo suficientemente feliz", admitió Chakas.
    Sus palabras picaban. Con un tirón brusco de mi confianza, y tal vez incluso una leve arrogancia, comencé a caminar hacia el centro del círculo, a partir de la niebla, en busca de las piedras colocadas por generaciones anteriores de humanos. Debo haber parecido estar bailando por mi camino hacia el centro, miró con desaprobación malhumorada por el óvalo de la entrada de las esfinges de guerra que enfrento. Armas antiguas, la guerra antigua. Las esfinges llevaban las cicatrices de antiguas batallas, las guerras que nadie se preocupara más.
    Miré por encima del hombro. Chakas casualmente se apoyó contra la proa de una esfinge. Semblante severo de la máquina fulminó con la mirada sobre él como un sacerdote desaprobando.
    Se necesita mucho para provocar a mi pueblo a la guerra, pero una vez provocada, la guerra se lleva a cabo sin piedad total, por los Guerreros-Siervos. Hay una especie de vergüenza en que se eleva lentamente la furia total de Forerunners que no quieren reconocer. Va en contra del mismo manto que para tratar de heredar y celebrar, sino para desafiar a los Forerunners, después de todo para mostrar el desprecio por el propio Manto.
    Tal vez ese fue el caso aquí. Monumentos del pasado. Ocultas pasiones, la violencia oculta, la vergüenza oculta. Las sombras de la historia olvidada.
    Alrededor de veinte metros del centro del círculo, una patada lateral de mi pie reveló otro muro negro… Más allá de la pared no había más piedras- no más marcadores. Me arrodillé para empujar mi mano en la arena y filtrarla entre mis dedos. La arena corría hacia atrás, sin problemas de nuevo, sin marcas. Pero en mi mano, la arena había dejado un regalo extravagante.

    Le di la vuelta en mis dedos.
    Un chip de hueso.
    Mis huellas no habían efectuado ningún rastro. La arena no se aferra a los zapatos o a los pies, y menos, un grano pegado a mis manos, mi piel, o en cualquier lugar. Un hoyo de arena construido para soportar las tormentas y las intrusiones, construido por los siglos, nunca se borrará, para no ser olvidado por completo.
    Diseñado para matar a cualquier intruso que no ha seguido los rituales precisos. Cualquier persona que no quería aquí.
    Por encima de mí, algo borroso en el cielo. Yo había estado mirando la arena con tanta atención que no sentía el efecto del suelo, ni oído el sonido sutil corriendo de una nave, hasta que su sombra pasó por encima y me tiró la mirada hacia arriba.
    Como me temía, una de las naves mineras de mi padre-de-intercambio me había encontrado. Renuentes a enfrentar la vergüenza de perderme, mi familia sustituta había enviado grupos de búsqueda en todo el sistema en busca de su protegido.
    Me quedé derecho, a la espera de la nave para descender, a la espera de ser levantado en la bodega y recorrer toda la distancia con un presentimiento de por qué estaba aquí. Gire y mirando en el círculo de máquinas de guerra. Chakas y Riser no estaban por ningún lado. Puede ser que hayan caído por debajo de la niebla, o corrido hacia atrás a través del Dazzler, en dirección a los árboles.
    La nave minera era una cosa fea, malhumorada, totalmente práctica. Su vientre estaba lleno de nada disimuladas luchadoras, elevadores, cortadoras. Si el maestro de nave así lo deseaba, sus motores podrían fácilmente convertir todo en un cráter Djamonkin, en un tornado de vapor girando rocas y minerales, cernido, levantando y almacenando los componentes de lo que deseaba llevar a la espalda.
    Odiaba lo que representaba.
    La odiaba completamente.

    La nave continuó lenta y constante se deslizaban sobre el cráter. La arena bajo la presión de los elevadores, las rocas no temblaban, no oí nada, pero una ráfaga sutil, como el viento entre los árboles. Dejé caer los hombros y me arrodillé en sumisión; no había opción. Podría escapar de nuevo, pero lo dudaba.
    Después de un tiempo, ocurrió lo contrario, el borroso borde de la sombra de la nave cruzó por mi cuerpo y broto de nuevo la luz del sol al otro lado de los residuos de arena. La nave minera subió lentamente, con torpe gracia, a continuación, se aceleró y voló sobre la cima. Siguió su camino.
    No podía creer mi buena suerte. Tal vez el disfraz de la isla nos puede esconder de las sondas de búsqueda de profundidad de una nave minera…
    Mi alivio duró poco. Oí un grito melancólico. Chakas y Riser se habían unido en una canción horrible. No tenía sentido. La arena, que resistió la inmensa presión de la nave minera, ahora giraba bajo mis pies y me tiro. Se generaron ondas, me levantaban como olas. Caí de lado y fui arrastrado en una espiral hacia la pared de piedra. Me raspe con fuerza contra la lava seca. Se detuvo, pero una esfera hueca precisamente cayó delante de mí. En su centro, un cilindro blanco cubierto con una piedra negra se levantó lentamente a una altura de más de cincuenta metros.
    Chakas y Riser dejaron de gritar. La isla quedó en silencio. No había opiniones, no había comentarios.
    La nave minera se había perdido en una esquina, en la del norte, ya estaba casi en el horizonte.
    Mis compañeros reaparecieron, de pie a través de la pequeña niebla. Riser corrió a lo largo de los marcadores, con los brazos extendidos para mayor equilibrio, y se detuvo en la pared interna, mirándome. Se puso en cuclillas, sus dedos de los pies se asomaban por el borde.
    “Grande” Comento “¿Te estaba buscando?”
    “No es fácil esconderse de un buque minero” conteste “buscan duro y profundo.”
    “Un lugar especial” Riser puntualizo.

    Chakas camino hacia nosotros, limpiándose los dientes con una fibra de palma, un gesto que hacía pensar que tenía algo de sofisticación. “Funciono” dijo tapándose los ojos.
    “¿Cantaron para que se fuera?” pregunte
    “”No cantamos” dijo Riser. Se miraron y encogieron los hombros.
    Me volví para examinar la columna que sobresalio de la hodonada. Definitivamente Forerunner, pero demasiada prominente para un Durance. El color y forma, parecía encajar al estilo severo de un marcador que se puede encontrar fuera de un templo de batalla, en conmemoración de un pesar y una tristeza eterna. Un monumento militar encajaba mejor con las esfinges de guerra.
    Caminé por el hueco y me quede en el borde un momento, considerando mis opciones. La isla había sido visitada con frecuencia por hamanunes. La habían explorado, construido muros, establecido senderos, manteniéndola desafiante al Dazzler.
    Di la vuelta sobre mi tobillo.
    Entonces, como dándose por vencidos, los humanos se marcharon, dejando la isla enterrada sobre su propio enigma. En los últimos tiempos, sin embargo los visitantes, imagino en su mayoría Florians, habían comenzado a cruzar el lago lleno de merse, como preparándose para un cambio, un despertar. Después de su gesta. La bibliotecaria había sintonizado, obviamente, estos pueblos para una tarea concreta, una muy difícil.
    Y ahora… cual canción.
    Todo tenía su ritmo. Podía sentirlo. Pero ¿para qué propósito?
    El par miraba con curiosa esperanza la pared interior. “¿Alguna idea?” Chakas pregunto.
    “Adelante”, sugirió Riser, agitando sus dedos. “Te está dando la bienvenida.”
    “Tú no sabes eso” Chakas encaro al Florian.
    “Lo sé” Riser insistió “Baja y tócalo.”

    Había estudiado el origen de casi todos los mitos y tesoros Precursores. Pero ahora me esforzaba en recordar otros cuentos… cuentos que había oído en mi niñez, de las extrañas prácticas de una clase alta de Guerreros-siervos conocida como Prometeos: Unas prácticas anticuadas y raramente vistas hoy en día, es decir, en tiempos de mi familia. Prácticas que implicaban el secuestro y el auto-exilio.
    En los archivos de los buscadores de tesoros, estos cuentos eran seguidos inevitablemente de advertencias. Si uno se topaba con algo que se llamaba Cryptum, o que mantuviera un Guerrero, había que dar la vuelta sobre el tobillo. Violar un Cryptum, por la razón que fuera, llevaba consecuencias desagradables, sin restarle importancia al enojar al altamente protector gremio de Guerreros-Siervos.

    Esto también podría explicar por qué el buque minero había dado media vuelta.
    Para ser posiblemente la primera vez en mi vida, decidí pensarlo un poco mejor antes de tomar cualquier acción imprudente. Di un paso atrás por el hueco, uniéndome a los humanos en la pared, sentándome al lado de Chakas. Se quitó el sombrero de palma y se secó la frente.
    “¿No tienes calor?” Pregunto.
    “Tus gritos… tu canción. ¿Dónde la aprendiste?”
    “No hay ninguna canción” dijo Riser de nuevo. Se quedó perplejo.
    “Quiero saber más sobre la Bibliotecaria,” dije. “Ella los protege. Les marca en el momento del nacimiento. ¿Cómo que los marca?”
    “Ella no nos marca. Ella nos visita” dijo Chakas. “Nos dice quiénes somos y por qué estamos aquí. Incluso para no ser secreto, es difícil de recordar.”
    “¿A cuántos jóvenes tontos Forerunners has traído a este lugar?” pregunté.
    Chakas sonrió. “Eres el primero”, dijo, y luego retrocedió como si le fuera a pegar.
    “La bibliotecaria te pidió que trajeras un Foreruner aquí, ¿no?”
    “Ella nos cuida a todos” dijo Riser y chasqueó los labios. “Hubo una vez que fuimos grandes y muchos. Ahora somos pocos y pequeños. Sin ella, estaríamos muertos.”
    “Riser, tu familia ha conocido esta isla durante mucho tiempo”, dijo Chakas. “¿Por cuánto tiempo? ¿Un millar de años?”
    “Más”
    “¿Nueve mil años quizás”
    “Tal vez”
    Desde el momento en que la bibliotecaria había tomado el cargo de Erde-Tyrene. Ya que los humanos habían sido confinados y exiliados aquí.
    Un Guerrero mantenido, si eso era lo que estaba oculto en un planeta de exiliados. Estaba detectando un patrón, pero no podía ponerlo en foco. Algo sobre la política y la guerra Forerunner-Humano… Nunca me había preocupado por este tipo de historia. Ahora sí que extrañaba mi ancilla. Ella podría haber recuperado la información que necesitaba casi al instante.
    El sol estaba poniente. Pronto caería detrás del pico central y estaríamos en la sombra. Ahora, sin embargo, el calor de la isla anillo estaba en su punto más intenso, y yo estaba incómodo, sentado en el muro negro, rodeado de deslumbrante y disciplinada arena blanca, hecha para estar aquí por todas las edades.

    Me levanté, con mi pensamiento ya concluido, y me alejé de la hondonada y el pilar. “Llévenme de vuelta a la playa. Llamen a la embarcación.”
    La pareja parecía incómoda. “El barco no regresará por días”, dijo Chakas
    Supuse que habrían estado felices de dejar a un tonto joven Forerunner aquí, se había quitado su armadura, y la enviaron de nuevo a Marontik. Pero no tenía sentido quedarse atrapados aquí con su desafortunada víctima.
    Entrecerré los ojos. El sol me los dañaba “No tenías ningún plan para este evento ¿verdad?” le pregunte.
    Riser negó con la cabeza. Chakas movio su sombrero por su cabeza. “Esperamos que harías algo más emocionante.”
    “Todavía lo estamos esperando” dijo Riser.
    “Donde vivimos es aburrido”, dijo Chakas. “fuera de allí…” Él movió la mano hacia arriba a la vasta, e inalcanzable oscuridad. “Tal vez, tú y yo, nos hemos hartado de la uniformidad. Tal vez, tú y yo, pensamos igual”
    Se me tenso el cuello, luego un dolor de cabeza, pero no fue el último resplandor intermitente del sol. Podía sentir a los dos humanos a mi lado, sentados tranquilamente sobre la roca, tan pacientes, aburridos, sin temer al peligro. Cual mí en muchas maneras.
    Cual mí en demasiadas maneras.


    Hay momentos en la vida cuando todo cambia, y cambia a lo grande. Los antiguos textos sofistas se refieren a estos momentos como Sincronismos. Los sincronismos son, supuestamente, el empate entre grandes fuerzas y personalidades iguales. No se pueden predecir, no se pueden evitar. Sólo en raras ocasiones se pueden sentir. Son como sogas arrastrándote hacia adelante en la cadena del tiempo. En última instancia, te atan a las grandes corrientes del universo, que se unen a un destino en común.


    “Este cráter es todo un misterio”, dijo Chakas. “He soñado con él toda mi vida. Pero si doy un paso dentro de este círculo, o lejos de las líneas del laberinto, lo más probable es que me mate. Sea lo que sea, no es como con los seres humanos. La arena sube hasta la garganta. Cuando estamos muertos, la arena regresa al suelo. Ahora, te traemos, y todo cambia. Este lugar te reconoce.”
    “¿Por qué algo valioso o incluso interesante está atrapado aquí, en un mundo cubierto de los seres humanos?”.
    “Ve a preguntarle” sugirió Riser, apuntando a la columna. “Pase lo que pase, vamos a cantar tu historia en la plaza.”
    El atardecer ya está sobre nosotros, pero el aire se mantiene caliente y calmado. Sabía que tenía que alejarme de la columna. No podía tocar un Cryptum, que lo era con toda seguridad. Llegado el momento, mi valor me fallaba cuando por fin me encontraba con algo mucho más antiguo y desconocido que hasta ahora.
    Me empujé fuera de la pared y di un paso. Entonces, me volví a mirar a los dos seres humanos.
    “¿Lo pueden sentir?” pregunte.
    Riser levanto dos dedos y los flexiono, SI, sin dudarlo, pero Chakas pregunto: “¿Sentir que?”
    “Los lazos que nos unen”.
    “Si tú lo dices”, dijo Chakas.
    Mentiras. Trucos. Los seres inferiores los usan para hacer menos a las otras especies. Por supuesto que las arenas se los tragarían.

    Pero no a mí.
    Editado por KronosWarrior en 07-jun-2011 a las 19:07
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  5. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #5

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    TRES


    CRUCE EL BORDE y descendí por el precipicio. Primer paso. La arena no se hundió, sino que me alzo, como si cada paso subiera un escalón. Segundo paso. Nada paso. En pocos segundos, estaba parado frente al pilar, cubriéndome con su cima negra. La oscuridad tropical que cubría la isla era profunda, pero las nubes se disiparon y las estrellas en un gran y brillante cinturón iluminaron la arena, el precipicio, el pilar.

    Me arrodille. Alrededor de la base estaba escrita una sola línea de texto en caracteres viejos y curveados en Digon* , usados exclusivamente por Guerreros-Siervos, y en la historia reciente, solo por la clase más poderosa, los Prometeos. Yo estaba lejos de esa familia, rango y clase, pero lo que leí en esos caracteres prácticamente definía mi actitud ante la existencia:
    Tú eres lo que tú te desafías.

    Todo tuvo sentido. Esto confirmaba lo que había sentido antes. Un joven Forerunner, un Manípulador de clase baja, que había sido expertamente reclutado por la Ancilla de la Bibliotecaria, con órdenes de la Bibliotecaria en persona. Él había sido depositado en esa isla en forma de anillo en el Cráter Djamonkin y había sido guiado a una extraña parcela de arena blanca custodiada por esfinges de guerra. Sus guías le habían pedido que cruzara un lugar estéril y mortal de arena y rocas, entonces, sin ellos mismos saberlo, cantaron una canción preprogramada** , y por primera vez en más de mil años, el lugar había cambiado, reaccionado, respondido.

    Tú eres lo que tú te desafías.

    El sincronismo definitivamente estaba sobre mí. Por las sensaciones que recorrían de arriba abajo mi espalda y cuello, sentí que un lazo conectivo intermundos me ataría por un largo tiempo, tal vez para siempre, a los dos humanos que esperaban en la obscuridad, atrás en el círculo de roca. Me pregunte si ellos lo sabían.

    Estire mi mano y la puse sobre la suave superficie del pilar. La piedra fría pareció haber temblado entre mis dedos. Una voz vibro por mi brazo y resonó en los huesos de mi quijada.

    “¿Quién convoca al Didáctico de su viaje meditativo?”
    Me aturdí en inmovilidad. Mis pensamientos brillaron con pánico y asombro. Las historias seguían resonando después de miles de años…. ¡El Didáctico! Aquí, rodeado por la última población de humanos en la galaxia…Ni siquiera un tonto como yo podía creer algo así. No tenía idea de que hacer o que decir. Pero de la obscuridad detrás de mí, los humanos empezaron a cantar otra vez. Y con esa lamentosa y vacilante canción, el tono de la voz del pilar cambio su tono desafiante.

    “Un mensaje de la misma Moldeadora de vida, transmitido de forma extraña… pero el contenido es correcto. ¿Es tiempo de levantar al Didáctico y regresarlo a su plano de existencia? Un Forerunner debe dar la respuesta”.
    Solo había una respuesta posible: No. Disculpe. ¡Déjelo en paz! Nos iremos ahora mismo…

    Pero tú eres lo que tú te desafías, y la posibilidad de conocer a este héroe, enemigo de todos los humanos…Solamente el más tonto de los jóvenes Forerunners se atrevería a esto, y, de nuevo, yo había sido escogido sabiamente.

    “Le-le-levántalo,” Dije. “Te refieres a, ¿Regresarlo…?”
    “Regresarlo. Un Forerunner lo comanda. Aléjate un poco, joven mensajero,” dijo la voz. “Apártate muy atrás. Este es un sello milenario, sostenido por la sabiduría de Harbou, fortalecido por la fuerza de Lang, y la fuerza de su ruptura será feroz.


    ____________
    * Dialecto Forerunner.
    ** Implantada en su subconsciente
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  6. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #6

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    CUATRO


    LA ARENA EN EL HUECO se remolino hacia el exterior en espiral, limpiando alrededor de mis pies sin molestarme. El pilar parecía haberse fundido, fluyo a través de la arena. El movimiento excavo profundamente, revelando una gran nave oval originalmente enterrada metros sobre la superficie. Retrocedí, para no tropezar y quedar atrapado en la excavación. Los dos humanos y yo esperamos de vuelta contra la pared, esquivando la arena a la vez que se alzaba y formaba pilas cónicas por todos lados.
    Eventualmente, el foso tomo forma.
    La gran nave de acero y cobre, con más de diez metros de altura y por lo menos lo mismo de ancho, brillaba como si hubiera sido recientemente hecha.
    Riser murmuraba, sin duda eran pequeños rezos para pequeños dioses. O tal vez los hamanune tengan dioses grandes, dioses enormes, para compensar. Chakas no hizo nada más que observar y saltar a un lado cuando era necesario.
    Era bastante malo que un Forerunner de otro tipo perturbara la Cripta del Didáctico, pero si era cierto que esta nave contenía al gran guerrero Prometeo, debe de estar severamente decepcionado de encontrarse ante la presencia de los descendientes de su antiguo enemigo.
    De nuevo la voz sonó en mi cráneo.
    "Distancia mínima de seguridad, cincuenta metros. Apartarse. El sello Milenario será abierto en cinco, cuatro, tres, dos..."
    "No miren", dije a los dos humanos. Como uno solo, desviamos la mirada.
    Escuche un estruendo y vi aun a través de mis palmas un resplandor azul. Mostrando los huesos de mi mano. Lo sentía en mis entrañas. Me hizo sentirme inmensamente viejo, como si pudiera reducirme a polvo. Me pareció sentir profundos pulsos de memoria de todos los que habían elegido entrar a la Cripta y permanecieran sellados en un profundo trance meditativo, unidos, hermanos y hermanas en un eterno Xan-kara.
    La noche se ilumino por otro resplandor, este era blanco, disparo a través de arcos de fuego verde.
    Detrás de nosotros, a través de la jungla, las hojas de las palmas se movían salvajemente, atrapadas en vientos cambiantes. Mire a todos lados pero indirectamente a la nave de la Cripta. Entonces ya había terminado. La fosa cayo en silencio. Imágenes bailaron a través de la obscuridad y se desvanecieron. Ahora aparecían los primeros rayos del amanecer, pareciera que pasaron más que segundos, y entonces, la mañana estaba sobre nosotros. Pronto todo se ilumino, y pudimos ver claramente lo que habíamos hecho.
    La nave oval se partió en tres secciones por encima de la línea de la mitad, las secciones se abrieron hacia afuera como un cáliz que cae para revelar una flor. Pero la gran figura que se revelo no era nada parecido a una bella flor. De hecho, se levantó como un moustro, un embrión arrugado, parecía un cuerpo arrugado por el tiempo casi momificado.
    Antes en la ciudad, me habían ofrecido tours en catacumbas llenas de humanos muertos, una típica conducta vergonzosa, de estos seres degradados. Hay cosas de las cuales ni siquiera yo tengo curiosidad. Sin embargo, estaba buscando la vergüenza mortal de un Prometeo: No tenía idea de lo que sucedió dentro de la Cripta o el por qué cualquier Forerunner de tal fama y rango elegiría un exilio, ya sea por penitencia o por locura...
    En primera, no escuche que las esfinges se aproximaron. Congeladas desde su círculo, tres de las maquinas sacaron grandes y curveadas piernas y caminaron sobre las rocas negras del muro. Entre las balanceantes piernas y garras la fuerte luz azul fluía y brillaba. La esfinge más cercana se detuvo arriba de nosotros y descendió en el foso. Al otro lado del círculo, otra esfinge descendió en la Cripta abierta para caer delicadamente en el cuerpo momificado del Didáctico.
    Con gran paciencia, las maquinas envolvieron el cuerpo en una red, lo retiraron del foso, la red y su contenido se balancearon lentamente. Cargaron al Didáctico pasándonos de largo, mire por encima el cuerpo, las diminutas ropas que tapaban las cadavéricas caderas del cuerpo. No pude ver el rostro o la cabeza, pero recuerdo que los Guerreros que visitaron a mi familia en Orión... poderosos, con gran belleza, me transmitían calma, tenían ambas visiones de fuerza y de gran destrucción.
    Como todo un Guerrero Prometeo, el Didáctico, revivió y se levantó, parecía tener dos veces mi estatura y cuatro o cinco veces mi peso. Sus hombros eran tan anchos como si yo tuviera mis brazos extendidos. Pero ahora, sin su armadura, vivo o muerto, parecía tan vulnerable como un ave recién nacida.
    Con paso humilde, seguí a las máquinas y salte sobre los muros, ignorando el pasadizo. Chakas no dijo palabra alguna y camino detrás de mí. Riser se mantuvo con los rastros ceremoniales de sus ancestros y se quedó atrás.
    "¿Esto es un tesoro?" Chakas pregunto dudando.
    "No es un tesoro" respondí. "Es un desastre. Cualquier Forerunner que perturbe una Cripta... sanciones. Desgracia".
    "¿Que es una Cripta?" Pregunto Chakas
    "Una bóveda de eras. En busca de la sabiduría, o para huir de una pena, un tipo maduro elegiría el camino de la paz interminable. Solo destinado a los más poderosos, cuyo castigo fuera problemático para los jerarcas Forerunners."
    "Sabes de esto, ¿ya habías abierto alguna?. ¿También castigan a los humanos?"
    Sin excusas, ni defensa. Me sentí miserable y avergonzado. "No fui yo... no solo yo. Tu cantaste la canción correcta, y ellos escucharon" Respondí.
    "¿Eres feliz compartiendo la culpa?"
    Riser nos alcanzó, corriendo y agitando los brazos. "Nosotros no cantamos nada" dijo el pequeño humano. Chakas encogió los hombros y miro hacia otro lado.
    Me preguntaba por su tenacidad, el cómo no desaparecía en la selva.
    Las esfinges irrumpieron en la elipse de sus compañeros que seguían congelados, sin detenerse, entraron, entonces se partieron hacia la jungla.
    Dos esfinges más de las doce originales se levantaron, con una fuerte luz azul, y siguieron a las demás a través del camino verdoso.
    "¿Qué es lo que haremos?" Chakas pregunto a la vez que tomábamos nuestro camino sobre las palmeras rotas y los arbustos.
    "Esperar las consecuencias" Respondí.
    "¿De verdad?, ¿nosotros también?"
    Mire hacia ellos y sentí lastima. Esas esfinges habían matado a muchos ancestros de Chakas... Los humanos debieron haber pecado gravemente contra el Manto para merecer tal destino.

    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  7. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #7

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    CINCO


    EL GRUPO DE ESFINGES camino hacia el este de la isla anillo, poco a poco con tendencia hacia el exterior desde la orilla interior. Tras su paso despejado, por fin salimos frente a la playa y mire hacia el lago exterior, hacia los bordes distantes del cráter.

    Las esfinges depositaron su carga en un pequeño edificio plano, construido por la explosión de un metal virgen, gris y angular. Esta estructura carecía de los nodos y proyectores que crean las conchas adornadas del exterior común en la arquitectura Forerunner. De hecho, desde el cielo, podría haber parecido un almacén olvidado, y desde el horizonte, en contra línea de las altas palmeras, del lago, apenas se habría notado… Cada vez más misterio.
    Las cuatro esfinges se acercaron en fila de dos. La pareja que llevaba al Didáctico se detuvo ante una gran rampa que descendía. Oí el sonido de unas puertas anchas. Las esfinges se deslizaron por la rampa dentro del edificio.
    Las otras dos se tiraron al suelo doblando piernas y brazos lentamente y con suspiros. El brillo azulado de sus articulaciones se fue apagando hasta que desvaneció.
    Caminamos lentamente entre la inmóvil pareja, nerviosos, sin saber si eran guardianes o simples monumentos, otra vez. Más valiente entre todos, Riser se detuvo para acariciar la superficie picada de la más cercana, generando una exclamación de Chakas, “¡No lo hagas! Nos podrían evaporar.”
    “No lo sabemos”, dijo Riser, ojos estrechos, oídos firmes, labios rectos. Sin duda, ese era su rostro de coraje.
    De hecho, las esfinges parecían inmovibles y antiguas como siempre. Miré hacia abajo en la entrada. La arena se había desviado por la rampa, marcando los pasos de las otras esfinges. La oscuridad en el fondo.
    Las puertas permanecían abiertas. Tú eres lo que tú te desafías.
    “Quédense aquí”, le dije a Chakas, y comencé a bajar la rampa. Entonces me agarro el hombro.
    “No es de tu incumbencia” dijo, como si estuviera preocupado por mi seguridad. Retiro su mano suavemente. El contacto con su piel no era tan repugnante como lo había imaginado. Apenas se sentía la diferencia de la de un joven Forerunner, que la mía.
    Es cierto que en realidad no podríamos ser hermanos, tanto como lo desearon los precursores.

    “Creo que la Bibliotecaria quería que todos estuviéramos aquí” le dije. Mi temor se había fusionado con el atrevimiento en tal cantidad que algunos lo habrían confundido con coraje, la valentía de los tontos. Era como un insecto que vuela hacia la llama, comprometido a seguir, sin justificación o salvación, por lo menos era una aventura extrema. “Alguien te inserto mensajes en el cerebro antes de que nacieras. Alguien te pidió traer un Forerunner. Cantaste los cantos adecuados, abriendo la cripta”.
    Chakas formo una O con su boca, luego se arrodillo levantando sus brazos sobre su cabeza, de espaldas a la rampa. Riser se le unió, mirando hacia mí como si esperara que me les uniera en el ritual. “La Bibliotecaria nos toca a todos” dijo Chakas, y juntos cayeron en cantos en voz baja.
    Seguí hacia la oscuridad. La cámara principal en el edificio era ancha y húmeda, cuatro veces mi estatura, apenas lo suficiente para dejar entrar las esfinges. Una frescura salía, mientras el aire caliente se arremolinaba sobre mi cintura. Una tenue luz verdosa crecía en la oscuridad y vi, en líneas generales, las esfinges una frente a la otra en medio un hoyo lleno de líquido plateado. La funda que contenía al Didáctico entre las dos esfinges, solo a centímetros por encima de la piscina. Me puse en cuclillas y me acerque lo más que pude al borde.
    Al redor de mí, por los siguientes minutos, hubo calma.

    Entonces, la voz discordante de nuevo se dirigió a mí:
    “Forerunner, ¿Quieres ser testigo de este retorno?”
    Intenté retroceder, pero una luz blanca brillante se abalanzo desde el techo de la cámara y me rodeo. La luz brillaba con tal intensidad que me quito la voluntad de regresar.
    “¿Quieres ser testigo?”
    “Lo seré” mi voz sonó lenta y temerosa.
    “¿Habla usted en nombre del que desea no ser recordado?”
    “Yo… no lo sé”
    “¿Habla usted en su nombre?”
    “Lo hago… por él”
    “¿Defiende usted la decisión de volver al Didáctico de la paz eterna?”
    Para mí, el cuerpo recogido parecía muerto. Me pregunté si eso significaba que le Didáctico estaba a punto de ser resucitado, algo que me habían enseñado que era imposible. Está claro que yo no entendía que era lo que estaba ocurriendo. Pero el taladro había perforado lo suficientemente profundo para tomar mi decisión: “La defiendo.”
    Desde el techo de la cámara, cuatro secciones de una armadura personal, lo suficientemente grandes para un simple Prometeo, se unieron a través de dilataciones. Las piezas se cernían sobre ambos lados de la piscina, y de ellos brotaron largos tentáculos transparentes como el cristal, llenándose rápidamente con los tres colores de los electrolitos básicos y nutrientes necesarios para viajes largos. La mayoría de las armaduras Forerunners estaban preparadas para mantener al usuario con vida durante años, sin sustento de fuera.
    “Aproveche”, instruyó la voz. “El Didáctico no se ha dado cuenta de esta realidad. Administre los fluidos necesarios para vivir.”
    Mi cuerpo se estremeció, pero me acerque a la piscina y entre en el líquido plateado. Mis piernas se calentaron. Los tentáculos curvearon hacia mí, no agresivamente, simplemente ofreciéndose, esperando.
    Las esfinges habían extendido la red de tal manera que se abrió en la parte superior, dejando al descubierto la parte frontal. La cara del Didáctico era visible por primera vez. Efectivamente, era un rostro fuerte, piel firme sobre un cráneo natural.
    “Aplique los electrolitos” la voz dijo. Casi obligándome, el tentáculo lleno de rojo empujo hacia delante, y lo agarre.
    “¿En la boca?” pregunté.
    “Empuje entre los labios. La deshidratación se invertirá. Sujétela con rigor.”
    Me incliné, tratando de no tocar los arrugados brazos y no romperlos. La piel no estaba fría, sino caliente…
    El Didáctico no estaba muerto.

    Me encontré con el final de los tentáculos, una espiga estrecha, en contra de los labios secos del Didáctico, entonces los separe, revelando unos dientes anchos, color blanco grisáceo. El grifo lanzó un torrente de líquido rojo entre las mandíbulas apretadas. La mayor parte fue derramado por las mejillas arrugadas y vertido en la piscina.
    Luego aplique los dos líquidos tono azulado. Se produjo un temblor en la manta, en realidad demasiada agitación. Las piezas de la armadura se flexionaban hacia el Didáctico, parecían ansiosos de abrazarle y protegerle.
    “La atemporalidad es profunda. Regresa, pero poco a poco. Levante y estire los brazos con suavidad” instruyo la voz. Si el brazo no estuviera marchito, el peso me hubiera derrotado. Pero hice lo que se ordenó. Caminé por las esfinges, levanté y flexioné el otro brazo, luego enderecé y flexioné las piernas, casi tan duras como la madera, hasta que la piel adquirió un brillo diferente y recupero un grado de flexibilidad.
    Seguí cada una de las instrucciones de la voz que sonaba en mi mandíbula, el masaje y limpieza del Didáctico llenando mis manos con el líquido plateado que tomé para la renovación de más líquidos. Durante las siguientes cuatro horas, ayude a restaurar al Prometeo cuidadosamente albergado en su largo sueño, de aquel exilio tan profundo y meditativo que resultaba una oscura leyenda entre los Forerunners de mi edad.
    Devolviéndolo de su alegre y pacifico espacio atemporal.
    Sus legañosos ojos se abrieron. Cayendo sobre ellos unos lentes de protección y él parpadeó y luego me miro con una mueca horrible. “Te maldigo”, murmuró, su voz sonó como piedras cayendo en picada sobre un océano profundo. “¿Por cuánto tiempo? ¿Cuánto tiempo he permanecido aquí?”
    No le dije nada. No tenía ni la más remota idea de cuánto tiempo.
    Se movió y forcejeó, pero la manta le gano, no podía moverse demasiado brusco, no tan pronto. Después del momento más difícil, se dejó caer, exhausto, y fluido comenzó a salir de su nariz y boca. Intento hablar, pero le resulto imposible.
    Logró una oración más, una pregunta. “¿La maldita cosa por fin ha sido exterminada?”
    “Puede irse ahora. Ha terminado.” la voz me dijo.
    Salí de la piscina y abandone la cámara. Los humanos me esperaban, pero estaba demasiado exaltado y demasiado temeroso para hablar.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  8. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #8

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    SEIS


    EL TIEMPO EN LA ISLA ANILLO parecía suspendido. Algo en el líquido plateado, en la salpicadura de los líquidos restauradores o en el aura de la perturbada paz que había rodeado al Didáctico, me había afectado profundamente. Sentí que había sido bañado en historia, metido a través del tiempo por sí mismo.
    Los Soles salían y se ponían, pero no estaba seguro de que fueran el mismo Sol, ni que el cielo nocturno fuera siempre el mismo cielo, todo parecía diferente. Los dos humanos permanecieron cerca, como mascotas preocupadas. Dormimos juntos. Su contacto ya no era repugnante. Ayudaban a mantenerme caliente. Teniendo en cuenta el tiempo, nunca entendería a los humanos, pero puedo sentir una cierta afección por ellos. De hecho, dormí por primera vez desde mi infancia, confirmándome a mí mismo que era la armadura la que despojaba a los Forerunners de este acto natural.
    Después de 10 días, El Didáctico se arriesgó a salir fuera del aposento para hacer ejercicio. Su piel había perdido mucho de su aspecto arrugado y había tomado un color rosa grisáceo, más natural. Seguía sin llevar armadura, tal vez porque tenía la intención de recobrarse completamente, sin asistencia. Silencioso, taciturno, no pidió compañía, y nosotros evitamos sus rutas. Aun así, tomé nota de los cambios que desde su regreso, se habían efectuado en el área.
    Todas las esfinges de guerra estaban ahora activas. Se movieron a propósito sobre la isla, abriendo nuevos caminos a través de los árboles, aunque siempre dejaban intactas las cubiertas verdes de hojas. Asumí que estaban estableciendo puntos de vigilancia y líneas de comunicación entre las posibles posiciones defensivas. Estas preparaciones parecen anticuadas y peculiares, por decir lo menos. Tal vez Didáctico no regresó con su ingenio intacto.
    Una vez, observamos dos esfinges fusionándose para crear una unidad más grande, pero con la misma expresión severa, crítica, grabada en la superficie delantera.
    Desde cerca de la rampa, donde Chakas y yo almorzamos frutas y cocos, vimos al Didáctico retornar de una caminata que había empezado al este, y ahora terminaba con su regreso desde el oeste, un circuito completo de la isla, siguiendo los nuevos senderos.
    “¿Qué está haciendo?” preguntó Chakas, con la boca llena.
    “Reconocimiento. Preparándose para su defensa”, supuse.
    “¿Defensa contra qué?” preguntó Chakas incrédulo.
    Me pregunté si estos humanos sabían cual suertudos eran, el que aún no habían colapsado por sus grandes manos, o con las esfinges podría reducirlos a cenizas.
    El Didáctico descendió la rampa, prestándonos la menor atención como pondría a un arbusto moviéndose por el viento o a una bandada de pájaros.
    “¿Por qué estamos aquí?” me preguntó Chakas, en voz baja. “¿Qué es él de la Bibliotecaria?”
    “Su esposo”, dije. “En las antiguas leyendas, ellos se casaron”.
    Chakas se veía sorprendido, luego disgustado. “¿Los Forerunners se casan entre sí?”
    Para ser honesto, yo estaba igualmente incrédulo. ¿Cómo podría haber una forma íntima de alianza entre el enemigo supremo de los humanos y su último y mayor protector?
    Le expliqué simplemente para matar el tiempo. “Los Forerunners se casan por muchas razones, pero el menor porcentaje de lo casados dicen que se casan más por amor. Esto permite extrañas relaciones amorosas. Los humanos nunca lo entenderán. Tus propias costumbres son mucho más primitivas.
    Chakas recibió esto con poco menos que perfecta gracia. Maldijo en voz baja y se fue a través de la selva. Pensé que era muy estúpido, tan dispuesto estaba a aceptar su posición en la vida.
    Riser estaba constantemente aventurándose en la selva él solo, y traía más frutas y algunos cocos. Parecía indiferente sobre lo que podía pasar a continuación.
    El Didáctico permaneció en el aposento esa noche mientras yo daba una caminata con mis humanos (la propiedad parecía tener una relación más decente que la hermandad). Luego nos reunimos en el interior de la playa bajo el brillo de las estrellas. Mi aprensión y mi insensibilidad se habían disipado y ahora, bastante típico, me temo, se sustituyó por el aburrimiento.
    Habíamos servido para nuestro propósito. No seríamos más necesitados, obviamente. Si no fuésemos asesinados o retenidos, si el Didáctico nos ignorará, quizás entonces podríamos hacer nuestro camino hacia la orilla y encontrar un barco.
    Pero Chakas no lo creía. Señaló que el perfil del pico central del cráter había cambiado. “Ellos verán desde el borde. Esto detendrá a cualquier barco que intente venir.”
    No me había dignado a ser tan observador. Generalmente, la armadura personal llevaba el recuento de los pequeños detalles de la vida, dejando a los Forerunners libres para ocuparse en pensamientos complejos. “¿Qué ha cambiado?” pregunté, irritado. “Está oscuro. Todavía tiene árboles alrededor de su base y rocas desnudas hasta arriba”.
    “Creo que las máquinas están patrullando y trabajando ahí”, dijo. “De todos modos, algo está moviendo las rocas”.
    “Las esfinges son máquinas de guerra, no excavadoras”
    “Quizás haya otras máquinas”
    “No las vemos”, señalé. “Y no escucho nada”
    “Mañana”, sugirió Riser, y desapareció entre los árboles, no regresó por horas. Chakas y yo nos dirigimos a la orilla.
    La siguiente noche, intentamos seguir a Riser en una de sus excursiones. El pequeño humano estaba aparentemente autorizado a deambular libremente, pero una solitaria esfinge de guerra se lanzó rápidamente a través de los árboles y se plantó a sí misma con las piernas curvadas, bloqueándonos a Chakas y a mí.
    “¿Qué, somos prisioneros?” exclamé.
    No contestó.
    Chakas negó con la cabeza, sonriendo.
    ¿Qué es tan gracioso?” pregunté a medida que regresábamos por donde vinimos, seguidos por la esfinge. Riser pasó delante de nosotros con un pequeño montón de nueces.
    Chakas gritó detrás de él, no con ira, pero sí con humor. “El Hamanune es libre de ir y venir”, dijo. “Va a presumirlo si regresamos a casa. Parece que es nuestro superior aquí”.
    “Su cerebro es más pequeño que el tuyo”, dije
    “Y el tuyo es más pequeño que el del Didáctico, apostaría”.
    “No”, dije, y estaba a punto de explicarle los métodos de mutación para Manipuladores que eran más avanzadas y de mayores grados, mientras regresábamos a la claridad rodeando la medio enterrada cámara.
    Pero mis palabras se ahogaron,
    El Didáctico estaba sentado en una postura de pensamiento tranquilo encima de la pared izquierda de la rampa. Sus oscuros ojos nos siguieron por primera vez como si fuéramos dignos de un poco de atención. Gruñó y descendió de la pared con su recién descubierta agilidad. “Manipulador”, dijo. “¿Por qué estos humanos están aquí?”
    Chakas y yo estuvimos frente al Prometeo, bloqueados en un asombroso silencio. Es aquí, pensé, el momento del juicio y del castigo.
    “Dime, ¿por qué humanos?”
    “Esta es nuestro mundo,” dijo Chakas, en una imitación justa de la gramática y tono exaltados del Didáctico. “Tal vez nosotros deberíamos preguntar por qué ustedes están aquí.”
    Quise amordazar mis manos alrededor de su boca, para luego reprenderlo, pero el Didáctico levantó su poderoso brazo. “Tú” dijo, señalándome. “¿Cómo llegó a pasar esto?”
    “El humano está diciendo la verdad,” dije. “Este es un planeta reservado para su ocupación. Yo vine aquí buscando artefactos. Estos humanos me mostraron tu lugar de descanso. Ellos tienen una gea…“
    “Un Cryptum no debe ser violado,” interrumpió, con la mirada perdida en el cielo. “Uno de ustedes encontró una manera de abrir mi nave. ¿Quién? ¿Y cómo?”
    Su tristeza era como una sombra sobre la playa y la jungla. Para mí, en presencia de un Sénior Forerunner, parecía como si el aire se llenara con su cansada tristeza.
    “Los humanos cantaron canciones,” respondí. “El Cryptum se abrió solo”
    “Sólo un Forerunner sería tan loco en todo este tiempo,” dijo Didáctico, con voz suave. “O tan inteligente. Estabas a punto de decir, los humanos tienen una geas. Alguien los infundió con códigos en su infancia, o antes, genéticamente.”
    “Pienso que eso pudo ser.”
    “¿Cuánto tiempo ha pasado?”
    “Tal vez mil años,” dije. “Una siesta muy larga.”
    “No era una siesta, dijo el Didáctico. "Entré en el Cryptum en otro mundo. Alguien me trajo aquí. ¿Por qué?"
    “Somos las herramientas de la Bibliotecaria,” dijo Chakas. “Le servimos a ella.”
    El Didáctico examinó al humano con disgusto. “Con mis esfinges, alguien me ayudó a revivir.”
    “Yo lo hice,” confirmé.
    “Tenía la esperanza de levantarme con el triunfo y el reconocimiento de mi juicio, pero en lugar de eso, me encuentro frente a unos tontos jóvenes, y los descendientes de mis antiguos enemigos. Esto es peor que la desgracia total. Sólo otra razón… otra provocación haría que la Bibliotecaria me reviviera bajo estas humillantes circunstancias.”
    Levantó un brazo, luego ejecutó un breve movimiento en el aire con sus dedos. Las piezas de armadura flotaron fuera de la cámara, y el Didáctico asumió una posición de robo, con los brazos extendidos. Las secciones de la armadura rodearon sus extremidades, su torso, y finalmente, la parte superior de su cabeza, en bandas de brillo pálido que flotaban centímetros por encima de su piel. Me sorprendió la modestia del diseño de la armadura. La armadura de mi padre era mucho más ornamentada, y él no tenía el título de leyenda. Tales eran las reglas regias de los Forerunners, que incluso un gran Prometeo debía vestir por debajo del estilo de cualquier Constructor.
    “Debe haber una razón por la que mi esposa no está aquí para saludarme,” dijo el Didáctico cuando estuvo completamente vestido. Estiró los brazos hacia las estrellas. Haces se dispararon desde sus dedos, y esbozaron varias constelaciones, como si mandara moverse a las estrellas. Me sentí extrañamente sorprendido cuando no lo hicieron.
    Los haces se atenuaron y se apagaron, y él cerró sus dedos en los puños. "Usted no sabe nada."
    “Así me han dicho,” dije.
    "Tú eres un simple Manipulador, y un imprudente." Señaló a Riser. “Pequeño humano, conozco a los de tu tipo. Eres de una forma antigua. Pregunté si podías ser preservado, porque eres pacífico y lleno de ingenio. Mascotas dignas de entretener y de ser un pequeño ejemplo para instruir a nuestros jóvenes. Pero tú…” Giró su dedo hacia Chakas. “Tú eres mucho más parecido a los humanos que estuvieron cerca de destruir mis flotas y asesinar a mis guerreros. Mi esposa se ha tomado ciertas libertades. Ella me provoca.” Estiró sus brazos. La armadura destelló. “Tú me provocas.”
    La cara de chacas se ensombreció pero, sabiamente, no dijo nada.
    El Didáctico pareció reconsiderar cualquier acto de violencia. Bajó sus brazos y la armadura volvió a su estado de protección.
    “Manipulador, ¿dónde viste tu primera luz?” preguntó.
    Le expliqué que mi venerable familia de Constructores tenía sistemas inhabitados por largo tiempo en y alrededor del Complejo Nebular Orión, cerca de la principal concentración de los Forerunners.
    “¿Por qué estás desnudo?”
    “Los merses rodean esta isla,” dije. “No toleran máquinas complejas. Mi ancilla.”
    “Mi esposa coloco merses en los límites de nuestro jardín,” dijo el Didáctico. “Nunca me agradaron mucho. Muéstramelos.”
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  9. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #9

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    SIETE


    DE MUY MAL HUMOR, CHAKAS se rezago detrás del Didáctico, Riser y yo caminábamos a lo largo de la orilla exterior, siguiendo uno de los nuevos senderos abiertos por las esfinges, que fueron, de hecho, hechos por excavadoras, aparentemente para sorprender también al Didáctico.
    En verdad, parecía más espantado que en control de su medio ambiente, con más frecuencia confuso que informado por lo que percatamos. No tenía explicación para la reformación de la cumbre más alta.
    “Estoy realmente confundido”, dijo al mirar sobre el lago exterior del Cráter Djamonkin. Estudió el área. Encontró una pequeña roca y se sentó de nuevo en esa postura contemplativa que también parecía revelar agotamiento. ”Nadie puede decirme porque aún no estoy en paz eterna”.
    “En exilio”, dije.
    Confirmó. “Si, exilio. Obligado a retirarme por hablar de la verdad, tácticas y estrategias elaboradas, inútiles contra las afirmaciones audaces del Maestro Constructor…”
    Se detuvo a sí mismo. “Pero estos asuntos no son para los oídos de un Manipulador. Dime ¿están las armas listas? ¿Han sido usadas?”
    Le dije que no sabía nada de armas.
    “Eso no importa. Como Manipulador, no tienes necesidad de entender tus grandes circunstancias. Peor, sin embargo, aparentemente te centras en beneficio propio y tesoros. Artefactos precursores. No hay duda buscas el Organon.”
    Sus palabras hirieron profundamente, no solo porque eran verdad. “Soy honesto a mis metas. Busco diversión,” dije. “Excusas para aventuras, son medios para un fin.” Cité, “Tu eres lo que tú te desafías.”
    “Ja”, el Didáctico murmuró, sacudiendo su gran cabeza. “Así le dije, una vez, y ella me reprendía con eso desde entonces.” Miro a lo largo del lago y la salida del sol sin nubes. Una brisa salió del oeste en la amplia boca del cráter y moteo las aguas azules, provocando aros de espuma agitada.
    “Inquieto, significa bruto,” el Didáctico observó, su rencor enfriaba. “¿Que ritual te permitió venir aquí sin ser atacado?”
    Explique sobre los humanos y sus botes de madera, impulsados por vapor, pero incluso así requiriendo suaves canciones acuosas para cruzar de forma segura.
    “Humanos creando herramientas…de nuevo…He hecho bien y fui hábilmente escondido. Ningún otro Forerunner me busco aquí.”
    “En mucho tiempo”, Riser confirmó. Parecía cómodo alrededor del Didáctico, como por instinto. Lo vi claramente. Una especie de sirviente favorecido por años…
    Sin sorprenderme Chakas estaba de un muy mal humor. Sus propios instintos estaban completamente en blanco, largamente borrados, o llenados con muchos recuerdos más oscuros.
    “Tu cripta asesino a todo humano que se acercó,” dije. “Al menos, algunos tontos humanos.”
    “Un proceso de selección”, el Didáctico dijo.
    “Pero había una forma segura de entrar, parcialmente. Alguien hizo un rompecabezas que podía fácilmente adherirse a la imaginación humana. Entonces llegó el momento de los seres humanos y de nuevo se sacrificaron ellos mismos, y los sobrevivientes erigieron muros y guijarros puestos para mostrar el camino. Alguien te busco para que fueras encontrado, cuando el tiempo fuera el indicado.”
    Esto pareció deprimir al Didáctico en la más profunda oscuridad. “Entonces casi acaba”, dijo. “Todo lo que hemos intentado hacer como herederos del Manto, todo fue profanado, y la galaxia será asesinada…porque ellos no comprenden.” Dejó salir un suspiro. “Peor, ya puede estar liberado. Únete a tus amigos humanos y canta canciones tristes, Manipulador. El juicio empezó, y solo muerte será la sentencia de todos nosotros.”
    “Es todo lo que merecen, nada menos.” Chakas dijo, arrojando un fragmento de palma.
    El Prometeo no prestó atención.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  10. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #10

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    OCHO


    ESA NOCHE, EN LA OSCURIDAD, la forma del pico principal se alteró bruscamente. Cientos de chispas y resplandores azules quemaron alrededor de la prominencia como el revoloteo de los insectos luminosos, mientras el amanecer los apago con los primeros rayos del sol.
    Riser me acompaño a la costa interior, compartiendo partes de un coco y la amarga fruta verde que él prefería. También me ofreció un trozo de carne cruda de algún animal que había atrapado en la obscuridad, pero, por supuesto, lo rechace. El Manto prohibía el comer de la carne de los no afortunados.
    Chakas no estaba en ninguna parte.
    Lo que el sol revelo del pico anterior fue un círculo de pilares más finos, saliendo miles de metros de una remanente base montañosa y sitiada por unas rampas inclinadas de escombros. Nunca antes había visto algo así, y vagamente me pregunté si esa, finalmente, era una maquina Forerunner completamente activada, lista para desatar travesuras.
    Estaba muy confundido. Mi curiosidad sobre todo tipo de hechos históricos que han sido provocados por el problema del Didáctico. Si él era de verdad el Didáctico… Cómo pudo un gran guerrero y defensor de la civilización Forerunner, ¿Cómo pudo un verdadero Prometeo tener un sentimiento tan profundo de derrota y tristeza? Que pasiones, que aventuras, tuvo este Guerrero–Siervo a lo largo de su larga vida, y ¿qué pudo forzar con tanta fuerza el esconderse en el exilio de la meditación?
    Realmente me incomode con su condenación hacia otros Forerunners. Verdaderamente, el concepto de un fin para la historia Forerunner nunca se me había ocurrido. Lo encontré ridículo. Y aun así…
    La idea de un Guerrero-Siervo maldiciendo a cualquier especie, ahora que recientemente conocí a los humanos, parecía que violaba todos los preceptos del Manto. ¿El Manto no nos dio poder para permitir elevar y educar a nuestros inferiores? Incluso los humanos, tan degradados, merecen mucho más respeto… Después de todo, Yo había aprendido mucho de Chakas con solo observarlo, y mi opinión de su estado de degradación estaba cambiando. La culpabilidad del Didáctico solo podría explicar su profundo sentimiento de depresión y fracaso.
    Observe desde la orilla interior hacia los pilares revelados y me pregunte para que servían, que podrían sostener, hasta donde podían crecer hacia arriba y alrededor. ¿Es algo para el uso del Didáctico? ¿Una Arquitectura anunciando su regreso? ¿O el instrumento final de su castigo?
    No comprendía nada sobre las políticas Forerunner. Siempre menosprecie este asunto considerándolo absurdo. Ahora me siento débil en mi ignorancia. Lo que acrecentó mi ingenuidad más fuertemente fue darme cuenta de que el planeta de mi gente, un planeta de eterno orden social y reglamentación, de paz interna contra el cambio externo, podría no ser eterno, esa transformación de manipulador a constructor, o a cualquier otro grado del que hui felizmente.
    Todo esto, pronto, dejaría de ser una opción.
    Esta mañana, sentí por primera vez una verdadera mortalidad. Y no solo para mí. Ahora entendí el profundo simbolismo de la edad a con el tiempo, tan solo trate de oponer resistencia a la luz con mis manos, los dedos extendidos apenas abiertos para dejar pasar un poco de luz y ver con claridad.
    Chakas interrumpió mis pensamientos tocándome el hombro. Me voltee y lo vi parado detrás de mí, viendo los pilares con una mirada más amarga y temerosa.
    “Vienen del este”, dijo
    “¿Cruzando el lago, cerca de los merse?”
    “No. El cielo está revoloteando con naves. La Bibliotecaria no nos protegerá aquí.”
    “¿El Didáctico lo sabe?”
    “¿Porque habría de importarme?” Dijo Chakas “Es un monstruo”
    “Es un gran guerrero.” Yo dije
    “Eres un tonto,” dijo Chakas, y corrió directo a los árboles.
    Heller Demon likes this.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  11. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #11

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    NUEVE


    LAS NAVES SE MOVIAN MUY lentamente, una ondeante grisácea y oscura línea de este a oeste, como un listón de hierro y adamantio cortando el cielo. ¡Demasiadas! Nunca había visto tantas naves en un solo lugar, ni siquiera en los días ceremoniales del planeta de mi familia. Lo que no podía entender era la razón de por qué tantas eran necesarias, si en verdad estuvieran aquí para capturar y encarcelar a un solo Guerrero-Siervo ya envejecido.
    Incluso un Prometeo, al menos a mi parecer, no ameritaba tal muestra de poder.
    Pero todos a mí alrededor parecían creer que yo era un tonto, incluso simplón. Me mantuve en la playa interior, recostado en la arena, viendo como las naves se formaban en estrechas espirales dirigiéndose hacia el Cráter Djamonkin. En el centro de la espiral, una gran nave Constructora, la más grande que había visto, y un gran buque Minero, que fácilmente superaba cualquier cosa que mi familia de intercambio tuviera, que se mantendría estable en una nube de energía. Incluso el aire se empezó a sentir denso y pesado por la presión de tantas naves en suspensión.
    Una sombra de una fuente más cercana cruzo por mi cara, gire mi cabeza y vi una esfinge a unos cuantos metros, acercándose con sus piernas curveadas.
    “El Didáctico solicita tu presencia,” dijo.
    “¿Por qué?” pregunte. “La galaxia entera está llegando a un terrible fin. Yo solo soy un pedazo de materia sin importancia que no vale la pena limpiar.”
    La esfinge se acercó un paso más, desdoblando sus brazos superiores como tenazas flexibles. Con fuertes luces azules en sus uniones.
    “Entonces no es una solicitud, ¿eh?” dije, y me puse de pie. “¿Caminaré? ¿O te estás ofreciendo a llevarme?”
    “Acéptalo de una vez, Manipulador,” dijo la esfinge “Tu presencia será útil.”
    Sentí por primera vez que tal vez habría más que inteligencia mecánica debajo de esa superficie marcada. “Quiere que presencie su arresto,” dije. “¿Es eso?”
    Sus tenazas se movieron como los dedos agiles de un maestro de pan guth*. “Esas naves no están aquí para arrestar al Didáctico,” me informo la esfinge. “Están aquí para demandar su ayuda. Él, por supuesto, se negará.”
    No tenía respuesta para eso. Entonces, seguí a la esfinge en silencio a través de los árboles de la costa interior. Parecía que había encontrado un nuevo propósito para las esfinges, decirme que era que, me aventure a hacer otra pregunta.
    “¿Qué pasa con la montaña? ¿Por qué despedazarla?”
    “Por qué así lo quiso La Bibliotecaria.”
    “Oh.” Eso no me dijo nada, por supuesto, pero era intrigante. Algo grande estaba pasando, Eso era obvio. Sin mi armadura, No podía hablar con mis superiores, ni siquiera con otros Manipuladores, pero el hecho de que el Didáctico aun supiera que yo existía y requiriera mi presencia también era intrigante.
    Mire alrededor de la costa interior. Entonces, un destello golpeo mi ojo, y mire hacia la base de la montaña, los pilares que perforaban las nubes, y vi a las otras esfinges de guerra volando a través del lago interior, escalando rápidamente a varios cientos de metros de altura.
    Mire a mí alrededor. La playa interior estaba desierta. “¿Dónde están todos?” pregunte.
    La cabina de control de la esfinge se abrió con un suspiro fluido. “Te reunirás con el Didáctico. Entra.”
    Sabia suficiente acerca de los protocolos de los guerreros y sus máquinas para saber que no estaba siendo reclutado en una gloriosa y desafiante pelea hasta el final. Y entonces comprendí, los humanos podrían estar dentro de otras esfinges también.
    ¿Por qué éramos tan importantes?
    Trate de trepar la antigua superficie marcada. Las tenazas se extendieron a mí alrededor, proporcionando agarres. Trepe por lo escotilla trasera, y se selló detrás de mí. La cabina por dentro era espaciosa para contener a un Guerrero-Siervo en su forma madura, un poco más pequeña que el mismo Didáctico, dándome espacio suficiente, pero no comodidad porque nada estaba amoldado para un cuerpo más pequeño y casi desnudo de un Manipulador.
    Solo había un asiento, algunas pantallas antiguas, y tubos de control diseñados para conectarse con la armadura. Parado en el asiento, podía ver a través de los puertos de vista directa que daban la ilusión de una marcha desdeñosa y baja de la esfinge.
    Solo sentí un pequeño golpe, y entonces ya estábamos lejos, apunto de unirnos a la migración general hacia la montaña destrozada y los pilares misteriosos. Sobre la isla, la espiral de naves seguía en su posición sin hacer nada, tal vez enredados en alguna clase de disputa.
    Dondequiera que estuviera el Didáctico, parecía que había problemas. No podía imaginar todo el poder que alguna vez tuvo, que aun tenía, después de mil años, convocar legiones enteras de Forerunners para buscarlo y colocar sus naves sobre la isla.
    Cruzamos el lago interior en minutos, a un paso lento, como el de las naves diseñadas para descender a órbita baja, arrasar continentes, y diezmar ciudades. La única cosa que les faltaba a estas máquinas, pensé, era una conexión directa al desliespacio. Pero no estaba tan seguro de que no la tuvieran.
    Las esfinges rodearon las partes bajas de los pilares, luego pasaron por en medio y bajaron a una plataforma central octagonal. Ahí, se formaron en una elipse protectora, justo como las había visto por primera vez unos días atrás.
    La escotilla se abrió. Salí y me deslice por la rampa trasera. De otra esfinge, Riser salió, obviamente agitado. No es suficientemente alto para ver por las pantallas, pensé.
    El Florian corrió y se paró cerca de mí, apretando sus manos y temblando.
    “Algo ahí adentro conmigo”, murmuro, después me sonrió y se limpió su frente con su mano. “No vivo. No feliz. ¡Muy malo!”
    La esfinge más grande llego al último y se asentó en el centro de la elipse. Como si a su toque, la plataforma vibro bajo mis pies, y empezó a girar.
    Todo alrededor, los pilares y la base de la montaña, y las naves en formación sobre nosotros, también parecieron girar. La espiral de naves creaba una fascinación casi hipnótica.
    No sentimos para nada ese movimiento, pero aun así, Riser gruño con espanto.
    El Didáctico bajo de la esfinge y camino con sus piernas como troncos hacia nosotros. “Estas siendo secuestrado, joven Manipulador”, dijo mientras los pilares aceleraban. “Los humanos tienen que venir también. Una disculpa a todos.”
    Mire hacia abajo para evitar marearme, incluso sin la sensación de giros….
    “¿Por disculparse ahora?” pregunte.
    La expresión del Didáctico no cambio, no reacciono en lo mínimo ante mi insubordinación e inmadurez en contra de los milenios de vida y experiencia del Prometeo. Simplemente parecía distraído, bajo las cejas en una mueca de tensión y pregunto, “¿Dónde está el otro humano?”
    “Aun escondido,” dijo Riser. “Enfermo.”
    Chakas escogió este momento para sacar la parte superior de su cuerpo de la escotilla de su transporte. Se veía mareado. Su descender de la parte trasera de la maquina careció de cualquier dignidad, y al aterrizar arrodillo sus piernas, y se desplomo hacia un lado y vomito.
    “Mal cielo,” dijo Riser estoicamente.
    El Prometeo tomo esta muestra de debilidad humana con la misma expresión que había mostrado ante mi insubordinación. “En unas cuantas horas, todo rastro de mi estancia aquí será eliminado. Nadie podrá probar que estuve aquí.”
    “¿No nos pueden ver las naves?”
    “Aun no. Pero obviamente saben algo”
    “¿Por qué tantas?” pregunte.
    “Han venido a pedir mi ayuda, o a arrestarme otra vez. Creo lo primero, y creo saber porque, pero no debo ayudarlos. He estado aquí ya demasiado tiempo. Es tiempo de irme. Y todos ustedes vendrán conmigo”.
    “¿A dónde? ¿Cómo?”
    Mi respuesta llego tan pronto la formule. La plataforma se seguía alzando. Las bases de los pilares brotaron mamparos, vigas, y puntales, todas las partes necesarias. El esqueleto de una nave desliespacial estaba creciendo a nuestro alrededor, casi tan rápido para notarlo, hasta que los pilares estaban entre paredes, el cielo y las naves sin poder verse, y estuviéramos completamente encerrados.
    Chakas se tambaleo hasta pararse a mi otro lado. Claramente, podría vomitar de nuevo. Una práctica asquerosa e innecesaria, pensé.
    Estaba flaqueado por los humanos, con el Didáctico frente a mí, él se volteo y extendió sus brazos hacia arriba, como si le ordenara a la nave que se alzase y creciera con los meros gestos de sus manos, lo cual parecía ser el caso.
    “Tal vez se den cuenta de eso,” sugerí.
    “Desde donde están, solo ven una isla sólida y el agua del lago,” dijo el Didáctico. “La nave crecerá y despegara-y entonces lo notarán. La Bibliotecaria planea con adelanto. Siempre ha planeado bien.”
    “¿Ella hizo esta para ti?” pregunte.
    “Para nuestra causa mayor,” dijo el Didáctico. “Peleamos por la gracia del Manto.”
    El Didáctico volteo a verme mientras nuestra cámara se terminaba, y vi que estábamos dentro de un gran y bien equipado centro de comando. Ni siquiera mi padre podría haber diseñado algo tan avanzado. Podía imaginarme con claridad el casco exterior, un ovoide gris, brillante y alargado, al menos de unos mil metros de longitud. El poder y el consumo debían ser enormes, pero, de manera inteligente, en lugar de esconder una nave terminada, la Bibliotecaria debió de haber dejado una semilla de diseño de un Constructor debajo del pico central de la montaña, actualizándola cada vez que nueva tecnología se inventara. La tecnología Forerunner seguía avanzando, incluso después de millones de años.
    Debió de haber intercambiado grandes favores por una instalación así.
    Las pantallas se encendieron alrededor del centro de comando y mostraron vistas en muchas frecuencias y aspectos de la isla exterior, las murallas lejanas del cráter, y por encima, vi mientras volteaba mi cuello, las naves en formación en su búsqueda.
    Una sola estrella brillo justa afuera del círculo de buques en el centro de la flota espiral. Esa estrella marcaba nuestro punto de salida. El temprano viaje desliespacial, no queríamos pasar a través de nada tan grande como otra nave.
    Despegamos de la isla. Las pantallas del centro de comando revelaron nuestro movimiento; no sentimos nada. En este punto, las naves nos deberían de ver, pensé. ¡Una nave tan grande debe de dejar algún rastro obvio!
    Sentí esa breve emoción de no tener compromisos, de toda la historia siendo cortada libremente, y después cuidadosamente reordenada, como si cada partícula de nuestra nave y nuestros cuerpos fuera cortada de la doble mano del tiempo, y que tuviéramos que buscar nuevas escalas, nuevos destinos, muy muy lejos.
    “Allá,” dijo el Prometeo. “Ya estamos lejos, está hecho.”
    Las pantallas mostraban nuestro curso. Nos estábamos moviendo hacia afuera del gran brazo espiral que contenía el sistema de Orión y Erde-Tyrene, solo a unos cuantos miles de años luz.
    Pasarían horas.
    Si hubiera sabido a donde estábamos escapando, y que encontraríamos…En contra de todas las mas sagradas reglas del Manto, podría haberme suicidado justo aquí y en este momento.


    ____________
    * Estilo de Pelea Forerunner parecido a las Artes Marciales actuales
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  12. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #12

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DIEZ


    SABIA LO SUFICIENTE SOBRE viajes desliespaciales como para saber que los rangos de tiempo y el nivel de referencia del viaje fueron ajustados. No habría paradojas, ni espirales o agrupamientos de rutas interplanetarias en el desliespacio. Los secretos que se encuentran entre las partículas estelares y ondas que integran átomos, se decía, son vastos. De los secretos que resguardan en su interior, los Forerunners han estimulado suficiente poder para cambiar la forma de mundos, mover estrellas e incluso contemplar el cambio de los ejes de galaxias enteras. Hemos explorado otras realidades, otros espacios, desliespacios, la negación de la locación, esquivaespacios, trucos geodésicos, vacío natal, el ámbito de solo fotones llamado el Brillo.
    Pero la vastedad entre soles es grandiosa y misteriosa en maneras diferentes. Nuestra familiaridad con esas distancias, en mi opinión, casi se ha perdido por que las cruzamos muy alegremente, pero la memoria Forerunner no puede ser suficientemente grandiosa, tal vez ni siquiera la combinación de todas las memorias de los Forerunners que han vivido, para recordar segundo a segundo los eventos de una simple caminata entre 2 estrellas vecinas hasta aquí en el brazo galáctico.
    Volamos sobre, pero apenas a través, de todo eso. Y aun, este viaje, en esta nave, me pareció durar para siempre. Lo sentí en mi desarmada carne y huesos. Estaba desnudo en el espacio por primera vez en mi vida. Lo odiaba. Llegamos. Y después, perversamente, lamenté que había acabado.

    ***

    Miramos abajo, sobre un enorme, rocoso y desolado mundo gris, un cadáver escoriado y quemado que recientemente debió haber mantenido vida, porque todavía se envolvía en una atmosfera suficiente para permitir a los Forerunners sobrevivir, si no a nuestros humanos.
    Chakas y Riser, se quedaron en una esquina del centro de comando. Riser cayó inquietamente medio dormido. Chakas miro hacia nosotros con una expresión de miedo, enojo. Él sabía que estaba muy lejos de casa. Sospechaba que nunca volvería. No le debía nada a los Forerunners, y menos aún al Didáctico.
    De hecho me preocupaba por él, por extraño que parezca.
    “Este solía ser un mundo central Precursor”, dijo el Didáctico. “Una vez, estuvo cubierto con tremendas estructuras, mayormente intactas. Muy impresionante”
    Mire hacia abajo, preparado para ser impresionado. Nunca había oído de tal lugar. Tiene sentido que las formas superiores ocultarían un verdadero tesoro.
    Con un tono de voz más profundo el Didáctico dijo, “Ha cambiado”.
    “¿Cómo ha cambiado?, pregunte.
    Caminamos alrededor del centro de comando, pasando a los humanos, el Didáctico guiando el camino, mientras reconocimos varias imágenes magnificas de nuestra primera orbita.
    “Sin arcos orbitales. Parece como si hubiera colapsado fuera de órbita. Mira esos impactos lineales. Todo corroído. Yo difícilmente reconocía algo, no hay arena, no hay carreteras, no hay gigantes con armadura. Nada. Realmente nada.
    “Eso no puede suceder” dije. “Los artefactos Precursores son eternos. Ellos están con nosotros como recordatorios de nuestra pequeñez. Por siempre”.
    “Aparentemente no” dijo el Didáctico. Él parecía estar formulando una teoría. Después aplaudió con sus manos, masivos golpes resonantes de armadura y carne, y apunto con un brazo hacia arriba. El centro de comando cumplió y comenzó a buscar y agrando el cielo a través de un amplio espectro.
    “Tú has estudiado los principios de la tecnología Precursora, ¿qué tan poco sabemos?” preguntó el Didáctico.
    “Lo poco que creemos saber. Nadie nunca ha visto la tecnología Precursora en acción”
    “Yo sí” dijo el Didáctico, y me dio una mirada desde el ángulo de sus ojos rasgado. “Una vez. Dime todo lo que sabes, lo que ha cambiado en nuestro entendimiento en los últimos miles de años… y yo juzgare si puedes serme útil.”
    “El principio básico era llamado física neural”, dije. “Los Precursores sintieron que el manto se extendió por el universo entero, energía y materia así como criaturas con vida… algunos dicen. Las vidas del Universo, pero no como nosotros lo hacemos.”
    “Algunos dicen. ¿Desde mi exilio, hemos quebrado sus técnicas, adquirido sus aprendizajes?”
    “No. Es por eso que estoy buscando el Organon.”
    “Bueno, no existe.” Dijo el Didáctico. ”No como tal”
    Otra capa de decepción cayó sobre mis pensamientos. “Supuse que sabría eso”, dije. “Pero la búsqueda es la diversión”.
    “Aya. Siempre así. La búsqueda, la pelea; nunca el hallazgo o la victoria.”
    Mire al Didáctico, sorprendido.
    Los sensores del viajero escanearon calor y otros signos de radiación en el cielo, latencias en patrones de rayo cósmico, del interior de la galaxia y llego al exterior del brazo espiral.
    “Nuestros humanos deben sentirse como en casa” él dijo. “Una vez, ellos supieron que estos mundos eran mejores que los Forerunners. Ellos lucharon y murieron aquí, rodeados por ruinas Precursoras…” El lentamente giro, las pantallas giraron con él. Después, apunto a un vacío en el sistema de flujo magnético. “Recientemente hubo una inmensa construcción cercana, no más de 3 mil millones de kilómetros desde aquí”.
    “¿Precursora?” pregunte.
    “No. Forerunner, suficientemente grande. El tamaño y la masa eran suficientes para crear una distorsión persistente en el sistema del campo. Ves eso-incluso deja una marca en los vientos solares”.
    “¿Hace cuánto?”
    “Juzgando por la difusión de su sombra magnética, hace 4 o 5 décadas. La tecnología portal ha crecido enormemente y más poderosa, pero para mover un objeto, ellos deben desacelerar otros objetos en toda la galaxia”.
    El extendió sus manos como un escultor y tiro hacia abajo los gráficos virtuales, diagramas, simulaciones basadas en las mediciones del sensor. Lo que revelaron fue un vacío circular en el medio interestelar, y una curva sin fin en la vastedad de las estrellas, lento bamboleo en el campo magnético, y sus patrones se extendieron hacia el exterior millones de kilómetros.
    “Este planeta fue usado recientemente como sujeto de prueba” dijo el Didáctico “Puedo adivinar por quien”
    “¿Probado para qué?”
    “Ellos transportaron una increíble, escandalosa, arma en el sistema, y la dispararon. Después abandonaron y se la llevaron con ellos. Los Constructores siguen adelante con su plan, completar la destrucción neural. Cuando me aislé en mi exilio, los diseños aún no habían sido terminados. Aparentemente, eso ha cambiado. Este tiempo, ellos trataron de limitarle la escala. Como sea…ha habido un desafortunado efecto secundario, uno que yo esperaba, que ellos no lo anticiparon. Debemos Actuar rápido.”
    Las pantallas temblaron y se desvanecieron. “La Bibliotecaria debió escuchar sobre la prueba. Sabiendo que podía alertarme, los Constructores establecieron vigilancia para cuidarla. Ella no pudo venir a liberarme por sí sola, pero había hecho planes usando lo que ella más ama…nuestros más problemáticos hermanos.” Él miro a los humanos. “Por último, ellos me ayudaron a evitar ser capturado. Ellos son sus sirvientes, así ellos lo sepan o no”.
    “Ellos lo saben” dije.
    “Y me guste o no, ella sabe que deben convertirse en mis aliados”, dijo el Didáctico. “Usted también. Bajaremos al planeta. Todos nosotros. Necesitará una armadura. La nave lo equipará.”
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  13. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #13

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    ONCE


    LA ARMADURA TARDO alrededor de una hora en ser ensamblada a mi alrededor, con numerosos ingenieros trabajando en ella, pequeños y grandes, volando por todo el salón soldando y conectando las partes necesarias, al activarla sentí que me corto entonces perdí mi nueva armadura. Al principio, los humanos se reusaron, pero después de una persecución por toda la cabina de mando fueron finalmente arrinconados y obligados a someterse. Chakas se veía más dispuesto que Riser, siempre curioseando, pero cuando el pobre Florian fue modificado, se lamentó y tembló.
    El Didáctico trato de tranquilizarlo con un tranquilizante en la mejilla. Riser lo mordió. El Didáctico se alejó para esperar impacientemente. Como no había nada más que hacer que apretar los dientes, observe a mi raptor Prometeo y esperando que en los últimos quinarios hubiese aprendido a causar menos dolor y fuese más delicado.
    Nunca había conocido a nadie como el Didáctico.
    Los Guerreros-Siervos normalmente se mantenían retirados del frente, excepto cuando tenían que responder a las órdenes de los líderes políticos, la mayoría Constructores. Pocos Guerreros, entre ellos los Prometeos servían en varios concilios pero solo en calidad de asesoramiento. Piel de guerra, necesaria en esos tiempos, sin embargo siempre me pareció contradictoria a los principios básicos del Mando. Sin embargo, los Forerunner han usado Guerreros en otros tiempos y los volverían a usar.
    La hipocresía colapsa sobre sí misma, mi pobre padre solía decir.
    El Didáctico me rodeo, perforo mi armadura y por las hombreras metió uno de sus oscuros dedos atravesándome hasta el cuello, probando la fuerza de resistencia de mi armadura. No creo que eso haya sido estrictamente necesario. Mi armadura, levemente curveada y de gris plateado, mi casco bordeado para mostrar mi rostro, con diminutas líneas blancas y verdes, estaba lo suficientemente funcional para proveerme con una lista de estructuras comando, como se harían a disposición de los Manipuladores. Pero aquí, en esta nave, el acceso parecía ilimitado, como si pudiese entrar a las propias carpetas del Didáctico. Entonces me pareció escuchar una voz familiar.
    La diminuta figura femenina azul reapareció justo frente a mí. Sentí que debía ser causada por las conexiones de mi memoria y mis pensamientos. Mi ancilla…
    “Estoy aquí, Manipulador” ella dijo. “No puedo establecer una conexión con su ancilla anterior. Hasta que esa conexión este hecha, ¿puedo servirle en la medida de mi capacidad? ”
    ”Eres del personal de la Bibliotecaria” comente
    “Así es”
    “Por una Arcilla como tú me encuentro en esta situación. ¿Me servirás a mí o a la Bibliotecaria?”
    “¿Se encuentra decepcionado de su situación actual?”
    Eso me tomo por sorpresa. Mire a través el centro de comando. Los humanos se esforzaban para adaptarse a sus mutaciones. Riser era mucho más alto de lo que él recordaba, caminando con sus largas piernas se situó al lado de Chakas.
    El Didáctico no dejaba de estudiar el sistema de rastreo en el ámbito fotónico del resplandor, podría encontrar más evidencia de la que creía que ahí se encontraba.
    “creo que he sobrepasado mis límites” Le dije a la ancilla. “No me agrada que estés apretándome incluso para tratar de compensar mi torpeza”
    “¿Se siente torpe?” me pregunto.
    Chakas se aproximó. “También tengo una mujer en mi ropa” comentó con un tono irónico. “Me dice que me puede ayudar. Es azul. ¿Dónde está ella realmente?”
    “No existe excepto en tu armadura y tu mente… y donde quiera que pueda conseguir información dentro de la nave.”
    “¿Me puedo acostar con ella? ¿Casarme con ella?” Chakas pregunto.
    “Me gustaría que lo intentaras”
    No le agradó mucho la respuesta. “¿En que podría necesitar ayuda?” pregunto.
    Riser camino hacia nosotros con confianza, como si hubiera cosas que solo el conociera. “No es atractiva, la chica de aquí, pero no puedo ver a mi familia, solo a ella. Se parece a Hamanush, pero no me es familiar.”
    Me sorprendió que la ancilla tomara forma física en la cabeza de Riser. Chakas volteo a verme. “Hamanush suele vivir con sus familiares. Chamanush no.”
    “Ella responderá a tus preguntas” le respondí “siempre que sepas que preguntar”
    Riser asintió con la cabeza. “Tal vez sea alguna de sus ancestros” y cerro sus ojos. El Didáctico dejo de examinar y se acercó a nosotros. “Se ven inútiles” se volteo a los humanos “Pueden ver… ¿Qué pasa?”
    “Mi ancilla fue programada por la Bibliotecaria”
    “La mía igual” Me contesto “Estamos aquí por una solicitud de ella, para cumplir una misión que acordamos hace mil años. Aunque no estamos empezando precisamente bien.”
    “No me siento libre de preguntar lo que necesito preguntar, o de estudiar lo que necesito estudiar” reproché
    “Realmente uno no es libre, al menos que por libre se refiera a su egoísmo, Manipulador”
    “Ósea que, estamos jodidos” comenté.
    “Exacto”. El desplego el panel del piso. “Desde la órbita no puedo hacer el análisis necesario. Tendremos que bajar a la superficie. Todos nosotros.”
    “Los humanos son todavía animales, no están listo para esto” comente.
    “Una vez luche contra estos animales” El Didáctico dijo “Créeme, son capases de sorprenderte. Prepárense, este no será precisamente un aterrizaje fácil.”
    Chakas puso una mueca de tranquilo desprecio y yo pase de esa información. “hay un planeta estéril a continuación” le dije “estamos yendo a la superficie”.
    “¿Para qué nos quiere ella a nosotros?” Chakas pregunto.
    “Yo le vendo bolsas de fruta” Riser contesto en ligero sarcasmo.
    Yo estaba consternado por la simpatía que me generaban estos dos “inferiores”. Animales, tal vez, pero no idiotas. ¿Cuál era mi escusa?
    La atmosfera estremeció debajo de la nave. La nave producía un ruido especial, la nueva nave recién salida de la estación. No terminaba de capturar todas las condiciones, especialmente las planetarias.
    “La bibliotecaria les protege” les comente “Pero la Bibliotecaria le protege a él también.”
    Algo grande había pasado aquí, algo que otros Forerunners se habían esforzado a mantener en secreto. Regrese con el Didáctico. Estaba perdido en la investigación, su armadura conectada a la nave creando nuevos volúmenes de conocimiento. Para mi sorpresa, mi ancilla se sintonizó con la suya, mostrándome todo lo que enviaba a la nave, con sus citas privadas incluidas. Quería mostrarme más de él.
    Diez mil años antes…
    La Bibliotecaria y el Didáctico se habían reunido en Charum Hakkor, el centro político del Imperio Humano-San’Shyuum. La última batalla de Charum Hakkor había roto la alianza Humano-San’Shyuum y destruido las ultimas reservas de resistencia humana. La batalla había sido notoria, una gran victoria, pero vista desde el punto de vista del manto ortodoxo, por supuesto, sumamente lamentable.
    La victoria no le había agradado al Didáctico.
    El limbo del planeta gris estéril ampliado. Nuestra nave tomó una configuración aerodinámica, curveada de varios lados, alterando su propulsión. Aterrizamos en un planeta desierto, en un sistema desierto. El horizonte era extremadamente triste. “Esté… es Charum Hakkor, ¿verdad?” le pregunte.
    El Didáctico no contesto, pero yo sentí la verdad.
    “Los idiotas” murmuro. Volteo a verme con profunda tristeza. El contraste entre su cara y la mía, tan llena de experiencia, lamento, carácter… “Y se atreven a decir que los Guerreros violan el Manto.”
    Poco a poco, fuimos descendiendo los últimos vestigios de atmosfera. Nuestras armaduras se bloquearon automáticamente. Detrás de mí, Riser chillaba por su privación de movimiento.
    El centro de comando cambio de forma y abrió las cortinas de acero para dejarnos ver nuestro aterrizaje en la oscuridad.
    “Los Humanos hicieron Charum Hakkor el centro de su imperio para tenerlo cerca de una gran colección de estructuras de los Precursores” comento. “Ellos creían que eras los legítimos herederos del Manto.”
    “La herejía, ¿verdad?” pregunte.
    “Esa fue una de las causas de nuestra guerra” respondió el Didáctico “No la principal causa, claro. Los humanos recelaban la expansión de los Forerunner en el exterior. Por medio siglo, dispersos a través del brazo galáctico, los humanos exploraron nuestros asentamientos y posiciones. Entonces se aliaron a los San’Shyuum, combinando su conocimiento, y creando armas para las cuales nuestros guerreros quedaba desprotegidos.”
    “¿Asentamientos? Yo creía que los Forerunners no necesitaban más planetas, que habíamos alcanzado el máximo crecimiento.”
    El Didáctico suspiro. “Hay muchas cosas Constructoras que ya no se enseñan a los jóvenes” El Didáctico prosiguió. “Al principio nos desplazábamos alrededor de Orion y al centro de la galaxia nos forzaba a reubicar poblaciones nativas de su regiones natales a unos nuevos, sacándolos del sistema. La Bibliotecaria y su equipo catalogaban y buscaban los más apropiados candidatos, aproximándose a sus nativos soles y tierras.”
    “¿Les ganaron planetas?”
    “Si” respondió. “Los humanos eran más puristas. Recelaban tener que vivir con otras especies. De hecho, eran conflictivos, presuntuosos, egocentristas…”
    Volteo a ver a Riser y Chakas. “Nunca entendí como mi esposa los toleraba”
    “A los Forerunners no les gusta vivir con otras especies, también” puntualice.
    “Si, pero por una buena razón” El Didáctico respondió. “Nosotros aplicamos el Manto. Nos enfocamos en proteger y preservar todo tipo de vida, incluyendo la nuestra.”
    Ya había escuchado ese principio infinidad de veces, pero esta vez se escuchó increíblemente hueco.
    “Los humanos preferían quedarse solos” conteste.
    “Oh, ellos se expandían también muy bien, y felizmente se desplazaban y aniquilaban entre ellos. Los San’Shyuum no se inclinan naturalmente a la guerra. Son una raza hermosa, inteligente, más enfocada a la sexualidad y juventud eternas. Más enfocados a vivir con lujos. Para todo eso, su ciencia era extraordinaria. Sospecho que si se les hubiera dejado unos siglos más, los Humanos y los San’Syuum hubieran colapsado sobre si mismos… Los Humanos suelen tener un efecto devastador en sus aliados. Nosotros evitamos ese problema.”
    “Usted los aniquilo” comente.
    “Hicimos un pacto con los San’shyuum. Con los humanos no fue posible. La Bibliotecaria logro salvar suficiente. Más de lo que yo esperaba.”
    “perdón por la insolencia, pero su relación con la Conservación, no parece la ideal.”
    “No sabes ni la mitad. Prepárese, Manipulador. Esta nave todavía es joven”
    Estuvo temblando durante un rato más, después un gran rebote, sospechamos que fuera de esta cabina aislada el ruido debió ser ensordecedor.
    La nave se calmó y todos sentimos que habíamos aterrizado.
    El horizonte era más gris de lo que imaginamos y más seco.
    Donde quiera, montes afilados, pero demasiados cerrados como para haber sido formaciones naturales. Los contornos eran decaídos, redondos claramente habían mantenido monumentos artificiales. Una vez, estas ruinas habían sido los anclajes para las superestructuras creadas en un mundo de los ancestrales Precursores. Su sistema de enlaces, indestructibles filamentos. Pero algo había reducido todas sus indestructibles superestructuras a los cimientos. El pensar en ello me hiso estremecer. ¡Los Precursores lo habían construido para la eternidad!
    “La atmosfera no es la óptima.” Reporto mi armadura en cuanto descendimos por el tubo de evacuación. Eso la nave lo había detectado al instante, ya lo sabíamos. Riser y Chakas no estaban felices. Riser trato de regresar pero el tubo lo rechazo.
    “Debió de haber visto este mundo en su apogeo” El Didáctico comento. “Era magnifico. Un centro misterioso, un poder de reposo que domino incluso a los humanos, puede imaginar, pero nunca logrará comprenderlo. Ahora… observe lo que hemos hecho.”
    Ira y consternación se mezclaban en su tono.
    “¿Cómo es posible?” pregunte “¿Cómo es posible destruir los artefactos de los Precursores? Son inviolables, eternos.”
    “Ellos conocían el universo de una forma en que nosotros nunca podremos. No podemos desvelar sus misterios, pero ahora, aparentemente, podemos destruir todo lo que ellos una vez hicieron. Eso es a lo que yo llamo progreso.”
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  14. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #14

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DOCE


    LA NAVE ARRIBO cerca del perímetro de una arena de muchos kilómetros de ancho. Las paredes irregulares de la arena consistía en trozos de escombros, de decenas de metros de tamaño, rota a lo largo de los planos del cristal. Los aviones brillaban bajo un sol azul-blanco, un punto ciego cerca del horizonte.
    La atmósfera en la superficie estaba fría, delgada, pobre en oxígeno – el cielo encima estaba lleno con nubes de estrellas de un lado, casi vacío en el otro. Ahí fuera, más allá del borde difuso de la galaxia, estaba el vacío espacio intergaláctico, un vacío que los Forerunners encontraban poco atractivo – una inmensidad de pocos o nulos recursos entre distantes islas de gran riqueza y energía. Nos quedamos satisfechos con los recursos de esta galaxia, por el momento, y rara vez mirábamos hacia el exterior. Así se me había enseñado. Pero, como el Didáctico rápidamente me enseño, hay muchas cosas que los Constructores no enseñan a los jóvenes.
    La armadura nos protege contra las duras condiciones y suple nuestras necesidades personales sin dificultad, pero no era inmediatamente obvio para los humanos. Ellos se aferraban a la aparente apertura envolvente de sus cascos, lentamente dándose cuenta de que los dos dedos y el rostro estaban cubiertos con una fina, película ajustable de energía.
    El Didáctico caminó al oeste, hacia la estrella azul, su sombra detrás de él. Cientos de metros a través de la arena, llegamos a un hoyo amplio y circular. Punto por punto... Este me recordó de la isla anillo y el campo de arena alrededor de la Cryptum del Didáctico. Espeluznante como mínimo. No me gustaba este lugar. Una vez me hubiera gustado la oportunidad de visitar este mundo, pero todas mis ideas de lo que los Precursores tenía que ofrecer había cambiado.
    Chakas y Riser, noté, habían decidido seguirme, no al Didáctico. Eso era tonto. Yo no tenía nada que ofrecer a nadie. Era una cáscara vacía. Estaba tratando de reconstruir algo de mi personalidad, remodelarme a mí mismo a un desafiante y exigente ego – pero era difícil.
    ¿Qué poseían los Forerunners que pudiera hacer esto?
    ¿Cómo pudieron los precursores haber dejado su legado tan vulnerable?
    La gran fosa disminuyó varios cientos de metros a una versión más pequeña de la arena. Entonces noté un fino recubrimiento hecho añicos, carbonizados, crujiendo, como brasas bajo nuestros pies: no gris-plata, ni roto a lo largo de planos cristalinos, y por lo tanto, no Precursor. Caminamos con lenta precisión por la pendiente, equilibrándonos cautelosamente sobre pequeños pedazos de escombros, saltando a un pedazo de losa más grande, sorteando los fárragos más peligrosos. Toda esta zona debió haber sido pavimentada en un tiempo. Alguien había sobredimensionado la arena. Las estructuras Precursoras estaban al fondo, posiblemente a decenas de millones de años. Las más altas carbonizadas ruinas eran probablemente humanas o San'Shyuum.
    Estábamos descendiendo a través de capas de terrible historia.
    Mi ancilla eligió este momento para reafirmar su presencia. "¿Puedo tratar de reconstruir su relación con la ancilla anterior? Voy a necesitar tener acceso a su memoria."
    "No me importa", le dije, irritado por la interrupción, pero también aliviado. El silencio entre estas atrocidades de la guerra se había vuelto casi venenoso. "Me puede servir mejor si hay continuidad, de una clase," ella dijo.
    "Está bien. Dime lo que estoy viendo," dije.
    "Este es Charum Hakkor, aunque no como el Didáctico lo había dejado, ni como lo vio la Bibliotecaria por última vez."
    "¿Qué pasó aquí?"
    Ella me dio de comer una serie de imágenes vívidas. "La flota del Didáctico cortó este sistema desde la reposición de la armada de los San'Shyuum. Los humanos habían establecido sus más fuertes fortificaciones sobre las bases de las ruinas Precursor.
    Ellos utilizaron filamentos inquebrantables para vincular sus plataformas orbitales, y lucharon durante cincuenta años en contra de los reiterados ataques Forerunners, hasta que finalmente fueron derrotados. La mayoría de los seres humanos, y no pocos de los San'Shyuum que estaban allí, se suicidaron antes de someterse y ser trasladados a otro sistema."
    "¿Que puede destruir los artefactos Precursores?"
    "Eso no está en mi base de conocimiento."
    "El Didáctico sabe. Consulta su ancilla."
    "Sin permiso de acceso. Él, sin embargo, le suministrara la información necesaria para ayudarlo, en caso de que aceptara hacerlo."
    "No parece que esté dándome muchas opciones."
    "Pronto deberá tomar una decisión importante, pero no hemos llegado a ese punto."
    "Elegí seguirlo."
    El Didáctico interrumpió. "No es de extrañar que me buscara," dijo en lo que para él pasaba por un murmullo reverencial.
    Nos pusimos de pie ante un amplio cilindro cubierto con una cúpula destrozada, explotada y fuera como una corona irregular. Parte de la pared se había derrumbado, y hemos sido capaces de entrar en el interior del cilindro a través de esa brecha. Picamos entre los escombros – lo que parecía ser tanto como paredes humano y Precursor y estructuras de contención gruesa – hasta que llegamos a una escalera subiendo a un paseo circular de cinco metros de ancho, al otro lado de unos cincuenta metros de distancia. Esto al parecer había alguna vez servido como una galería diseñada para mirar hacia abajo a lo que figura a continuación, dentro del núcleo del cilindro.
    El interior del parapeto consistía en un ángulo de paneles de material transparente, nublados e interpretadas por el impacto de una explosión de hace mucho tiempo.
    Poco más del sendero y el interior del cilindro debajo estaban intactos. En lo alto, la corona rota de la cúpula permitía la última luz del día azul y unas pocas estrellas sin parpadear a la luz de nuestro camino. El Didáctico se acercó al parapeto interior, su armadura realmente brillando en su agitación interna – como si se preparara para desviar grandes daños. Esto era eso lo que debía de parecer al entrar en batalla....
    A continuación, medio escondido en la sombra, un molde en forma estrecha llenando la mayor parte de la fosa. El molde había una vez encapsulado algo perfectamente, unos quince metros de altura diez u once metros de ancho así como de grosor – demasiado grande para ser de cualquier variedad de humano o cualquier tipo de Forerunner.
    La ancilla de la armadura no hizo ningún comentario, no proporcionó ninguna información.
    Pensé discernir lo que podría haber sido cojines o abrazaderas para un número de largos, múltiples brazos articulados, terminando en grilletes o guantes diseñados para sujetar manos más grandes que mi propio cuerpo. Las manos con tres dígitos de grosor y un pulgar central apretando… o garra.
    Dos pares. Cuatro brazos, cuatro manos-garras. Empujado hacia arriba y de lado, tres metros de ancho, como un sombrero enorme arrojado sobre una mesa, era un casco de protección. Un conducto estriado corría de un lado, presumiblemente la espalda. Aparentemente, la cabeza limitada por que el casco era de una retrospectiva gruesa, sinuosa, cola articulada. Una jaula, Una Prisión
    El Didáctico dijo, "En el nombre de El Manto y todo mi honor – espero que esté muerto, pero temo que no. Ellos lo han liberado."
    "¿Qué es lo que mantenían aquí?", Pregunté, de pie cerca del Didáctico, como un niño aferrándose a su propio padre para su protección.
    "Algo que los precursores dejaron atrás hace mucho tiempo", dijo el Didáctico.
    "Sí, pero ¿qué era?"
    Rompí mi mirada en trance lo suficiente para ver que los humanos nos habían seguido en la pasarela. Estaban de pie junto a mí, mirando al hoyo, buscando con los ojos, boquiabiertos.
    El Didáctico les dio una estrecha mirada, y luego caminó alrededor de ellos a otro punto en el parapeto. "Una antigua construcción... o un cautivo", dijo. "Nadie sabe sus orígenes, pero lo que estaba confinado aquí aterrorizo a todos aquellos que lo vieron.
    Hace millones de años, que fue confinado en una cápsula de estasis y enterrado miles de metros por debajo de la superficie.
    Los seres humanos encontraron la cápsula y la excavaron, pero, afortunadamente, no pudieron dejarla suelta… no completamente. Ellos idearon e hicieron un medio de comunicación con el prisionero. Lo que les decía los asustó profundamente. Con sorprendente sabiduría, ellos pararon todos los intentos de comunicación, luego agregaron otra capa de protección, un perno de tiempo San'Shyuum casi tan eficaz como uno construido por los Forerunners. Y ellos colocaron la cápsula aquí, en la arena, como una advertencia para que todos lo vean."
    La expresión de Chakas, detrás de la débil mascara de su campo del casco, estaba rígido, su frente cubierta de humedad. Cada pocos segundos, otra expresión rompió a través de esta rigidez, pesar mezclado con inexpresable dolor. Me preguntaba qué recuerdos de su historia la Bibliotecaria había pasado junto a su geas – únicos recuerdos que ahora se estaban reavivando. ¿Qué había presenciado aquí sus antepasados? Yo no podía saberlo.
    El Didáctico se alejó del vacío. Su armadura perdió su brillo. "¿Cómo podría viajar?" preguntó. "Quién iba a venir aquí..." Entonces, su rostro reflejaba una oscura teoría obvia. "Aquellos que realizaron la prueba," dijo. Se dio la vuelta y
    se dirigió hacia la escalera. "Tenemos que salir de inmediato."
    Chakas continuó mirando al abismo. Riser no dijo nada, pero la piel en sus
    mejillas estaba empapada de lágrimas. No lágrimas de tristeza – lágrimas de rabia.
    "Vamos", les dije. "el Didáctico se va, y no hay nada para nosotros aquí."
    "Una vez, había de todo aquí", dijo Chakas, mirando a su alrededor frenéticamente, viendo fantasmas.
    "Cuando volvamos a la nave, dime lo que estás aprendiendo," sugerí. Poco a poco, se apartó de su hechizo, y él y Riser me siguieron por las escaleras, a través de la arena, al tubo de elevación de la nave del Didáctico.
    Minutos más tarde, estábamos en el espacio, mirando hacia abajo sobre Charum Hakkor.
    "Tenemos que examinar otros planetas en este sistema", dijo el Didáctico. "Lo que sucedió puede haberse propagado. Dile a tus humanos –"
    "No son míos", le dije. El Didáctico me miró por encima de forma crítica. "Dile a tus compañeros que la Bibliotecaria, en su sabiduría perversa, trató de crear un equipo capaz de ayudarme a explorar y entender. Eso no es mucho, es cierto, pero es lo que tenemos: nosotros mismos, esta nave, nuestras ancillas y armaduras."
    "No hay nada allí", le dije. "Lo que usted busca, se ha ido. Los Forerunners se han movido sin ti – y ellos deben tener sus razones. Tenemos que regresar y volver a nosotros mismos en…"
    "Su ancilla no ha comenzado a llenar los vacíos en su educación," el Didáctico dijo.
    "Apenas ha sido el tiempo."
    "Este sistema tiene quince mundos. Ruinas Precursor se han encontrado solo en Charum Hakkor. Los humanos establecieron dos más: Faun Hakkor y Nauk Ben. Los otros planetas fueron extraídos de minerales y compuestos volátiles. Dígale a sus... díselo a los seres humanos."
    El Didáctico se desvaneció en la bodega inferior. Me quedé en el centro de comando, cerca de Chakas y Riser, quienes acurrucados, se agacharon. Chakas parecía enojado y confundido – tanto como yo había aprendido a leer las emociones humanas. A Riser era al que no podía leer. El Florian se sentó con los ojos cruzados, labios flojos, manos cruzadas, inmóvil.
    "¿Por qué se nos maldicen con estos recuerdos robados", preguntó Chakas, mirando arriba hacia a mí.
    "¡Recuerdo tantas cosas que no podría haber vivido!"
    "Cuando ves los viejos mundos, escuchas cuentos antiguos, te trae recuerdos profundos," dije.
    "Parte de su geas, me imagino."
    "¿Qué es que lo que el asesino va a hacer con nosotros?"
    "Yo me pregunto lo mismo", le dije.
    Chakas giro la cara. Riser todavía no se movía.
    "¿Qué recuerdas?", Le pregunté a Chakas, arrodillado a su lado.
    "Es todo tan confuso. Fuimos una gran potencia. Luchamos largo y duro tiempo. Puedo sentir lo que pasaron... los humanos antiguos. Los sentimientos de dolor. Lo hemos perdido todo. Él nos derrotó y tomó la revancha." Se inclinó, las lágrimas caían sobre la cubierta. Lo que pensé sobre el Didáctico, por mucho que me impresionó y asustó, no me atreví a creer que él había actuado nunca con mala intención. "La Bibliotecaria debió equiparlos con esencias humanas de esos tiempos."
    "¿Qué significa eso?"
    "Memorias recopiladas de los cautivos, en su mayoría. "Ustedes no son aquellas personas, por supuesto."
    Chakas pasó su brazo a Riser. "Sus antepasados han vuelto a cantar con él, y él no sabe cómo detener su dolor."
    No había nada más que pudiera decir o hacer. Dejando a los humanos, que realizaron un recorrido a la nave con el objetivo de aprender por qué la Bibliotecaria sentía que su marido necesitaba un medio tan grande de transporte. Energías de vacío estaban condenadas.
    La nave había regresado al espacio, su forma era de nuevo un ovoide, por lo menos 800 metros de proa a popa. Todas las visibles escotillas abiertas para mí.
    Nada me cerró el paso. Levante entradas y pasillos de tránsito brillantemente iluminados a mi acercamiento, sus paredes y pisos impecablemente limpios, y no era de extrañar. Estaba recién nacida. Era una nave joven, siquiera plenamente al corriente de su propia naturaleza; como yo.
    Yo había pasado suficiente tiempo viendo a mi padre y sus diseños Constructores de naves como esta para entender los conceptos básicos. La mayor parte del interior de la nave estaba con forma de luz dura de uno u otro elenco, creando una ajustable decoración sujeto a la voluntad del capitán. Supuse que la mitad de la nave era materia y tal vez un tercio de combustible, reacción masiva, y, por supuesto, la escama central de la unidad de Slipspace, astillados desde el núcleo original, siendo celosamente guardado en un lugar sólo conocido por el Maestro de Obras, el jefe de la valoración y todos los gremios, el más grande de los grandes de la ingeniería... Posiblemente el Forerunner más poderoso de la ecúmene.
    Me impresioné con una deducción de repente. La Bibliotecaria – si en verdad ella proporcionó la semilla de este buque – debió tener conexiones con constructores de alto nivel. Sólo ellos podrían autorizar la escisión de un núcleo Slipspace. Para que uno de ellos deba haberle dado ese núcleo, para ajustarse a ese dispositivo necesario en la semilla de la nave – escondido durante todo este tiempo en Erde-Tyrene – sólo podía significar una cosa.
    Había división entre los Constructores en los más altos niveles. Sentí un breve momento de orgullo por mi inteligencia, antes de ser abrumado por un millar de otras preguntas – a cada una de ellas mi ancilla profesó que esa información estaba "fuera de mi rango actual."
    Por supuesto, no habría enlaces ascendentes, porque todas las enredadas comunicaciones tenían que pasar a través de encriptación propietaria y por lo tanto se podía localizar.
    El Didáctico estaba rodeado por el silencio, incapaz de actualizar, incapaz de comunicar lo que había aprendido en Charum Hakkor. No me extraña que estuviera ensimismado pensando. Para transmitir lo que sabía, tenía que revelar su ubicación, y por supuesto él tendría que revelar que había sido revivido, había escapado y estaba activamente involucrado en todo lo que él y la Bibliotecaria estaban planeando.
    Que abandono el Dominio, por supuesto – no lo utilizaba a menudo como un medio de comunicación. Siempre existía la remota posibilidad de que los mensajes cruciales podrían ser alterados, incluso torcidos.
    Como un Manipulador, yo sabía muy poco sobre el dominio, y la ancilla era poco probable que me informara acerca de las cosas prohibidas de mi forma juvenil. Cada vez más complicado.
    Bajé en el ascensor axial por debajo del centro de mando. Los espacios vivientes de la nave eran un laberinto de cubículos e instalaciones de servicios: vacías y desordenadas cámaras y galerías, vacías bibliotecas y espacios de reunión, muelles de entrenamiento, reparación de armadura, tiendas automatizadas para volver a montar y expansión. Fácilmente podría haber acomodado cinco mil Guerreros-Siervos y personal de apoyo.
    Los espacios de popa, por encima de las cámaras de conducir, estaba lleno con máquinas de guerra – cientos de ellas, en el almacenamiento compacto, así como la completamente activada forma, todo lejanamente más moderno que las esfinges. Aquí estaban los exploradores armados y orbitales cruceros piquete para sentar los cordones y las pantallas alrededor de los buques más grandes, miles de anónimos, condensados mantos de combate para convertirlos en armaduras personales, armas de mano... decenas de miles de armas de la mano de todo tipo, para cualquier situación.
    Lo suficiente como para librar una batalla importante, sino una guerra.
    ¿Qué es lo que estaba planeando el Didáctico? ¿Estaba realmente pensando en rebelarse contra el consejo que gobernaba la ecumene?
    Él me había llevado a lo largo – tomando a nosotros a lo largo – quizá para evitar la muerte de nosotros, pero en todo caso para mantenernos cerca, para mantenernos tranquilos. Me encontraba en medio de algo demasiado enorme para contemplar. Algo mucho más allá de las capacidades de un Manipulador, Sin embargo, listo para comprender. Toda mi vida joven había vivido en un colchón invisible de la civilización. Las luchas y los diseños de miles de años de historia me habían traído a esta cumbre.
    Yo había tenido que presentar sólo las más pequeña y mínima auto-disciplina para heredar el lugar que mi familia había planeado para mí: la vida de un Forerunner privilegiado, la misma noción de la cual me pareció tan restrictiva.
    Mi privilegio – el nacer y crecer todo inconsciente de lo que los Forerunners habían tenido que hacer para proteger su posición en la galaxia: mover civilizaciones opuestas y especies a un lado, hacerse cargo de sus mundos y sus recursos, socavando su crecimiento y desarrollo – reduciéndolos a una población de especímenes. Asegurándose de que sus oponentes no pudieran levantarse de nuevo, no representar una amenaza para el dominio Forerunner, todo esto mientras alegando el privilegio de proteger el Manto.
    Limpiando después de la masacre.
    ¿Cuántas especies se había desplomado debajo de nuestra hipocresía, qué se extiende desde muy atrás en el tiempo? ¿Cuál fue el mito, que fue una pesadilla, qué era verdad? Mi vida, mi lujo – aumentando desde la aplastada espalda de los vencidos, que fueron destruidos o descentralizados –
    ¿Y qué significa eso exactamente? ¿Pudo el hombre vencido por el Didáctico y su flotas haber sido forzados a la esterilidad, senescencia sin reproducción, o habían sido obligado a ver a sus hijos sometidos a la reducción biológica, para convertirse en lémures de nuevo? La ancilla solo proporcionaría imágenes dispersas de unos pocos, bajo la protección de la Bibliotecaria, trasplantada a Erde-Tyrene. Bajo su influencia, equipada con su geas, estos restos lamentables habían en unos cuantos miles años crecido hasta convertirse en una población de cientos de miles de personas y recuperaron muchas de sus formas ancestrales. Si Erde-Tyrene había sido su verdadero planeta de origen, entonces estos posteriores trasplantes y las intervenciones debieron tener embarrado el registro fósil más allá de todo sentido.
    Me quedé en el perímetro externo de la mayor de las bahías de armas, estudiando la esbelta, formas aerodinámicas del soporte en lo alto, el transporte pesado fuertemente blindada por debajo de ellos, apilados en paletas, y suspendido en duras empuñaduras de luz plata y azul. Escuché a los débiles, apenas audible tic tac, tic tac, tic tac formas, formando campos de asentamiento de mantenimiento de buques y armas en óptimas condiciones.
    La semilla-nave de la Bibliotecaria había sido diseñada con mucho más que un sólo escape en la mente.
    El Didáctico, una vez más tenía en toda regla una nave de guerra a sus órdenes. Una nave llenada con muerte. Un planeta automático adaptado para un Prometeo.
    ¿Cómo podría un Constructor de Vida, incluso tan grande como la Bibliotecaria, hacer arreglos para que pueda ser tan impresionante? No sola, sin duda. No sin la ayuda de los Constructores. Siempre me habían enseñado que las capacidades intelectuales más sofisticadas y ornamentadas y el talento social vino con la primera mutación – el final de la juventud, el fin de ser un Manipulador. Aquí, lejos de, la evaluación y la familia, la mutación a la primera forma era imposible.
    Estos problemas estaban más allá de mi comprensión, más allá de cualquier solución. Envuelto en melancolía, subí al centro de mando, donde los humanos se habían despojado de su armadura y dormido. Yo estaba sobre ellos, deseando despojarme de mi propia armadura, también – anhelando a todos nosotros de volver al cráter Djamonkin y aprovechar las ocasiones de nuevo en el lago plagado de merses, perdernos en la isla del anillo y recuperar esos momentos, con demasiada-breve, de loca aventura, vistiendo sólo toscas sandalias y sombreros crudos, innecesariamente a la caza de un tesoro improbable.
    El momento cumbre de mi vida real a ese punto.
    Pero no habría de regresar a esa inocencia.
    Nunca más.

    ***

    La nave se separó de la triste carcasa gris de Charum Hakkor. El viaje a Faun Hakkor tomaría un poco más de treinta horas. Me obligue a adaptar a los humanos si querían vivir. La aceleración fue extrema, por supuesto. Riser y Chakas miraban conmigo las estrellas girando, la nave accionada a máximo reacción de impulso, agarrando energía del vacío y expulsando una veta violeta de neutrones virtuales, las cuales se apagaron tan pronto como sus vidas fueron descubiertas por la duplicada mano del tiempo. Nos quedamos dentro de la armadura hasta que la nave encontró su órbita correcta. El tiempo se redujo a un arrastre.
    Yo traté de enseñarles a los humanos cómo acceder a los juegos de desviación pero ellos no estaban atentos. Finalmente, excluyéndome a mí, jugaron misteriosos juegos de dedos y algo más. Estaba a punto de aprender mediante la observación de largo de sus normas y elementos de estrategia cuando el Didáctico se reunió con nosotros en el centro de mando.
    Faun Hakkor quedó a la vista. Nuestra órbita se ajustó para permitir un circuito de paso. No perduraríamos, ni aterrizaríamos.
    "He inspeccionado todos los planetas con censores de largo alcance", dijo el Didáctico. "La información que recogen no es cien por ciento convincente a tales distancias, pero..."
    "¿Dónde los humanos opusieron mayor resistencia?" preguntó Chakas, acercándose al Didáctico.
    Levantó la mirada hacia el Prometeo con una mirada clara y sin miedo.
    "Donde sus intereses eran más importantes, por supuesto. Charum Hakkor vio algunos de los combates finales y de los peores también."
    El Didáctico se irguió ante esta acusación humana. "Tu pueblo – si se me permite llamarlo así – fue de los más crueles, cuando atacaron salvajemente mundos donde los Forerunners habían instalado otras especies. La presión de su creciente población era fuerte. Aniquilaron cincuenta sistemas indefensos y sembraron, las conquistas, con sus colonias de humanos; antes de que nos coordináramos y condujéramos de regreso a los confines del brazo estelar. Ellos creían –"
    "En la proliferación de muchas almas", dijo Chakas, ojos opacos, como si estuviera mirando hacia el interior, "estoy aprendiendo mucho acerca de mis antepasados."
    "Nos hace infelices," comento Riser.
    "Cambiar a vista completa," ordenó el Didáctico, tal vez para salir de esta conversación.
    De repente, parecíamos estar suspendidos en el espacio, la nave pasó alrededor de nosotros.
    Con algunos temblores y torpeza, acostumbrándose a esta experiencia, todos pudimos mirar hacia abajo a Faun Hakkor sin restricciones.
    Prácticamente una coincidencia en tamaño de Charum Hakkor, este planeta estaba cubierto de una alfombra moteada de verde y unos cuantos esparcidos, altos océanos bloqueados entre montañas – completamente diferente de Charum Hakkor, incluso hermoso ... a primera vista.
    "Yo podría vivir allí", dijo Riser.
    Sin embargo, los censores estaban diciéndonos una historia diferente. Sólo entonces vemos la evidencia de la destrucción pasada, destacado por el comentario de la ancilla – marcas de barras diagonales, cráteres, vastas regiones aplanadas y quemadas, ahora cubiertas de maleza, pero enmarcada en rojo y azul, con fechas de golpes, contragolpes, y las listas de buques Forerunners ocupados en la batalla de hace mucho tiempo.
    Y entonces – además de aquellas listas – otras naves, con otros nombres. Nombres humanos. Chakas se estremeció ante algunos de estos nombres como su ancilla traducía por él.
    "Faun Hakkor fue el origen de los Pherus, a quienes los seres humanos tan profundamente valoraron como mascotas y compañeros," el Didáctico dijo. "Las fuerzas de reserva los defendieron con fiereza, pero su número y equipamiento fueron mínimos, por lo que el planeta mantuvo la mayor parte de su flora y fauna original..."
    "Algo ha cambiado", dijo Chakas. "No se ve bien."
    Riser caminó a nuestro alrededor – una figura estrafalaria en su armadura, caminando a través de una plataforma invisible. "¿Quién vive aquí?", Preguntó.
    El Didáctico solicitó escaneos de la bio* actual del planeta, junto con las listas de la flora y la fauna que habían sobrevivido a las batallas de nueve mil años antes. En los registros de la encuesta realizada por los Trabajadores de Vida, probablemente después del fin de las hostilidades, vi cientos de especies de animales más grandes que variaban en tamaño de un metro a un centenar de metros – algunos claramente acuáticos, otros carnívoros terrestres enormes o calmados herbívoros de pradera. Esta lista fue comparada con la que los censores pudieron ahora localizar.
    Uno por uno, las especies más grandes se retiraron.
    "No hay animales más grandes de un metro", informó la ancilla de la nave de manera precisa, recortada de voz. Luego vino una serie de especies históricas de menos de un metro de tamaño – treehoopers (Membracidae), excavadores, pequeños carnívoros, come semillas, criaturas voladoras, artrópodos, grupos genéticos hermanos… el Pheru.
    Uno por uno, salieron de la lista actual. Ninguno sobrevive.
    Luego vino la flora, incluyendo los densos bosques arbóreos. Muchos de los árboles originales habían adquirido una especie de inteligencia a largo plazo, comunicándose entre sí durante siglos con los insectos, virus, bacterias, y hongos como portadores de las señales genéticas y hormonales, de forma análoga a las neuronas… Dicha lista también quedo rápidamente vacía.
    Había vestigios – bosques y selvas muertos cubierto con una falsa alfombra verde de las plantas primitivas y las especies simbióticas.
    Todo lo que quedó, al parecer, fueron los musgos, hongos, algas, y sus combinadas formas.
    "Nada con un sistema nervioso central o incluso una notocorda**" informó la ancilla de la nave. "Ni fauna por encima de un milímetro en la escala."
    "¿Dónde están las abejas?", Preguntó Riser. "¿Qué va a dar frutos si las abejas se han ido? Pocas carnes para cazar. ¿Dónde están? "Su voz se elevó en un chillido triste.
    "Las plantas con flores son pocas y están en decadencia" continuó la ancilla. "Todos los océanos, lagos y ríos están ácidos con el material en descomposición. Los resultados del sensor indican un extenso colapso del ecosistema."
    El Didáctico no pudo aguantar más. Cortó la visión virtual, y nos quedamos otra vez en la cubierta del centro de comando, el desvanecimiento de la lista ondearía lejos si se quemaba por la desalentadora brisa.
    "Nos hemos convertido en monstruos", dijo el Prometeo. "Se ha creado dicha fuerza con la que los Forerunners destruirán todo lo que lleva incluso la más pequeña semilla de razón… Esta debe ser nuestra última defensa. Un crimen más allá de toda razón, superando todos los pecados anteriores contra el Manto…. ¿Qué quedará? "
    Me pregunté si él se estaba refiriendo a los prisioneros liberados de Charum Hakkor ¿Algo peor? Llamó a una silla adecuada a su tamaño y se sentó a pensar.
    "Usted se pregunta qué me obligó a entrar en la Cripta. Fue mi negativa a aceptar este plan, incluso en sus primeras etapas. Con todo mi ser luché contra el diseño de estos infames dispositivos, y por miles de años evité su construcción. Pero mis adversarios finalmente ganaron. Fui reprendido por el Consejo, llevando la vergüenza a mi razón, mi gremio y mi familia. Entonces me convertí en un infame – conquistador y salvador que se negó a escuchar a la razón. Y por eso, desaparecí."
    "No encontrará compasión aquí" Chakas dijo, con ojos penetrantes.
    "Desafiante hasta el final", observó el Didáctico, pero sin ira – como si toda su cólera había sido aspirada por la visión de estos mundos estériles o moribundos.
    Riser se acostó y se acurrucó en la miseria.
    "No abejas", murmuró. "Hambriento."
    Chakas se arrodilló junto a él.
    "Nos queda un viaje más que debemos realizar", dijo el Didáctico después de un tiempo. "Si esta búsqueda falla, no tendremos otra opción. Nada más que aportar."
    Giró la cara a Chakas y Riser. "Los humanos se negaron a rendirse ante la fuerza abrumadora, por lo que fueron reducidos. Sus aliados fueron menos difíciles, menos dignos, y se les concedió un castigo menos severo. Los San'Shyuum fueron despojados de todas sus armas y transportes; confinados a un sistema de una sola estrella mantenidos en estricta cuarentena Forerunner. Uno de mis antiguos comandantes supervisó esta cuarentena. Tal vez todavía está a cargo....
    "Vamos a ir a ver cómo le va a el último de los San'Shyuum. Pero primero, necesito tiempo para pensar y planificar. Voy a bajar. Los humanos serán confinados en su habitación." Él los miró dubitativo. "No creo agradarles."
    Él dio la orden y la nave la cumplió. En cuestión de minutos, entramos en Slipspace, y el Didáctico partió al centro de mando


    ____________
    * Flora y Fauna de una region, planeta.
    ** Cuerpo flexible con forma de vara que se encuetra en todos los embriones. Colabora en la formacion de la columna vertebral.
    Heller Demon likes this.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  15. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #15

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    TRECE


    HORAS MAS TARDE, emergimos. Los efectos pasaban más lentamente de lo usual, indicando que habíamos recorrido una gran distancia de hecho, quizás más allá de la reconciliación de las partículas normales. Es común que haya efectos de dilatación cuando regresamos.
    Me quede solo en el centro de mando, mirando a través del tremendo torbellino oscuro de la galaxia y llame a un gráfico para saber dónde estábamos; rejillas y espirales se extendieron rápidamente, al menos esta fue nuestra galaxia de origen. La nave se encontraba en una larga y oscura órbita, muy por encima del plano galáctico a decenas de miles de años luz de cualquier destino posible.

    Me moví a través de la nave, buscando al Didáctico, se encontraba a unas cuantas cubiertas abajo en una bahía de almacenamiento de mediano tamaño separadas de las bahías de armas de mayor tamaño. Allí, las esfinges de guerra se habían organizado en su característica eclipse, cada una en posesión de un fuertemente iluminado frontal. Yo las observaba desde un arco de presión que se precipitaba a través de la dimensión más amplia de la bodega de carga.
    Él parecía estar hablando al grupo reunido, como un comandante enlistando a sus guerreros.
    "Nunca he sido suficientemente ingenuo para creer en un deber dirigido solo a la gloria, ni experimentar alzar la sabiduría entre los Forerunners" dijo, haciendo eco su profunda voz a través de la cámara. “mis jóvenes, me gustaría que estuvieran realmente todavía aquí para aconsejarme. Me siento débil y aislado. Me temo que voy a encontrarme caminando entre los Constructores otra vez. Su gobierno nos ha llevado a este callejón sin salida. . Lo que hemos aprendido hace mucho tiempo de los seres humanos... ” Me vio detrás del arco. Entonces extendió su espeso brazo y me hizo un gesto para que me reuniera con él. Así lo hice.
    El Didáctico estaba solo con sus esfinges de guerra. No vi a otros.

    “¿Por qué hemos viajado tan lejos?” Pregunte.
    “Múltiples viajes Slipspace pueden ser rastreados al mismo tiempo por la autoridad central, si los viajes son razonables restan importancia, este no es un viaje razonable, entre más saltos hagamos, más difícil será rastrearnos”.
    El Didáctico caminaba por el interior de la elipse, tocando una esfinge, después otra. "Estas contienen lo que me queda de mis guerreros de antaño." “¿Son Durances?” pregunté. Bajo mi armadura se arrastro la memoria de una esfinge reprendiéndome, lo entendí y mi intuición me decía que había algo más que una ancilla dentro, Riser lo había sentido también.
    “No, los guerreros no obtienen esos lujos, como te habrás dado cuenta, Manipulador. En batalla, nuestros muertos rara vez dejan sus esencias intactas para cosechar. Todo lo que tengo, lo que me queda son las interacciones de mi niños con sus máquinas; sensibles y fugaces partes de sus pensamientos, antes de que murieran en acción… manteniéndose estudiando para su comandante, a ver que pueden aprender para futuras batallas. Yo era su comandante, así como su padre, nunca he tenido corazón para borrarlos.”
    "¿Todavía le ofrecen sus opiniones?" Le pregunté, respecto a las esfinges con cierto escalofrío.
    “Algunas siguen siendo opiniones” él dijo, mirando hacia abajo de mí. Él puso su gran mano sobre mi hombro. “No eres tan tonto como te haces creer a ti mismo, si te pregunto ¿qué debo hacer?,” él dijo “¿qué contestarías?”.
    Esto me sorprendió en un torno de contradicciones. “Me gustaría pensarlo profundo y por largo tiempo” le contesté. “No tengo todo el entendimiento.”

    “La Biblioteca te ha seleccionado e impreso en los humanos- parece que cree que puedes ayudar. Y a pesar de nuestros múltiples desacuerdos, rara vez le he encontrado un error”. Luchó por dentro por un momento, intermitentes características de ira y tristeza, confusión, luego resolución. “Mis tácticas ante los concilios de los Constructores y los Guerreros era demasiado contundente, mis políticas demasiada directas e ingenuas. La Biblioteca siempre fue correcta. Eso no es fácil de reconocer.”
    Un coro de voces se elevó de las Esfinges; grabadas y huecas. Yo podía entender sólo unas pocas frases cortadas:

    “Están ahí fuera, esperando…”
    “¡Miles de años perdidos!”
    “La solución se perdió, Padre… se perdió”
    “Todo lo que han logrado Los Antiguos se ha perdido."

    Di un paso fuera de la elipse, aterrorizado. Las Esfinges quedaron en silencio. El Didáctico estaba entre ellas, sus hombros se inclinaron. "¿Quiénes eran ellos?", Le pregunté, de repente una sensación, que había mucho más que un comandante y sus soldados muertos.
    “Estos fueron nuestros hijos e hijas. De la Bibliotecaria y míos,” dijo El Didáctico. “Se hicieron guerreros y sirvieron en mi flota. Murieron en batalla. Todos ellos”.
    Yo no sabía que decir o hacer. Su dolor era palpable.
    “Sus comunicaciones finales, sus últimas órdenes, patrones y recuerdos, almacenados en estas máquinas. Es todo lo que me queda. Todo lo que realmente importa para mí, más que mi juramento… que mi deber. Pero necesito ayuda, más de lo que incluso pueden empezar a dar. La Bibliotecaria te escogió para ayudarme, pero ¿cómo?”. Por un momento, parecía perdido, como si fuera incapaz de decidir cuál curso venia después—singularmente dudosos del Prometeo. Luego se hizo una pregunta poco lógica. Los humanos… ¿Cuánto tiempo pasaste con ellos… observándolos, antes de salir de Erde-Tyrene?”
    "Diez días", le contesté.
    “¿Siguen teniendo su honor?”
    “Si” dije sin vacilar.
    “Ella me pone a prueba, mi esposa, ¿no es cierto?”
    “Sé muy poco sobre la Bibliotecaria”
    El Didáctico hizo señas de que saliera. “Nunca vas a conocer su forma como yo lo hice. Ella posee un sentido del humor poco común en todos los Forerunners e imposible de encontrar en los Guerreros-Siervos… o en la mayoría de los Constructores. Sería como que ella me invocara desde mi paz y me pusiera este reto.
    "¿Qué quiere ella que hagas?"
    "Cuando me desempeñe como comandante en jefe de las fuerzas Forerunner, siempre tuve el apoyo de un personal experto… decenas de compañeros Prometeos, cada uno apoyado por las más finas ancillas de larga experiencia militar. No estoy acostumbrado a trabajar solo…Manipulador. Pienso que es mejor con un equipo. Pero lo que me ha dado… un Manipulador y dos humanos… uno de ellos dócil y muy pequeño…”
    Riser no era del todo dócil—el pequeño Florian había mordido al Didáctico— pero yo no lo contradije.
    "Para llegar a pleno rendimiento, el grupo de Prometeos comparten la mayoría o la totalidad del conocimiento del comandante. Es una tradición de largo tiempo”. Extendió sus manos blindadas. Un campo de color rojo oscuro se extendió a lo largo de sus dedos, como si su mano fue sumergida en sangre brillante. Aquí fue algo completamente inesperado, espantoso incluso.

    “Yo no soy tu igual,” objeté “Yo no tengo tu experiencia….”
    “Tú viste lo que paso en Charum Hakkor y Faun Hakkor. Tu ancilla te ayudara a absorber mi conocimiento. Sólo tienes que preguntar y usted sabrá todo lo que yo sé".
    Bastante simple. La ancilla absorbería ese conocimiento, y yo podría estudiar en el ocio. Dudé, entonces extendí mi propia mano. Mientras lo hacía, vi el campo rojo crecer alrededor de mis propios dedos. La ancilla apareció en la parte posterior de mis pensamientos, no azul sino roja como la sangre…y hambrienta.
    Nunca había sentido el verdadero instinto sin restricciones; yo podría sentir la pasión de la ancilla para reunir conocimiento.
    Nuestros dedos se tocaron. Él doblo mi mano mucho más pequeña en la suya.
    "Cierra los ojos ", sugirió. "Sera menos desorientador de esa manera."
    Cerré los ojos. Algún tiempo más tarde, perdí la noción del tiempo, pero podría haber sido horas o días, volví a abrirlos. Mi armadura hormigueo contra mi piel. Me sentía caliente en el interior, casi quemado. La sensación disminuyo lentamente, pero seguía teniendo dificultades para concentrarme. El Didáctico vaciló antes que yo, poco más que una sombra. Intente acceder a mi ancilla. Ella apareció en una mezcla de rojo y azul, con un temblor fuera de eje.
    "¿Funcionó?" Le pregunté. "No me siento muy bien. La ancilla parece rota, desconectada. ...”
    “No funcionó", dijo el Didáctico, tirando de su mano. Sólo unos minutos habían pasado. "Es demasiado para un Manipulador. Yo debía saberlo. Sólo una forma primaria puede ser capaz de absorber tanto. "
    “Entonces ¿Qué puedo hacer? ¿Qué podré hacer?”
    El Didáctico no respondió de inmediato.
    “Vamos a atender a los humanos” finalizó. “Saltaremos pronto de nuevo.”

    ***

    En sus cabinas, los seres humanos parecían estar dormidos o absortos en las geas de la Bibliotecaria, no podría decir cuál. Sus ojos estaban cerrados y acurrucados uno al lado del otro. Decidí no interrumpir. A juzgar por mi propia experiencia reciente, había una difícil especie de crueldad en someterlos a tanta información, tan rápidamente- desde dentro y por fuera. Me preguntaban si saldrían sanos o nada remotamente parecido a su yo pasados. El dolor residual del intento de transferencia me había dejado miserable.

    Ni siquiera la armadura podría disipar de inmediato mi malestar. Peor aún, la ancilla de la armadura estaba profundamente resentida de la sobrecarga. Por ahora, ella parecía culparme, en lugar de su propia codicia por el conocimiento. Yo extremadamente sentía sus rotos pulsos de desaprobación.
    Me acosté al lado de los humanos, entonces rodaron sobre la cubierta, agarrando mi casco y apretando mis dientes.
    Riser se detuvo sobre mí, murmullando su preocupación. “¿Te ha lastimado, El Asesino de Humanos?” Preguntó. A pocos pasos atrás, Chakas se alzaba también, su rostro pálido y de aspecto poco saludable.
    Ellos están cambiando, no lo soy.

    “No,” dije, mis pensamientos lentamente comenzaron a aclararse y mi cabeza a cesar de palpitar. “él pidió ayuda. Él me ofreció…su formación, su astucia guerrera, historia personal.” Simplifique estos conceptos lo mejor que pude.
    Chakas estremeció sus hombros y sacudió su cabeza. "Suena congestionado. ¿Qué pasará si me voy por ahí y escupo sobre él?”
    Riser dio un bajo faa-shaaa. Yo había aprendido lo suficiente sobre las expresiones de Florian para entender que él cumpliría esa misión si fuera Chakas.

    “Les teme”, dije. “Bueno, él les respeta. No. Eso no es, tampoco. Él
    recuerda lo que fueron y lo que le hicieron. Han matado a sus hijos... en batalla. ”

    “¿Nosotros, personalmente?” preguntó durativo. “No me acuerdo de eso.”
    “Nuestros antepasados”, Riser observaba de cuclillas.
    “Antes, cuando su pueblo y el mío eran los mismos.”
    “Has estado aprendiendo de tu geas” dije.
    “Y de la pequeña mujer azul,” Riser dijo. “Pero no voy a casarme con ella. Tiene usted razón sobre eso.”


    Gracias Traductores, sin ustedes esto no seria posible. Feliz Bungie Day
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  16. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #16

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    CATORCE


    NUESTRA NAVE SURGIO rodeada por una difusa niebla de polvo helado, los restos materiales de los antiguos comentas envolviendo el ancestral sistema de los San'Shyuum. Una vez esta nube había sido mucho más densa. Los San'Shyuum la habían agotado para suministrar con combustible sus antiguas naves. Ahora lo último que quedaba de la nube servía para camuflar nuestra presencia y permitirle al Didáctico observar el sistema interior lo mejor que pudiera.
    Las imágenes de los sensores eran impresionantes y extrañas. Nunca antes había visto un sistema estelar en cuarentena. Tales capacidades raramente eran exhibidas a los jóvenes Constructores. El sistema planetario está en su mayor parte vacío, incluso los mundos más grandes existentes están perdidos en la inmensidad de billones de kilómetros de espacio. Como sus anteriores aliados humanos, los San'Shyuum habían evolucionado en un mundo rico en agua no lejos de una estrella amarilla, dentro de una zona templada que permitía sólo un rango estrecho de climas. Ahora, sin embargo, diez mil años después de su derrota, el sistema estaba rodeado de trillones de vigilantes los que constantemente cruzaban dentro y fuera del espacio-tiempo, algunas veces tan rápidamente que parecían moldear una esfera sólida. Esta esfera se extendió hasta una distancia de cuatrocientos millones de kilómetros desde la estrella, y aun así no opacaban cuatro impresionantes gigantes gaseosos cuyas órbitas yacían más allá de ese límite. Varias de las muchas lunas orbitando ese gigante gaseoso suministraban plataformas para estaciones semiautomatizadas de mantenimiento, algunas de ellas pobladas por las herramientas-sirvientes de los Constructores conocidos como Huragok. Los Huragok son más herramientas que organismos, y raramente les eran otorgados personalidades entre los Forerunners. Su orgullo se deriva de su servicio… y, hasta cierto punto, su flotabilidad en cualquier atmósfera soportadora en que se encontraran. Disfrutan estar recluidos por la gravitación o la fuerza centrífuga y quedarse a un metro de una superficie sólida. Los encontré abriéndose paso, siempre que los encontraba, nunca estaban en sociedad urbana. Su metabolismo anaeróbico, y esas vejigas gaseosas…
    El Didáctico mantuvo su pasivo barrido de los sensores por el momento, solamente escuchando. Las comunicaciones Forerunner nunca eran transmitidas a lo largo de las longitudes de ondas electromagnéticas, pero los San'Shyuum habían dado con otros métodos. Y bien, él podría estudiar lo que se filtraba a través de los límites de la cuarentena. Su ancilla tradujo.
    “Esta silencioso,” él dijo. “Oigo muy poco aparte de los pulsos de microonda y señalizaciones transpositivas.”
    Dando un paso a través del monitor virtual, evocando cualquier información que estuviera siendo recabado por los sensores a través del sistema, le llevó al Didáctico varios minutos localizar la solitaria avanzada de los Guerreros-Siervos en el sistema, orbitando apenas dentro del límite interior de la cuarentena.
    “Retiraron aquí la Deep Reverence,” él murmuró. Una imagen amplificada apareció y fue incrementada para especificaciones y otros datos. La Deep Reverence era una impresionante nave de clase fortaleza, cincuenta kilómetros de largo, su fecha de entrada fue antes de la guerra contra los humanos y los San'Shyuum. “Yo fui aprendiz en ella cuando fui un cadete. Una vieja y grandiosa nave. Estos mundos en cuarentena son obligatoriamente terribles. Casi espero que mis amigos no estén por mucho tiempo dando servicio… sospecho fueron asignados por mi culpa. Sospecho que fueron castigados.” Él hizo gestos con las manos cerca del monitor. “Tenemos que romper la cobertura y movernos más cerca. Es un riesgo, pero necesito entender más. Y necesito toda la ayuda que pueda obtener.”
    “Pero hicimos un intento…”
    “Existe una opción más. Su patrimonio está sepultado profundamente, inaccesible para un Manipulador. Para absorber mi conocimiento, usted debe ser capaz de accesar a su patrimonio y a la riqueza completa del Dominio. Para hacer eso, usted tendrá que expandir sus capacidades. Si usted está dispuesto… si usted se ofrece.”
    “Usted quiere decir… mutar a una clase mayor.”
    “Conformé este razonamiento a medida que nos acercábamos aquí,” el Didáctico dijo. “Esto provocará una mutación de rango. No es común, pero está dentro del código Guerrero-Siervo. Esta nave es capaz de soportar tal ceremonia. Careciendo de eso, no le puedo suministrar mi conocimiento… y usted no puede accesar lo que sus antepasados almacenaron dentro de usted, o accesar al Dominio, que complementa todo.”
    “Se supone que tengo que abrir mi patrimonio con asistencia de mi padre.”
    “Tradicionalmente, eso es cierto. Pero ya que soy el único Forerunner alrededor y tenemos poca probabilidad de encontrar a un Constructor cualquiera cerca… ”
    Él no necesitó especificar los detalles. Estaba siendo invitado a mutar y crecer sin mi familia ni incluso estar presente para asistirme. Él sería mi mentor. Y significaba que recibiría la huella genética del Didáctico.
    “Me transformaría en un Guerrero-Siervo,” dije.
    “Al menos en parte. Usted siempre podría pedir una corrección, un restablecimiento, una vez que usted regrese con su familia.”
    “Nunca he escuchado acerca de tal cosa.” Había escuchado acerca de mutaciones fallidas, de individuos escondidos en enclaves familiares especiales y restringidos para las tareas serviles. No era una perspectiva atractiva.
    “Es su elección.”
    Dadas las circunstancias, no tenía ganas de una elección. “¿Qué… como podría sentirse eso?” Pregunté.
    “Toda mutación es difícil. Las mutaciones a rango son particularmente desagradables.”
    “¿Es peligrosa?”
    “Tendremos que proceder con cuidado. Pero una vez que hayamos tenido éxito, podremos aventurarnos más y podremos ver la situación en que está la Deep Reverence.”
    “No me aliste como voluntario,” le recordé.
    “No,” él dijo. “Pero la Bibliotecaria siempre ha sido una gran juez de carácter.”
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  17. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #17

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    QUINCE


    NO USAS TU ARMADURA durante la mutación. No debes tomar opiniones ni consejos de la Ancilla. Todos y todo a tu alrededor queda en silencio y no reacciona a tus quejidos de dolor. Excepto para suministrarte agua pura si lloras clamando sed.
    Todos los Forerunners tienen que mutar en su vida al menos dos o tres veces. Varios pasan por 5 o más. El número ayuda a determinar su rango de jerarquía dentro de su familia, el Manto y el gremio. Al colectivo de gremios solo se puede entrar después de la mutación a la primera forma. ¿A que gremio?, ¿a qué rango... perteneceré yo?
    El Didáctico me llevó a una pequeña cámara que la nave había preparado en la punta de la proa, para una mutación que por ley ritual debe tener lugar bajo la luz directa de las estrellas o a una razonable aproximación.
    La proa se volvió transparente. Me quite la armadura, al igual que el Didáctico. Las piezas fueron transportadas a popa, y la cubierta se cerró por detrás de nosotros. Parecíamos estar solos y desnudos en el punto más alto de una montaña estrecha, inundados con la luz antigua de millones de soles…
    Interceptados sólo por mí, el suplicante, y mi mentor. Por cada mutación de rango Forerunner tenía que tomarse como modelo a un mentor, y el Didáctico era el único Forerunner disponible.
    Ninguna ironía de esto se perdió en mí. Nunca había esperado conscientemente este momento y aun así lo había anticipado, como si fuese planamente consciente de que al final de mis locuras era aún más privilegiado y avanzado y tal vez parte de nuevos métodos para divertirse, buscando aventuras.
    Nunca hubo la noción de deber o la responsabilidad. Aunque ahora se despiertan. Me sentía inadecuado, inmaduro en extremo, listo para cambiar.
    Todavía no puedo reprimir una profunda indignación por ser tutelado por alguien de menor rango en lugar de uno de mis propios Constructores. En esto, como mi padre, yo era un verdadero Forerunner después de todo.
    “La mutación de rango implica riesgos,” dijo el Didáctico. ”El barco está equipado para estimular los factores de crecimiento apropiados, pero no serás imprimido por tus parientes inmediatos… algunos detalles de tu desarrollo pueden perderse o distorsionarse. ¿Entiendes esto?”
    “Acepto… bajo presión,” dije.
    El Didáctico dio un paso atrás. ”No puede haber desconfianza,” dijo. ”La mutación es una travesía personal, no debe ser coaccionada.”
    “Si no lo hago, me dices que la galaxia entera podría desaparecer… ¿Eso no es coacción?”
    “Lealtad al deber es el más alto instinto y propósito Forerunner. Esto es lo que nos da la fuerza para defender el Manto.”
    Yo no estaba dispuesto a discutir la hipocresía inherente en eso. Si el Manto, la exaltada preservación de la vida en todo el universo, era el núcleo de nuestra más profunda filosofía, nuestra razón de ser, entonces ¿por qué había Modeladores de Vida en lo más bajo de nuestros rangos?
    ¿Por qué los Constructores, quienes trabajaban más con materia inanimada, tenían un rango tan alto?
    La verdad, estaba al menos tan harto de la santurronería Forerunner como siempre… Pero si pudiera prevenir que mi familia sufra, si pudiera prevenir la devastación que había visto en Charum Hakkor y Hakkor Fauno, si pudiera preservar la extraña y convincente belleza de Erde-Tyrene de ser extinguida… con toda claridad estas posibilidades, inevitabilidades, se presentaron a mi imaginación…
    Entonces debería aceptar este procedimiento, no importa cual torpe o peligroso sea.
    El Didáctico me miró a través de sus estrechos ojos grises. El pálido pelaje de su cuero cabelludo se erizó. ”Estás disfrutando ser la víctima,” dijo.
    “¡No lo estoy haciendo! Estoy listo. ¡Procede!”
    “Todavía crees que debes ser únicamente privilegiado de vivir tu vida en cierta manera.” Parecía vencido, entonces se alivió, como si todas las esperanzas finalmente se hubieran ido, y se alegró. ”No puede haber un aumento de rango sin un poco de sabiduría. Tu no demuestras esa sabiduría.”
    “Yo no tuve participación en la creación de este desastre, pero ¡estoy dispuesto a sacrificar mi vida para salvar a mi pueblo! ¿Eso no es desinteresado y noble?”
    “La mutación a un rango más alto requiere la aceptación del Manto. El Manto es en parte el conocimiento de que ha sacrificado toda la vida para que tú puedas ser tal cual. Que despierta un profundo tipo de culpa personal. Tu no sientes esa culpa.”
    “He violado los deseos de mi familia, he involucrado a estos humanos en mi estupidez, ¿y que les pasará a ellos cuando hayas terminado? ¡Me siento culpable! ¡Todo es por mi culpa!”
    “Solo arrogancia,” el Didáctico dijo. ”Atreverse es arriesgarse desinteresadamente, no solo para desperdiciar tu vida porque no ves ningún otro propósito a tu existencia.”
    Esto me golpeó en mi corazón y yo di una patada a la cubierta, queriendo caer por debajo de las estrellas, volver atrás, olvidar esta atrocidad. Me acerque como si lo fuese a golpear, y entonces vi la diferencia en nuestro tamaño, en nuestra situación, vi su fatigada tristeza y pensé en las lamentables memorias que aún permanecen en las esfinges de guerra que habían protegido su Cripta por mil años… lo último de sus niños.
    El Didáctico no conocía otro deber que este. Su esposa estaba lejos, él no la había visto en edades literalmente, no sabía si ella lo estaba utilizando para fines que quizás no habían sido previstos cuando él fue forzado al exilio meditativo. Aun así confiaba.
    Él sirvió.
    Desarme mi pequeño puño. ”No quiero tu tristeza,” dije.
    “Esto el Manto.”
    “Estas llorando.”
    Esto lo trajo un poco de vuelta. ”He pasado miles de años llorando y no encuentro ninguna virtud en ello.” Se acomodó, cruzando sus grandes piernas, inclinando su torso adelante hasta que quedaba muy poco espacio en la habitación para mí debajo las estrellas.
    Me puse de rodillas junto a él y crucé mis piernas. ”Dime acerca de tu exilio.”
    “No es sabio, tal vez, pero rudamente curioso,” dijo con un suspiro.
    “¿Cuál fue tu experiencia en el Cryptum?”
    “Digamos que simplemente no encontré paz. Lo que todos los grandes, y más altos Dominios del universo mandado por Forerunners nunca es paz, nunca hay soledad, nunca hay descanso. Nunca se es consistente, lógico, o incluso pura pasión. Sinceramente, envidio tu perversidad, manipulador.”
    No sabía que hacer de eso. “Tu dificultad es que, lamentas todo lo que has hecho. Y lloras.”
    Los brazos del Didáctico cayeron, sus hombros se relajaron, y vi un destello de algo más que reconocimiento, más que un simple reconocimiento. Él habló con una baja y picada voz. ”Mi sangre y mi semilla... desperdiciada. Mi vida con mi familia, mi esposa, tan corta. Sentí tanto odio. El odio todavía está conmigo. Tal vez tengas razón al rechazar mi impresión. El Manto esta ahora tan lejos de mí como…”
    “¿No estabas preparado para mutar tanto?, ¿lo estabas? En combate, la mutación se vio forzada en ti. Una mutación de rango. Alguien vio tu potencial incluso a través de tus defectos.”
    El Didáctico me inspeccionó y por un momento, en esa gran cara de piedra, tallado o artísticamente mutilado por la historia y el dolor, levantó los labios y casi sonrió como si fuera aún joven. Yo no sabía que eso era posible.
    “Tocando con tu espada, Manipulador,” él dijo.
    “Acepto mis defectos como tú has aceptado los tuyos, y voy a transcenderlos... como tu hiciste. Estoy tan listo como puedo llegar a estarlo, Prometeo.” En realidad estaba temblando, pero no con miedo.
    El Didáctico se levantó y agitó la mano. ”Que así sea, Aya y aya otra vez.”
    Una columna salpicada con pequeñas esférulas* se levantó de la cubierta y empezó a girar lentamente para presionar contra mi lado. Las esférulas se retorcieron en tallos para tocar mi piel, accedieron a mis puntos de energía nerviosa y genética, de reservas metabólicas y catabólicas…
    La memoria, los músculos, la intención, la pasión, el intelecto, la estabilidad, y esa peculiar conexión al Manto que todos tenemos pero que raramente sabemos o sentimos.
    Los puntos de mi ser, tan embarazoso como tener mis órganos sexuales examinados y descritos, más aún, los Forerunners nunca fueron tímidos sobre el sexo.
    “Mentor y patrocinador,” dijo. Otra columna se elevó y más esférulas le rodearon y se conectaron con su más grande figura. “De mi vida que lo mejor sea tomado. Deja que el crecimiento inherente en este joven sea examinado y maximizado. Deja que todo ese potencial y se amado por el Manto se nutrido y alentado. Deja que todo lo que es pasado se llevado lejos, y todo lo que es futuro se adelante, hazte real y físico…”
    Las palabras del Didáctico avanzaron. Ya no lo escuchaba, pero lo sentía. Traspasado, no podía hablar.
    Mi cuerpo ya estaba respondiendo.



    ____________
    * Bacteria Parásita.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  18. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #18

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DIECISEIS


    EL DIDÁCTICO RETIRO las esférulas con las manos, le tomo unas cuantas horas. Las estrellas giraban lentamente a una nueva posición. Sentía que estábamos en el centro del universo. No entendía la razón ni creía que fuera posible que nuestra nave se moviera.
    Fui llevado a popa que se encontraba en un gran cubículo en el que cómodamente se alojaría a un equipo de guerreros: gris, una solitaria luz que alumbraba el muro, sin ornamento alguno, limpio, ligeramente agradable.
    “No comas nada, pero bebé en cuanto sientas sed” me dijo el Didáctico, acomodando mis miembros en la cama. La cama era más grande de lo necesario, por ahora. “Tu cuerpo podría sentirse incómodo. No todos los cambios son inmediatos. Podrían tomar algunos días”.
    “Siento una sombra en mi cabeza” Le comenté.
    “El Viejo tú. Hijo, estas creando una mente más clara y limpia. Experimentaras intensos momentos de alegría y cuando terminen, que lo hará. Habrás acabado”.
    En la soledad de ese cubículo experimente los primeros cambios: un extenuante dolor se extendió por todas mis extremidades. Mis manos en particular “ardían”. Me agache y pude ver todo más grande, menos pálido, la piel era más bronceada y gris. Siempre había pensado que los mejor calificados eran menos atractivos que los Manipuladores. Mi belleza juvenil estaba acabando. Era más feo. No me importaba.

    ***

    Entonces, ¿Cómo te diste cuenta que ya habías crecido?
    Me pareció ver a Chakas al lado de mi cama, mirando con expresión pensativa. Como si le recordará como era él antes. Tan parecidos. Me pregunte si las Geas implantadas en él y Riser por la Bibliotecaria tendrían algo que ver con estas mutaciones.
    Quería compartir mi experiencia con él, pero la habitación estaba vacía.
    Tomé algo de agua.
    Por unos minutos, escuche otra voz en mi cabeza, no era yo, ni mi yo pasado o mi yo futuro. Tenía la sensación de que era una voz con un gran conocimiento, pero nada de utilidad. Como si fuese del más allá, donde la vida y la muerte no importan, otra existencia donde la luz y la oscuridad se entrelazaran, donde el inicio de los dedos se une a las puntas, donde no existe ningún cambio, nunca.
    Por supuesto no tenía sentido. Después, me negaba a pensar en ello.
    El Didáctico me reviso y probó mis extremidades, golpeaba mi pecho, tocaba cada parte de mi cuerpo. Asumí que declararía que mi mutación había fracasado. No me sentía como un Forerunner, joven o viejo.
    “Alégrate” dijo “No te transformaste en un guerrero. No del todo. Pero que se le puede hacer”
    “¿En qué me he convertido?” Pregunte. Si iba a vivir, necesitaba saber dónde encajaría, donde seria aceptado por mi cuerpo deforme.
    “Puede que empieces a sentir hambre” dijo “En la nave se prepara comida especial. Cuando estés listo, ve a verme al centro de control. Necesitamos planear como acercarnos a San’Shyuum”.
    “¿Cuándo tendré acceso al Dominio? ¿Cuándo recibiré el conocimiento? ”
    “El potencial está ahí, Constructor. Pero tómalo con calma por ahora”.

    ***

    Cuando llegue al Centro de Control. Chakas y Riser no estaba presentes. Me pregunte si el Didáctico los había sacado durante el tiempo que estuve fuera de acción. Él se inclinó en dirección a las estrellas. El Centro de Control se curvo y desplego varios tableros que no reconoció de inmediato. Una mesa salió trayendo mi comida especial. El Didáctico me indico sin voltearme a ver. Me senté y comí. Comí hasta hartarme. Y ahí empezó la segunda ronda de dolor, pero tenía que esconderla, sentarme y soportar. Nuestro trabajo había comenzado.
    Editado por Sierra-360 en 29-jul-2011 a las 20:54
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  19. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #19

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DIECISIETE


    ME PUSE MI ARMADURA DESPUES de dejar de sentir hambre y esa sensación terrible de dolor. Se requirió de unos ajustes antes de hacer coincidir mi nuevo, y más grandes, cuerpo dentro de ella. La pequeña mujer azul todavía se encontraba ahí, en la parte posterior de mis pensamientos, pero parecía renuente a tratar conmigo. Tuve que cavar hondo para poder encontrarla. Sentí como si mi armadura me estuviera juzgando.
    El Didáctica observaba, parpadeando con lenta dignidad. Reorganizo todo lo del suelo y se volvió a la estabilidad de las estrellas.
    “La armadura está dañada” dije.
    “Has cambiado. La Arcilla lo sabe, pero desconoce el cómo tratarte. Has dejado de ser un Manipulador. Ahora entiendes mejor” El Didáctico parecía muy paciente, como si recordará su propia mutación de rango. Miles de años atrás.
    “El Dominio, no lo puedo sentir.”
    “Diría que parte de la culpa es tuya, pero tal vez no toda. Yo también tengo dificultades recientemente para acceder al Dominio. Un total misterio. Quizás con el tiempo exploremos juntos y veremos si se puede resolver”.
    Decepcionado, me puse de pie, realice un diagnóstico rápido de mi armadura, viéndolo todo en cuadro trate de enfocarme, ahora mis pensamientos son mas maduros. Sin embargo, no puedo conseguir que la Ancilla cooperé. Iba y venía de diferentes lugares en mi cabeza, renegaba de todo lo que le preguntaba, quizás por que mi lenguaje interior estaba sobrecargado.
    “¿Dónde están los humanos?” Le pregunte al Didáctico, viendo que mis esfuerzos no me llevaban a ningún lado.
    “Les encerré en una habitación con tanta comida como la que ellos quisieran”
    “¿Por qué?”
    “Me hacían demasiadas preguntas”
    “¿Qué tipo de preguntas?”
    “Cuantos humanos había matado. Ese tipo de preguntas.”
    “¿Y les respondió?”
    “No”
    “La bibliotecaria les doto con demasiado conocimiento que no pueden comprender, son como yo.”
    “Sí, son como tú, pero parece que ellos si comprenden. Simplemente no les gusta lo que están comprendiendo.”
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

  20. Re: Saga Forerunner-Libro: Cryptum en Español

    #20

    I HaloMexico!
    Array Avatar de KronosWarrior
    Registrado
    enero-2007
    Location
    En una parte de Queretaro.
    Posts
    860
    DIECIOCHO


    MI PRIMER ÉXITO, AUNQUE obstaculizado, de acceder a las memorias del Didáctico produjo dispersas impresiones de oscuridad-brillo, soles girando, dolor-enfermedad y gloria; un completo caos. Mi ancilla todavía estaba obstinada, tenía que encontrar mi propia forma de aceptar e interactuar con el conocimiento.
    Lo que gestioné era un crudo arreglo, faltando el 90 por ciento de la sutileza, el subtexto y el poder, pero al menos las memorias empezaron a abrirse para mí.
    Pronto, estaba titilando y hundiendo mi camino a través de un gran espacio de batallas, los eventos moviéndose demasiado rápido para mí, como para hacer mucho sentido en él. No tenía idea de dónde o cuando era esto, no podía correlacionar estos eventos con ningún registro histórico. Complicándolo, el recuerdo tenía cientos de puntos de vista, rosado a través y alrededor de los eventos centrales, picando e intercalando, y una remarcable diferencia de percepción de la realidad objetiva. Como Prometeo, el Didáctico simplemente veía las cosas diferentemente.
    Claramente, hace mil años, cuando entraba a la batalla, el Didáctico había conectado la compleja experiencia sensorial de miles de sus guerreros… algo que apenas podía imaginar y ciertamente no podía controlar.
    Mi ancilla cayó lejos, brillando entre todo el medio, procesando, y crudamente ensamblando, información como una distante estrella azul, frenéticamente buscando detalles que conecten todo esto con la historia oficial.
    Lo que me sorprendió cuando exploraba los temas, y trate de comprimirlos en una narrativa usable, cuan miserable era la realidad objetiva, todo por sí mismo. Los temas combinados, incluso el caos de los temas sin ser combinados, eran mucho más ricos, mucho más evocativos e informativos.
    En mi educación como Manipulador, me había parecido que mis profesores e incluso mis ancillas habían tenido la intención de que yo memorizase los meros hechos y no añadir mis propias interpretaciones. No confiaban en mí para enriquecer el conjunto; yo era joven e ingenuo. Era un tonto. Incluso ahora, era obvio que las memorias del Didáctico se resisten a que les añada algún color de mi propia experiencia. Yo no había estado allí.
    Ahora entendí que no importa cual sofisticado se vuelva uno, la riqueza total era algo que ningún individuo podría nunca capturar o realmente conocer. No debería ser restringido. Es siempre cruda, siempre rica…
    Trate de emerger de esta piscina de éxtasis excesivo. La llamada realidad sólida del buque, de mi armadura, del espacio y las estrellas alrededor nuestro, de pronto ominosa, aterradora. Tuve dificultad distinguiendo esos diferentes estados. Estaba drogado.
    Retrocedí de las memorias y trate de restablecer la conexión con mi esencia interior.
    Y de repente, como si todo hubiese entrado en foco, intercepté los recuerdos fugaces de más de una docena de temas, temas de guerreros. Ellos tenían un lugar, un nombre, un marcador histórico. No podían luchar libre.
    Me sumergí profundamente en la primera batalla de Charum Hakkor, uno de los enfrentamientos finales entre Forerunners y Humanos. Vi miles de esfinges de guerra en espiral en las nubes alrededor del planeta como bandadas de mortales gorriones, torciendo y enredando buques humanos.
    Enviándolos tambaleando dentro de la atmósfera para desintegrarse, o golpeándolos contra el inflexible pilar de una ruina de los Precursores que se extendía a lo alto sobre el planeta, o ser golpeados en el retorno, el tema de las memorias de repente se quemó brillando finalmente, pestañeando, encogiéndose en la distancia.
    La pasión y el flujo de la vida de un guerrero...y, muy a menudo, la muerte. Las muertes se sacudieron y dieron vueltas alrededor mío; el final de la vida de un guerrero en una difusión, una chispeante pluma de metal fundido, la carne carbonizada, plasma y puros rayos gamma, que se agitaban, llorando, el terror abruptamente se sentía tan agudo como una daga hundiéndose.
    No podía detenerlo.
    Vi las implacables ruinas de los Precursores de Charum Hakkor salpicadas con construcciones humanas, como la hiedra creciendo en grandes árboles: vastas ciudades y torres de energía y plataformas de defensa operando con geosincronización y equigravitación, un poco menos sofisticados que los buques, plataformas y estaciones Forerunners.
    Los humanos habían tenido un gran poder, un digno adversario, tecnológicamente. Pero ¿qué hay de lo espiritual? ¿Cómo se conectaban al Manto?
    ¿Eran realmente nuestros hermanos?
    No podía saber. El Didáctico había sido remarcablemente abierto a esas ideas en su tiempo. Debes conocer a tu enemigo, y nunca subestimarlo o despreciarlo.
    No hay temas humanos en el Dominio, no hay forma de saber sus acciones, el Dominio no está completo.

    ¿Era ese mi pensamiento, o era la crítica observación del mismo Didáctico, dándose cuenta de la grandeza de su enemigo?
    Me las arreglé para salir y regresarme a mí mismo en mi habitación, bajo la única lámpara en la pared, jadeando, gritando, mis dedos escarbando en la litera y en la mampara, como si estuviera buscando mi libertad.
    La Verdad no es para idiotas.
    La sabiduría empieza en la ignorancia. Entonces ¿Desde donde iniciar al guerrero definitivo?
    Desde la inocencia.



    Somos Spartans esto es lo que hacemos

Página 1 de 3 123 ÚltimaÚltima

Discusiones similares

  1. Libro: Ghosts Of Onyx en Español
    By LaLo in forum Literatura y Multimedia
    Respuestas: 464
    Último post: 23-abr-2013, 00:28
  2. Halo: Cryptum
    By Daniel Inferno in forum Literatura y Multimedia
    Respuestas: 52
    Último post: 11-jul-2011, 21:28
  3. Libro: First Strike en Español
    By Miss Spartan in forum Literatura y Multimedia
    Respuestas: 622
    Último post: 10-jun-2011, 23:44
  4. Libro: The Cole Protocol en Español
    By Shadσw Fσrєrunnєr® in forum Literatura y Multimedia
    Respuestas: 17
    Último post: 05-nov-2010, 18:05
  5. Respuestas: 8
    Último post: 24-may-2008, 15:26

Reglas del foro

  • You may not post new threads
  • You may not post replies
  • You may not post attachments
  • You may not edit your posts
  •  
Microsoft, Bungie y Halo son marcas registradas de Microsoft Corporation.