Día Uno
-Soy el Sargento de Mayor Johnson, y seré su instructor en jefe. Desde ahora hablarán solo cuando yo les de permiso de hablar. Y lo primero y lo último que dirán será “señor”, ¿me he dado a entender, novatos?- Ladró el Sargento Johnson.
-Señor, sí señor- Respondieron diez cadetes sin entusiasmo.
-¡Mierda, no los oigo! ¡Griten como si tuvieran pelotas!- Dijo Johnson.
-¡Señor, sí señor!- Repitieron los reclutas, esta vez gritando.
-Ustedes saldrán de esta isla solo si sobreviven al entrenamiento. Serán armas, ministros de la muerte, bravos y en busca de pelea. Pero hasta ese día no son más que mierda. Son la más baja y despreciable escoria humana. Solo son una cuadrilla de desgraciados, una banda de inútiles bobalicones. Sé que soy duro y que no les agradaré, pero cuanto peor les agrade más van a aprender. Soy duro pero justo, aquí no hay intolerancia racial. No desprecio a nadie porque sea negro, judío, latino o chicano. ¡Aquí todos son igual de insignificantes! Y mis órdenes son acabar con todos aquellos ineptos que no tengan Madera de Sargento. ¿He sido claro, novatos?- Ladró el Sargento.
-¡Señor, sí señor!- Respondieron los reclutas.
-¡Demonios, no los oigo!- Dijo el Sargento.
-¡Señor, sí señor!- Repitieron los reclutas.
Johnson recorrió la barraca, mirando uno por uno a los reclutas. Se paró enfrente de un soldado de aspecto oriental.
-¿Cuál es tu nombre, basura?- Preguntó el Sargento.
-¡Señor, Soldado Cheung, señor!- Respondió gritando Cheung.
-¿Soldado Cheung, eh? Desde ahora te llamarás Soldado Amarillo. ¿Te gusta ese nombre, Soldado Amarillo?- Preguntó el Sargento.
-¡Señor, sí señor!- Respondió Amarillo.
-Pues te voy a decir algo que no te va a gustar, Amarillo. Aquí no podrás comer todos los días arroz y camarones- Dijo Johnson.
-¿Acaso te crees John Wayne, o soy yo?- Dijo uno de los reclutas.
-¿Quién ha dicho eso? ¿Quién mierda lo ha dicho? ¿Dónde está ese comunista de mierda que acaba de firmar su sentencia de muerte? ¿Nadie, eh? Por lo visto ha sido la reina de los mares. Los voy a triturar, van a hacer ejercicio hasta reventar. Van a hacer instrucción hasta que les quede el culo como mantequilla. ¿Has sido tu, rata asquerosa?- Dijo el Sargento, parándose enfrente del Soldado Lister.
-Señor, no señor- Respondió Lister.
-Tienes cara de meado, maldito gusano inmundo. Seguro que fuiste tu- Dijo el Sargento.
-¡Señor, no señor!- Respondió Lister, con miedo en sus ojos.
-¡Señor, fui yo señor!- Dijo el Soldado Hartman.
-Vaya, no me jodas. ¿Qué tenemos aquí? ¿Un jodido bromista, un payaso? Admiro tu honradez, si coño, me gustas tanto que te invito a mi casa a tirarte a mi hermana. Tengo tu nombre y tengo tu culo. No te vas a reír ni vas a llorar. Vas a aprender a golpes. Yo te voy a enseñar- Johnson golpeó en el estómago a Hartman- Y ahora levanta. ¡Ponte en pie! Mejor será que no me encabrones, porque si no te abro la cabeza y te follo hasta el hígado-
-¡Señor, sí señor!- Dijo Hartman.
-Soldado Payaso, ¿para qué se enlisto en la Escuela de Sargentos?- Preguntó Johnson.
-¡Señor, para matar, señor!- Respondió Hartman, ahora “Payaso”-
-¿Te gusta matar, eh? Muéstrame tu cara de guerra- Ordenó el Sargento.
-¿Señor?- Preguntó Payaso.
-Mierda, aquí el que hace las preguntas soy yo. Pon tu cara de guerra- Dijo el Sargento.
Payaso frunció el seño y exhaló por la nariz, viendo con furia al Sargento.
-¿Es eso una cara de guerra? ¡Ahhhhhhhh!- Gritó el Sargento- Eso es una cara de guerra. Vamos Payaso, pon tu cara de guerra-
-Ahhhhh- Gritó Payaso.
-¡Mierda! No me convences. Pon una cara de guerra de verdad.
-¡Ahhhhh!- Gritó Payaso, más fuerte que la vez anterior.
-No me das miedo. Sigue trabajando en ello, hijo- Dijo el Sargento.
Johnson se acercó al recluta Sarge comenzó a fastidiarlo.
-¿Cual es tu excusa?¿Estás nervioso?- Preguntó el Sargento
-Señor, no señor- Respondió Sarge con un acento del sur de los Estados Unidos.
-¿Yo te pongo nervioso? ¿Te intimido, verdad?- Dijo Johnson.
-No... Señor- Respondió Sarge entrecortado.
-Ah, titubeaste. ¿Estabas a punto de llamarme homosexual verdad?- Pregunto el Johnson.
-Señor, no señor- Respondió Sarge.
-¿Cuánto mide, soldado?- Pregunto el Sargento.
-Señor, 1.85, señor- Respondió Sarge.
-Demonios, no sabía que la mierda podía ser tan alta. ¿Quieres meterme unos centímetros de clavo, verdad?- Dijo Johnson.
-Señor, no señor- Respondió Sarge.
-¿De dónde es, soldado?- Pregunto el Sargento.
-Señor, de Texas, señor- Respondió el recluta.
-¡No me jodas! En Texas solo hay vacas y maricones, y tu no te pareces en nada a una vaca, recluta Cowboy. Así que ya sabemos lo que eres. ¿Te gusta chupar palos?- Dijo Johnson.
-¡Señor, no, señor!- Dijo Cowboy con nerviosismo.
-Tú debes de ser de esos tipos desagradecidos que cuando están dando por el culo no tienen ni el detalle de hacerle una paja al otro. No te perderé de vista- Dijo el Sargento.
Johnson se acercó a un recluta afroamericano.
-¿A tus padres les queda algún hijo vivo?- Preguntó Johnson al recluta afroamericano.
-Señor, si señor- Respondió el recluta.
-Seguro que están arrepentidos. Eres tan feo que podrías estar en un museo de arte moderno. ¿Cómo te llamas, gordo de mierda?- Preguntó el Sargento.
-Señor, Al Apone, señor-
-Soldado Apone, tu cara de mierda condena a todos los hermanos. ¡Y borra esa estúpida sonrisa de tu boca!- Dijo el Sargento.
-Señor, sí señor- Dijo Apone, pero se limitó a cerrar la boca.
-Vamos Bola de Nieve, he dado una orden. Borra esa estúpida sonrisa inmediatamente- Ordenó Johnson.
-Señor, eso intento señor- Respondió Apone con nerviosismo.
-Imbécil de mierda- Dijo el Sargento, mientras golpeaba a Apone en el estómago- Tienes tres segundos, tres jodidos segundos para borrar esa sonrisa, o el siguiente te partirá las pelotas-
Johnson siguió caminando, mirando y burlándose de cada uno de los diez reclutas. Los insultó, los humilló y golpeó delante de sus compañeros. Unos minutos más tarde, se paró en la entrada de las barracas y habló.
-Parece que ustedes, cuadrilla de maricones hijos de mami, van a pasar los peores meses de su vida. Si es que siguen vivos, cosa que dudo mucho, para el día del nombramiento, lo único que recordarán será este, su día de iniciación. Como entraron como pedazos de mierda mal cagada y salieron como hombres y Sargentos de verdad...-
Buenos señores, esa ha sido la primera mitad de uno de mis fics. Es solo la introducción, todavía falta la verdadera iniciación, voy a ir actualizando poco a poco. Este fic es no canónico (obviamente). Me disculpo por la clase de lenguaje empleado, pero al ser mi forma de honrar a Full Metal Jacket debía emplearlo. He puesto al Sargento Johnson en el lugar de Hartman, y a Hartman como uno de los reclutas. De los otros nueve hombres, ocho también son sargentos en sus universos: Sarge de RVSB (en un episodio menciona que Avery fue su mentor en la Escuela de Sargentos, de ahí se originó mi fic), Lister (de Halo: The Flood), Ghost (Prototype), Edward Buck (ODST y Reach), Stacker (todos los juegos de Halo menos Wars), Pepper (en honor a The Beatles), Hightower (en honor a Bubba Smith de Police Academy), Apone (sargento en el cual se basaron para crear a Johnson, Aliens). Solo el Soldado Cheung es completamente inventado, y tendrá un trágico final...
Me he basado en los primeros minutos de Full Metal Jacket. Perdón por no encontrar un mejor video.
Mis disculpas de nuevo por el exceso de vocabulario altisonante. Y aclaro, este fic NO ES PARA ESCRITOR HALOMÉXICO VOL II



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